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Solos en el mundo ante Rusia, China y EEUU

Solos en el mundo ante Rusia, China y EEUU

RESEÑA

02 | 10 | 2026

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La exministra de Exteriores española plantea la cuadratura del círculo para Europa: no vacilar ante Moscú, depender menos de Washington y evitar caer en brazos de Pekín

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Portada del libro de Arancha González Laya ‘Solos en el mundo. Estados Unidos amenaza, Rusia hace la guerra, China reconstruye un imperio... ¿Y Europa?’ (Barcelona: Arpa, 2026), 240 p.

Arancha González Laya, exministra de Asuntos Exteriores de España, exdirectora del Centro de Comercio Internacional de la ONU y actual decana de la Paris School of International Affairs de Science Po, nos desgrana el escenario global al que se enfrenta la Unión Europea en la actualidad. A lo largo de la obra lleva a cabo un agudo análisis de la realidad geoeconómica, lo que enriquece con anécdotas de las que ha sido testigo a lo largo de su carrera. González Laya nos apela a «definir quiénes somos cuando los aliados ya no se comportan como aliados y cuando el poder vuelve a hablar más alto que el derecho».

En este ensayo, la autora plantea la necesidad de logar lo que denomina «la cuadratura del círculo europeo», esto es, no vacilar ante Rusia, reducir dependencias estratégicas de Estados Unidos y no caer en brazos de China. En cuanto a Rusia, la autora parte de la invasión a gran escala de Ucrania y el ‘Zeitenwende’ o cambio de época, mediante el cual recalca la necesidad de la UE de rearmarse como medida de disuasión. En este sentido, aboga por una política industrial de defensa europea con el objetivo de paliar su talón de Aquiles: la fragmentación industrial y estratégica. El mercado de defensa europeo sigue organizado a escala nacional, con escasas compras conjuntas y demasiadas duplicidades.

En lo que al otro lado del Atlántico se refiere, Europa debe aprender a vivir sin su hermano mayor y asumir su mayoría de edad en un mundo peligroso. En términos de defensa, los estados europeos han delegado una parte importante de su protección en EEUU y un aspecto tan fundamental de la soberanía no puede depender del cambio de inquilino de la Casa Blanca. Ahora Washington presiona para que aumente el gasto militar europeo sabiendo que gran parte de ese dinero acabará además reforzando su propia industria. En el aspecto comercial, González Laya sostiene que Trump y su America First no quieren estados soberanos fuertes, sino vasallos.

En lo que respecta al gigante asiático, para China una UE fuerte constituye una herramienta necesaria para evitar un escenario global bipolar. Sin embargo, el escenario ideal para China se configura como una Unión con menores alineamientos con Washington, pero manteniendo el acceso al mercado común, de manera que Pekín pudea colocar sus excedentes de producción que, en gran medida, cimentan su modelo de crecimiento, pero sin aceptar cambios en su modelo y sin poner presión sobre Rusia para dar fin a la Guerra de Ucrania. China y la UE están condenadas a entenderse, pero en el marco de una relación equilibrada de igual a igual inexistente mientras persistan desequilibrios en el comercio, la sobreproducción subsidiada china y barreras de acceso a su mercado.

Finalmente, en clave interna, defiende que la mayor amenaza para Europa no reside en China o en Rusia, sino en la erosión interna de sus normas democráticas. «Una democracia sin soberanía algorítmica es una democracia imperfecta», propugna González Laya. En términos comerciales, Europa no puede constituir una potencia comercial sin serlo de manera geopolítica, sin la capacidad de defenderse y sin proceder a la integración de sus mercados de capitales. La Unión necesita, a su juicio, integrar los diversos puntos de vista de sus miembros. Esta diversidad de percepciones, según la autora, constituye una fuerza si se integran, pero una debilidad si se ignoran.

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