C.45c - 

«[La víctima] había sido introducida en España por una vecina suya en Nigeria, la acusada Flora, mayor de edad y sin antecedentes penales, quien antes de iniciar el viaje, en diciembre de 2001, le había sometido al rito del “vudu”, cortándole pelo de la cabeza así como las uñas de las manos, para asegurarse que accedería a todas sus pretensiones; que prometió darle un trabajo de peluquera, pero una vez en España la retenía en su domicilio y la obligaba a prostituirse en varios clubs, como el “Gallo de Oro”, donde fue detenida por la policía. Que la golpeaba, si no accedía a sus pretensiones y no le daba el dinero que recaudaba con esa actividad y que le había hecho entregas por un importe total de veintiséis mil euros. […] Así procedían durante el primer año de estancia, pues después la permitían marchar sola en el tren o el autobús; que llegó a estar un mes escapada, pero volvió por miedo al “vudu” que le había practicado J.; que les había hecho entregas del dinero que ganaba hasta llegar a los catorce mil euros de los veinticinco mil que le exigían. Al iniciar una relación de noviazgo, se marchó nuevamente del domicilio y, siguiendo los consejos de su pareja, formuló denuncia, por no haber accedido los acusados a reintegrarle parte del dinero que les había entregado». 

(STS 25 de noviembre de 2005; pte. Giménez García; RJ 2006, 186).