La Portada de Santa María de Sangüesa

Los capiteles

De los capiteles que coronan las columnas, solo tres de los seis son historiados: uno del lado derecho y dos del izquierdo.

El del lado derecho cuenta un episodio del Antiguo Testamento: el Juicio de Salomón, perfectamente identificado por la inscripción latina que lo acompaña, que traducida al castellano se leería: “Este es el rey Salomón que juzga rectamente”. La elección de este tema se explica por un doble motivo: de una parte, se considera prefigura del Juicio Final y, de otra, estaría acorde con la hipotética función judicial de la portada, al proponer a los jueces el modelo del juez sabio por excelencia, Salomón.

El suceso aparece recogido en I Reyes 3, 16-27, donde previamente se relata cómo Salomón había recibido de Dios el don de la sabiduría y, de hecho, todavía hoy está considerado prototipo de esa cualidad, como acredita el dicho popular: “Sabe más que Salomón”. El texto narra cómo dos mujeres –que vivían juntas–, ambas madres de un niño recién nacido, se presentaron al soberano reclamando justicia, pues uno de los niños había muerto y las dos reclamaban como propio al superviviente. El rey ordenó que partieran por la mitad al niño vivo, dando una parte a cada mujer. Ante semejante sentencia, la verdadera madre acreditó su condición de tal, al optar por que su hijo viviera aún al precio de renunciar a él cediéndolo a su rival. Inmediatamente, Salomón dispuso que le entregaran al niño.

Los del lado izquierdo plasman pasajes del Nuevo Testamento, concretamente de la Infancia de Cristo. Uno muestra dos acontecimientos: la Anunciación del ángel Gabriel a la Virgen (Lc. 1, 26-38) –con la inclusión de la criada curiosa tomada de los apócrifos– y la Visitación de María a su prima santa Isabel (Lc. 1, 39-56). El otro, uno solo: la Presentación de Jesús en el templo (Lc. 2, 22-36). Tales episodios aluden al primer paso en el camino de la Redención: la Encarnación de Cristo, su venida a la tierra.