Fran Güell, investigador del ICS: "La información sobre las técnicas de reproducción asistida es sesgada y genera falsas expectativas"
El investigador del Grupo ‘Mente-cerebro’ ha dirigido un proyecto que analiza la información ofrecida en las webs de las principales clínicas de reproducción asistida en España
FotoManuel Castells/Fran Güell, investigador del grupo ‘Mente-cerebro’ del Instituto Cultura y Sociedad (ICS).
24 | 03 | 2026
Un estudio liderado por Fran Güell, investigador del grupo ‘Mente-cerebro’ del Instituto Cultura y Sociedad (ICS) de la Universidad de Navarra, revela que la información que se ofrece en España en torno al éxito de las técnicas de reproducción asistida es confusa, ambigua y engañosa. “La información proporcionada por las clínicas es sesgada y genera falsas expectativas debido a estadísticas excesivamente optimistas, que dificultan que las pacientes evalúen sus probabilidades reales de éxito”, destaca el experto, autor del libro El último in vitro.
La investigación ha revisado la información ofrecida en las webs de las cinco principales clínicas de reproducción asistida en España. Este análisis ha detectado una tónica habitual: las tasas siempre se ofrecen en términos de embarazo y no de niño nacido vivo. Además, encontramos definiciones poco precisas sobre el significado de éxito, falta de detalles sobre certificaciones, ausencia de fuentes de datos fiables y de diferenciación de los resultados según la edad o el tipo de tratamiento. En este sentido, Güell reclama que “las tasas de éxito deberían definirse en términos de nacimientos vivos y no en términos de embarazo, y se debería de evitar hacerlo en rangos de edad, y ofrecerlo para cada edad”.
Según datos del Gobierno francés, una mujer de 35 años tiene una probabilidad de tener un niño nacido del 15,2%; una de 40 años, del 6,4%; y una de 45, del 1,6%. En contraste, las clínicas españolas ofrecen datos de entre el 57 y 87% para mujeres de 35 años, y de entre el 16% y 75% para las que tienen entre 40 y 45 años. En el libro, Güell también hace un recorrido por los eslóganes utilizados por las clínicas para atraer clientes, con frases como “9 de cada 10 parejas que visitan nuestra clínica consigue su objetivo de ser padres”.
Regulación urgente
Los resultados de la investigación alertan de que “urge una regulación más estricta sobre la comunicación de las tasas de éxito en el sector de la fertilidad en España”. En este sentido, se considera esencial que sean autoridades externas quienes supervisen y establezcan un estándar en torno a la comunicación de los datos, con el fin de “garantizar la transparencia y evitar prácticas engañosas”. Asimismo, sugieren que “un organismo público centralizado debería ser responsable de supervisar, recopilar y gestionar estos datos con el fin de proteger los derechos de los pacientes y mejorar la confianza en la atención a la fertilidad”.
El estudio también ofrece recomendaciones destinadas a mejorar la protección de los pacientes y a regular las prácticas publicitarias. “Ofrecer una información clara y veraz sobre las tasas de éxito no solo es un requisito legal, sino un deber ético en la atención sanitaria reproductiva”, destaca Güell.
Problemas de salud
El investigador apunta que otra de las grandes lagunas que existen en el campo de la reproducción asistida tiene que ver con los riesgos que implican para los bebés. Para ello, ha clasificado en tres grandes grupos las patologías en las que se ha observado un aumento de riesgo en la población concebida in vitro, recogiendo en el libro las referencias científicas para que puedan verificarse. En primer lugar, se encuentran las malformaciones congénitas —como las que afectan a los sistemas cardiovascular, digestivo, respiratorio o genitourinario—, así como determinadas enfermedades detectables antes del nacimiento, entre ellas la placenta previa, el síndrome de Russell-Silver o el espectro de Beckwith-Wiedemann.
En segundo lugar, están los problemas que se manifiestan en el momento del nacimiento, como la prematuridad, el bajo peso al nacer, la mortalidad perinatal o las convulsiones neonatales, entre otros. Y, en tercer lugar, figuran las enfermedades que aparecen a medio o largo plazo. Dentro de este grupo, se ha descrito un aumento del riesgo de parálisis cerebral, asma, epilepsia, diabetes tipo 1, alergias, alteraciones del lenguaje y determinados tipos de cáncer, como el linfoma de Hodgkin, las leucemias, el cáncer hepático, el retinoblastoma o los melanomas.
Güell explica que cuanta más invasiva es la técnica, más aumento de riesgo se observa y, en este sentido, explica que existen tratamientos médicos para abordar la infertilidad que, teniendo una efectividad similar (e incluso un poco más alta), y siendo más económica, no suponen un aumento de riesgo para la salud de la descendencia. Se trata de la medicina restaurativa que, según apunta, trata de diagnosticar la infertilidad y tratar de revertirla, “y debería de ser la primera opción, con independencia de la edad, para abordar el problema de la fertilidad”.