Líneas de reflexión

A lo largo de la historia, la familia se ha presentado como una institución fundamental para la organización social y para la vida del individuo. De modo general, tanto su función externa como su organización interna han ido adquiriendo, en las diferentes etapas históricas, matices específicos acordes con la evolución de las múltiples facetas de la realidad -social, económica, cultural, etcétera-.

Por todo ello, la familia no puede considerarse como una unidad aislada, sino como un organismo vivo configurador de y al tiempo configurado por diversos elementos de la realidad.  

Esto se hace patente en los más recientes debates académicos y en las reformas de las políticas sociales. En ambos campos se manifiesta una preocupación con respecto a la salud de la institución familiar a la vez que se subraya su relevancia para el individuo y para la sociedad.

Pues bien, para comprender el papel de la familia, así como sus transformaciones y la naturaleza de los más recientes debates, es fundamental adoptar una perspectiva histórica. Esta perspectiva, perseguida en la II Jornada interdisciplinar de la familia, no solo ofrece un conocimiento más acotado del recorrido, funciones y características de la familia sino que permite, desde diferentes puntos de vista, arrojar luz sobre lo que la familia tiene de esencial y fundamental para la organización social y para la vida de cada individuo.

De este modo, una mirada histórica e interdisciplinar de la familia posibilitará desbrozar el camino que desemboque en las cuestiones más relevantes que se debaten hoy en día.