En la imagen
Imagen satelital de la base militar de Roosevelt Roads, en el vértice suroriental de la isla de Puerto Rico
Versión en PDF / Informe de Seguridad Regional Americana SRA 2026 [pdf completo]
√ La gobernadora, Jennifer González, confía en que la utilidad de la isla impulse la aceptación de Washington de acomodar el deseo de ‘estadidad’ puertorriqueño.
√ El voto por convertirse en el estado 51 de EEUU sigue siendo mayoritario, pero la ‘Doctrina Donroe’ puede acentuar querer marcar cierta distancia o la independencia.
√ El poco aprecio previo de Trump a Puerto Rico y el sentimiento pacifista de parte de la población restan fuerza centrípeta al plan de dominio sobre la Gran Norteamérica.
El recobrado interés de Estados Unidos por su inmediato espacio geográfico, en aplicación del denominado Corolario Trump de la Doctrina Monroe (coloquialmente, la ‘Doctrina Donroe’), devuelve a Puerto Rico a la estrecha órbita estadounidense. Si hace dos décadas, EEUU cerró su base naval de Roosevelt Roads, en la punta oriental de la isla, al haberse acabado la Guerra Fría, la nueva rivalidad entre potencias y la hegemonía que la Administración Trump quiere ejercer sobre el Hemisferio Occidental otorgan a Puerto Rico un destacado papel estratégico: el de avanzadilla sobre el Caribe y el norte de Suramérica.
En su carrera política, Trump ha mostrado poca empatía hacia la isla. Sin embargo, esta se ha convertido en esencial para el despliegue ordenado por el Comando Sur en operaciones contra el narcotráfico, la presión sobre Venezuela y extracción de Nicolás Maduro y el bloqueo petrolero de Cuba.
Quienes en Puerto Rico vienen defendiendo desde hace décadas que este territorio, que tiene un estatus de Estado Libre Asociado, pase a ser un estado más de la Unión creen que la Doctrina Donroe puede empujar hacia un proceso de ‘estadidad’. Puerto Rico se encuentra bajo soberanía estadounidense, pero sin propiamente formar parte de ese país; los puertorriqueños comparten la nacionalidad, pero no pueden votar al presidente, salvo que vivan en EEUU. Washington ha sido siempre reacio a revisar esta situación y con el tiempo han crecido en la isla las voces en favor de mayor autonomía e incluso independencia. Una actitud ‘imperial’ por parte de Estados Unidos más bien podría incrementar esa tendencia.
Operación militar
Las enseñanzas del almirante Alfred T. Mahan, que fundamentan la conciencia geopolítica de Estados Unidos, apuntaron a la importancia estratégica de los pasos entre el océano Atlántico y el mar Caribe situados justo al este de Cuba y al este de Puerto Rico. La guerra contra España de 1898 permitió a EEUU situar en el primero de esos pasos la base militar de Guantánamo y en el segundo la base de Roosevelt Roads, desde la cual se usaron las cercanas islas de Vieques y Culebra como campo de tiro. Acabado el siglo XX, en la era unipolar de indiscutido liderazgo internacional de EEUU, esas instalaciones militares de Puerto Rico perdieron relevancia y desde 2004 quedaron del todo cerradas (el mayor interés por Guantánamo se debe a que está en la ruta que va de la costa este estadounidense al Canal de Panamá).
Los cambios en el orden mundial operados desde entonces tienen aquí una simbólica manifestación: en medio de la nueva invocación de la Doctrina Monroe, cuya original versión ya llevó a la toma de Puerto Rico, Estados Unidos ha reactivado la base de Roosevelt Roads. En el despliegue de la operación Lanza del Sur —llevada a cabo por el Comando Sur de EEUU, de lucha contra el narcotráfico y los regímenes que lo venían apoyando, como el dirigido por Maduro—, aviones F-35, P-8 Poseidón y C-17 Globemaster, entre otros, han utilizado esa base, cuyo perímetro ocupa 35 km2 y contiene un aeropuerto. La isla ha sido también plataforma para drones MQ-9 Reaper, mientras en el puerto de Ponce, ubicado en litoral sur, bañado por el Caribe, han atracado submarinos como el Wichita o el portaaviones Gerald R. Ford.
De pronto, Puerto Rico ha vuelto a ser útil para Estados Unidos. Cuando la Estrategia de Seguridad Nacional y la Estrategia de Defensa Nacional, publicadas en los últimos meses, reivindican garantizar el acceso de EEUU a los puntos estratégicos de la región y negárselo a otras potencias, para Washington cobra importancia retener a Puerto Rico.