Un congreso de la Universidad de Navarra debate sobre la pérdida de la atención y sus consecuencias a nivel social e individual
Investigadores, académicos, psicoterapeutas y artistas han reflexionado sobre los modos de atención y su impacto en el florecimiento humano
FotoManuel Castells/Participantes del Congreso Internacional "Attention and flourishing conference 2026"
23 | 06 | 2026
En el mundo actual, vivimos rodeados de distracciones que afectan a nuestra capacidad de atención, los estímulos externos, principalmente provenientes de las pantallas, fraccionan la atención humana. Para abordar este reto, el Boston College, el Instituto Cultura y Sociedad (ICS) y el Museo Universidad de Navarra han organizado el Congreso ‘Attention and Flourishing’ donde se ha analizado cómo la atención se vincula con la virtud, la salud mental y el desarrollo de las comunidades.
Según Matthew Clemente, investigador del Center for Psychological Humanities and Ethics y organizador, las tecnologías digitales y la inteligencia artificial están reduciendo la capacidad de atención, disposición necesaria para la vida diaria y para las relaciones sociales. Esta conferencia ha reunido investigadores, académicos, psicoterapeutas y artistas de diversas disciplinas para “reflexionar sobre cómo la atención humana, cuando es enfocada y cultivada, puede llevar al florecimiento humano y nos permite profundizar en los aspectos más significativos de la existencia humana”, ha señalado.
En el mismo sentido, Inés Olza, investigadora del grupo ‘Vínculos, creatividad y cultura’ del ICS y coorganizadora, ha expuesto cómo los ritmos actuales llevan a la sobrecarga, aceleración y fragmentación atencional ya que los dispositivos están concebidos para hacer saltar nuestra atención de un estímulo a otro, o para distribuirla simultáneamente en varios espacios. “El problema es la arquitectura cognitiva y atencional que proponen las pantallas: invitan constantemente al clic para saltar de un espacio a otro y nos ofrecen pastillas de consumo rápido y sucesivo”, ha advertido. Así, se crea el conocido como fracking del ser humano y su atención: “nuestra capacidad y nuestros ritmos de atención son una materia succionable, explotable y comercializable por la que compiten instituciones no necesariamente alineadas con nuestro bienestar”, ha lamentado.
Para hacer frente a esta competencia por nuestra atención, se ha creado un movimiento conocido como ‘activismo atencional’, donde se proponen refugios de resistencia individual y colectiva. “Necesitamos un movimiento, a nivel individual y comunitario, que haga frente a los efectos perniciosos del fracking del ser humano”, ha incidido Graham Burnet, experto de la Universidad de Princeton y cofundador de la iniciativa ‘Friends of Attention’, red de expertos involucrada en el ‘activismo atencional’. Par Burnet es posible entrenar la atención a través de hábitos y prácticas, los propios dispositivos han entrenado nuestra atención para cambiar nuestro comportamiento hacia las pantallas. De la misma manera, el experto ha asegurado que es posible volver a entrenar, enseñar y expandir la atención para emanciparla y liberarla de los estímulos digitales.
En este contexto, los museos se convierten en espacios indispensables para volver a ganar la atención. “El arte, la música, la danza, las experiencias estéticas de la atención, la contemplación y aquellas prácticas que requieren una mirada pausada son tradiciones importantes en las que apoyarnos para luchar contra la fragmentación de la atención”, ha concluido Burnet.