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Sección del mapa de los gasoductos en Sudamérica [Christian Gil Olsen]
Se ha dicho que el poder de un estado está íntimamente ligado al control de los flujos de energía. Quizá no hay mejor materialización de esta expresión que las redes de gasoductos. Desarrollados en Sudamérica desde 1950, los gasoductos fueron alcanzando trayectos transfronterizos en décadas sucesivas, pero desde comienzos de siglo su desarrollo ha sido moderado: amplios espacios del subcontinente siguen siendo ‘islas’ energéticas, reflejando las deficiencias que aún muestra Sudamérica en términos de integración regional.
La situación ejemplifica bien el caso de una región con importantes productores de gas a la que, sin embargo, le falta una completa red de gasoductos que permita atender convenientemente las necesidades de todos los vecinos hemisféricos. Las dificultades geográficas, como los Andes o la selva amazónica, complican la empresa, pero algunos proyectos en cartera apuntan a ciertas mejoras.
Visualizar el mapa de los gasoductos —esa es la aportación de este artículo, reuniendo en un visor unificado información que habitualmente solo se ofrece de forma nacional— puede resultar útil para entender la geopolítica de la región, así como las posibilidades de integración que esta ofrece.
En 2020, el país con mayores reservas probadas de gas natural era Venezuela (221,1 billones de pies cúbicos), seguido de Argentina (13,6) y Brasil (12,3). También existen reservas importantes en Trinidad y Tobago (10,2), Perú (9,2), Bolivia (7,5) y Colombia (3). Ahora bien, este orden no equivale al de los mayores productores de gas natural en el continente, que según datos de 2023 son Argentina (1.612 billones BTU), Trinidad y Tobago (959) y Venezuela (916).
Desde el punto de vista del consumo, el gas natural corresponde a un 16,5 % de la energía en Sudamérica (2023). Es la primera fuente de energía en Argentina (47,5 % de la energía consumida), Venezuela (59,4 %) y Trinidad y Tobago (92 %). Otros países en con un peso importante de consumo son Bolivia (41,5 %), Perú (39,4 %) y Colombia (25,4 %).
Desde el punto de vista del comercio internacional, hay tres países exportadores netos de gas natural: Trinidad y Tobago (379.000 millones de pies cúbicos), Bolivia (276.000) y Perú (172.000). Entre los importadores, destacaban Brasil (224.000 millones de pies cúbicos), Argentina (185.000) y Chile (183.000). Estos flujos dan parcialmente origen a la red de gasoductos de la región, poniendo en contacto algunos países con exceso de producción con vecinos que necesitan cubrir sus necesidades de consumo energético con importaciones. Otros flujos, al margen de los gasoductos, se desarrollan mediante gas natural licuado (GNL).