LECCIONES

L.1 - La conducta humana

ESTRUCTURA

I. La conducta humana como elemento del delito.–
II. Funciones del concepto de acción.–
III. El sujeto de la acción: el problema de la responsabilidad penal de las personas jurídicas.–
IV. Causas de ausencia de acción.

1. Fuerza irresistible.
2. Movimientos reflejos.
3. Inconsciencia.

V. La actio libera in causa.

¿Qué ha pasado?

Un estallido repentino, una ventana rota, una persona desvanecida en el suelo… ¿Qué ha pasado? –Con esta pregunta cualquier espectador se cuestiona si esos fenómenos pueden considerarse algo proveniente de la mera naturaleza o de una persona.

El objeto de la teoría del delito es determinar si alguien responde penalmente. Y ello exige constatar si el proceso en el que se ve inmerso el sujeto es o no una conducta humana, un acto humano. No podríamos atribuir esos procesos a alguien como conducta si se tratara de meros efectos de la naturaleza, por mucho que personas se vieran implicadas o inmersas en ellos.

Por eso, conviene distinguir unos casos de otros.
En nuestras relaciones cotidianas entendemos como conductas muchos procesos en los que las personas se ven inmersas, pero al mismo tiempo otros procesos quedan fuera de tal consideración. No entendemos de la misma ma nera si alguien levanta la mano en un aula durante la clase, que si la levanta como consecuencia de una descarga eléctrica que le hace mover el brazo inevitablemente. Solo en el primer caso entendemos aquel proceso como una conducta; en el segundo, en cambio, apreciamos que la persona es objeto de un factor interno o externo que le mueve. En el primer caso, la persona es agente, en el segundo, es paciente. En la filosofía moral clásica se distingue entre actos humanos y actos del hombre: solo los primeros pertenecen a un sujeto humano en cuanto tal, en cuanto se halla inmerso en ellos con la posibilidad de controlarlos; en los segundos, en cambio, en los actos del hombre, el sujeto se halla inmerso como mero animal, sin controlabilidad. Quedan fuera del ámbito del Derecho penal aquellos procesos que no puedan entenderse como controlados por un sujeto humano en cuanto tal sujeto humano, es decir, con la posibilidad de control propia de una persona humana y no meramente animal.

Una vez constatada la existencia de un proceso controlable por el sujeto en él implicado, podremos hablar de conducta humana. Dicha conducta humana se somete a continuación a valoración: en concreto, es confrontada con los preceptos del código penal que prohíben o prescriben o permiten. Hablamos entonces de tipos prohibitivos (o comisivos) o tipos prescriptivos (u omisivos) o tipos facultativos (o causas de justificación), respectivamente. En cada uno de estos tres estadios es preciso constatar la tipicidad de la conducta en el aspecto objetivo y subjetivo. Si el resultado del análisis de la tipicidad es positivo, la conducta es típica objetiva y subjetivamente. Solo entonces pasamos a imputarla o atribuirla al agente como culpable. Así operamos mediante la teoría del delito. El primer paso consiste en determinar si el proceso en el que el sujeto se ve inmerso es una conducta o no. Lo cual no será posible si se ve sometido a una fuerza irresistible u otros factores semejantes. Veámoslo en los casos C.11 C.13.

La etimología de "obligación" puede ayudar a entender lo que es el Derecho: proviene del verbo "ob-ligo", que significa atar, sujetar. Aplicado a un animal doméstico significa tener atado, controlado. Pero también se aplica a las personas, a las que no se ata físicamente, sino con vínculos inmateriales, morales: la obligación. Quien se halla vinculado por una obligación, está comprometido, atado, comprometido, a cumplir algo.

C.14

«En la madrugada del 31-1-1994, cuando el procesado, Antonio E.O., mayor de edad y sin antecedentes penales, se hallaba junto con su madre, Maria Antonia O.L., de 78 años de edad, en el interior de la vivienda sita en la calle Nuestra Sra. de los Angeles nº 3 de Creixel, cuya puerta y ventanas se hallaban todas ellas protegidas por sendas rejas que la aislaban del exterior, por causas que no han podido ser determinadas, se inició un incendio en el comedor de la casa que se propagó con rapidez por la indicada dependencia; de tal forma que, cuando sus moradores se apercibieron de ello, les resultó imposible acceder al exterior, lo que motivó que se refugiaran en la habitación más alejada del fuego. En tal situación, como quiera que el procesado se hallaba en la creencia de que ambos iban a perecer abrasados, presa de un estado de pánico, y con el fin de evitar a su madre mayores sufrimientos, le propinó un fuerte golpe contra el suelo, donde quedó inconsciente, para posteriormente tratar de aplastarla tirando sobre ella la cama y un armario. Poco después, alertados por el humo y los gritos de auxilio, acudieron al lugar una patrulla de la Policía Municipal y varios vecinos que, tras fracturar las rejas de entrada, pudieron apagar el fuego; rescatando a la anciana en estado de coma, con grave traumatismo cráneo-encefálico, mientras que Antonio E. salía de la vivienda por su propio pie, en un estado de gran excitación nerviosa».

(SAP Tarragona, Sección 3.ª, 4 de octubre de 1995; pte. Aparicio Mateo; ARP 1995\991).

AA.1

Al igual que en el Derecho continental, para poder apreciar la existencia de una acción (u omisión) se exige un mínimo de libertad. Ésta no se aprecia si existe alguna de las general defenses o causas de exclusión de responsabilidad. Las defenses incluyen los movimientos reflejos (reflex), inconsciencia (automatism) y fuerza irresistible (duress).Pero además, también son general defenses lo que en el Derecho continental se denominan causas de justificación y causas de exclusión de la culpabilidad (y que trataremos en L7-L.11). Por último, en el Criminal Law se prevé una forma de imputación extraordinaria, la

Anticipating Involuntariness, equivalente a nuestra «actio libera in causa».Sobre la necesidad del actus reus: Proctor v. State (Criminal Court of Appeals Oklahoma 176 P. 771) 1918; sobre la necesidad de volición y las general defenses: Peopple v. Grant (App. Court of Illinois, Fourth District 360 N. E. 2d. 809) 1977; sobre la Anticipating Involuntariness: People v. Decina, (2 NY 2d. 133, 139-40, 138 NE 2d 799, 803-4) 1956.

 

VOCABULARY

  • Actus Reus
  • Anticipating Automatism
  • Common Law
  • Duress
  • General defenses
  • Involuntariness
  • Mens rea
  • Model Penal Code
  • Reflex
  • Volition

 

Para iniciarse: Mir Puig, Derecho penal. Parte general (varias ediciones), Lecciones 7 y 8.

Para profundizar: Silva Sánchez, «La función negativa del concepto de acción. Algunos supuestos problemáticos (movimientos reflejos, actos en cortocircuito, reacciones automatizadas)», ADPCP 1986, pp. 905-933; Silva Sánchez, «Sobre los movimientos impulsivos y el concepto jurídico-penal de acción», ADPCP 1991, pp. 1-23.

Monográfico: Joshi Jubert, La doctrina de la «actio libera in causa», Barcelona, 1992.

N.11 La conducta humana como elemento del delito.-
N.12 Funciones del concepto de acción.-
N.13 El sujeto de la acción: el problema de la responsabilidad penal de las personas jurídicas.-
N.14 Causas de ausencia de acción.-
N.15 La responsabilidad extraordinaria en sede de ausencia de acción (actio libera in causa).-