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"Las historias de migraciones ofrecen una evidencia inestimable para aquellos que se encargan del desarrollo de programas de integración"

Mike Baynham, Universidad de Leeds, Ruth Breeze y Sarali Gintsburg, Universidad de Navarra, han presentado su último libro sobre narrativas de migrantes y refugiados


FotoIsabel Solana
/Ruth Breeze, Mike Baynham y Sarali Gintsburg durante la presentación del libro

24 | 10 | 2022

Mike Baynham, catedrático emérito de la Universidad de Leeds, Ruth Breeze y Sarali Gintsburg, investigadoras del grupo ‘Discurso público’ del Instituto Cultura y Sociedad (ICS) de la Universidad de Navarra, han presentado el libro Narrating Migrations from Africa and the Middle East. A Spatio-Temporal Approach publicado por la editorial Bloomsbury. A través de sus 11 capítulos el libro explora las narrativas producidas por migrantes y refugiados, centrándose en los aspectos espacio temporales de estas experiencias. En él han participado investigadores de universidades de Alemania, Francia, Hungría, España, Estados Unidos, Países Bajos y Reino Unido.

En concreto, se examina cómo se cuentan los viajes al nuevo país y las memorias del país de origen desde una perspectiva de la migración tanto linear como multilinear y multimodal, es decir, cómo se habita en el espacio real y digital. En el libro se analizan las historias de los migrantes sobre los espacios que ocupan (o no) en sus nuevas comunidades, los espacios y tiempos que comparten con los locales, los diferentes conceptos de espacio y tiempo o cómo se manifiestan en las narrativas los sentimientos sobre el espacio y el tiempo.

¿El libro se centra principalmente en migrantes que van a Occidente?

Ruth Breeze: El libro es sobre las migraciones desde África y Oriente Medio en general. Nuestra imagen de este tema está normalmente influida por las imágenes de gente cruzando el Mediterráneo en pateras, pero esta no es la única forma de migrar desde estos países -ni siquiera la más habitual. La mayoría de los migrantes van a los países vecinos u otros lugares dentro del mismo continente. No hay tanta gente que viaje lejos, aunque cada vez hay más casos al ser más fácil.

¿Qué pueden aprender los países de destino de estas narrativas y, en concreto, Occidente?

RB: Para entender el fenómeno de la migración, necesitamos comprender los factores que motivan a las personas a emigrar y las grandes dificultades a las que deben enfrentarse, no solo durante su viaje, sino también después y, muchas veces, durante el resto de sus vidas.

Mike Baynham: Se ha dicho y escrito mucho sobre los migrantes y las migraciones en los medios y en la investigación de un modo que se ha construido un discurso donde se ve a los migrantes como alguien extraño, ‘ellos’ en lugar de ‘nosotros’. A través de sus historias, conocemos el punto de vista interno sobre cómo las personas han vivido y viven las experiencias de migración y movilidad.

Sarali Gintsburg: Creo que los lectores occidentales pueden aprender mucho de este libro. Es sobre historias de vida de personas, sobre las razones por las cuales emigran y sobre cómo se ven a sí mismos y a nosotros. Este libro tiene un doble propósito: está pensado para investigadores, aunque también sirve para universitarios que estudien lingüística y literatura, psicología, antropología e, incluso, ciencias forenses.

¿Las narrativas nos pueden ayudar a conocer la situación de los migrantes? ¿Cómo?

SG: Claramente. Me gustaría mencionar aquí el capítulo escrito por Odile Heynders (Universidad de Tilburg, Países Bajos) que ofrece un análisis literario magnífico sobre escritores inmigrantes de origen africano y que ahora viven en Europa. En su capítulo, Heynders trata el tema de los migrantes ‘fallidos’, aquellos que no pudieron alcanzar el país de destino porque murieron o fueron asesinados por el camino. Este es un tema del que preferimos no hablar porque no es agradable, ¡pero deberíamos!

RB: Otro caso es el análisis de Cati Coe de una mujer ghanesa que fue en busca del sueño americano y terminó perdiendo todo lo que tenía.


Mike Baynham, editor, y Odile Heynders, catedrática de la Universidad de Tilburg, durante su visita al ICS.
Foto: Natalia Rouzaut

¿Y pueden ayudar a preparar políticas/programas de integración? 

RB: Toda política diseñada para facilitar la integración necesita basarse en la comprensión de lo que han pasado los migrantes y de dónde vienen, respetando las diferencias culturales y con una visión positiva sobre cómo esas ‘nuevas’ personas pueden contribuir a la sociedad.

MB: El primer paso para desarrollar políticas y programas es involucrarse con aquellos a los que se dirige, escuchar qué tienen que decir. Cuando la gente empieza a hablar de sus vidas y experiencias, empiezan a contar historias. Estas historias ofrecen una evidencia inestimable para aquellos que se encargan del desarrollo de programas y políticas.

¿Son distintos los testimonios de migrantes y refugiados?

SG: Sí y no. En nuestro libro buscamos presentar una galería de retratos de inmigrantes. En él encontrarán escritores y activistas políticos, también refugiados de guerra y migrantes ’económicos’ que huyeron por una guerra civil o el hambre (Etiopía, Eritrea, Sudan Congo). A nivel del lenguaje, estos testimonios pueden ser muy distintos pero, habitualmente, tratan de expresar los mismos sentimientos y necesidades.

MB: Puede haber diferencias en lo que mueve a alguien a salir de sus hogares hacia un nuevo país. Esto puede variar desde la pobreza y la inestabilidad social hasta la guerra y la falta de seguridad. En algunos casos, puede ser la curiosidad y el deseo de aventura. Tenemos una tendencia a asociar automáticamente migración con sufrimiento pero puede ser una elección. Aunque sí, hay mucho en común en las trayectorias de migración y las historias que se cuentan tanto sobre migrantes como refugiados.

¿Qué papel juegan los sentimientos?

SG: Son muy importantes. La audiencia suele caer en dos extremos: o bien deshumanizamos lo que no entendemos y no nos gusta, o bien nos volvemos muy sentimentales y, por tanto, irracionales. La vida no es exactamente como se ve en las películas y la televisión, tiene una gran variedad de tramas.

Algunas veces, las historias de algunos migrantes son tan inusuales que no las creemos posibles. Pensamos que ningún ser humano podría sobrevivir a semejantes penurias. Otras veces, en cambio, las historias de migración son muy triviales, pero esto no significa que no estén libres de sentimientos. Las historias triviales suelen tener un impacto dramático en nuestras vidas.

Los relatos de migraciones también pueden ser humorísticos. En nuestro capítulo con Mike Baynham analizamos un vídeo producido por un comediante marroquí.

MB: Las historias no solo se cuentan para transmitir hechos, sino también para expresar sentimientos y hacer valer identidades. Por esto contamos historias. Los planes racionales que no tienen en cuenta los sentimientos de los implicados están abocados al fracaso. Escuchar historias permite obtener pistas, sutiles o explícitas, sobre el pensamiento y los sentimientos del emisor. Por esto las historias son tan interesantes para los investigadores en identidad y emociones y por qué una investigación como esta ofrece lecciones para aquellos involucrados en desarrollar e implementar políticas.

“Personas que viven al lado, muchas veces, viven en tiempos y espacios distintos”

¿Por qué se analizan las historias desde una perspectiva espacio-temporal? 

SG: El espacio y el tiempo son las coordenadas que nos ayudan, como seres humanos, a definirnos física y mentalmente. Cada cultura y, por tanto, cada lengua, tiene este sistema de coordenadas espaciotemporales implantado en él. Ambos conceptos están estrechamente relacionados entre ellos: moverse en el espacio implica una cantidad de tiempo y moverse en el tiempo implica ocupar un cierto espacio.

En nuestra cultura contemporánea pragmática, influida por aparatos que miden prácticamente todo, vemos los movimientos temporales como lineares y unidireccionales (pensamos que el tiempo es irreversible). En muchas culturas, sin embargo, el tiempo y el espacio se perciben de distinta manera. En este libro revisitamos algunas de las teorías y enfoques más comunes (y relevantes) del trabajo sobre tiempo y espacio.

El análisis del tiempo se ve desde una perspectiva multilinear, ¿cómo es y en qué se diferencia de la linear?

RB: Las trayectorias de los migrantes se nos suelen presentar como lineares (del punto A al B). Sin embargo, este libro destaca que personas que viven al lado, muchas veces, viven en tiempos y espacios distintos. Un capítulo sobre migrantes y refugiados en países africanos muestra cómo estas personas mantienen sus identidades, calendarios y tiempo personal a la vez que están rodeados de gente viviendo ritmos muy diferentes. Este puede ser el caso de los cristianos que viven en países musulmanes: no solo mantienen sus tradiciones, sino que realmente viven en un tiempo y espacio paralelo, involucrándose con su entorno solo cuando es necesario.

Es más, hoy en día las personas son miembros de muchos espacios a través de la participación digital. Los marroquís que viven en Europa pueden estar íntimamente conectados con sus familias y pueblos de origen a través de los medios digitales. Así participan en la vida social de dos lugares muy distintos.

MB: Otra dimensión de la perspectiva multilinear, cada vez más reconocida, es que no solo se debe considerar la historia de migración en sí, sino también la historia de lo que lleva a tomar esta decisión, qué hay detrás. También es importante considerar las historias de aquellos que no migran, los que quedan atrás. Añadir estas consideraciones hace más complejos los relatos lineares simples.

¿Son distintas las narrativas digitales? ¿Complementan a las offline, siguen la misma línea o se diferencian?

MB: Cada medio de comunicación tiene sus propias prestaciones. Las historias contadas de forma oral o escrita son en sí mismas diferentes debido a las características de cada una. En los medios digitales, la tecnología permite construir y compartir historias ligadas a imágenes y vídeos en diversas plataformas, alejándose de las convenciones de la escritura y la oralidad como se han entendido tradicionalmente.

Así, contar historias de forma multimodal se ha convertido en algo habitual en los medios sociales. Estos medios ofrecen oportunidades incomparables para compartir contenido de forma instantánea y entre plataformas, a través de procesos de transmediatización. Esto es todo un reto para los investigadores acostumbrados a trabajar únicamente con lenguaje oral o escrito. Sin embargo, también ofrece un recurso creativo emocionante para aquellos que cuentan sus historias de migración.

SG: Buena pregunta, ¡ojalá tuviera la respuesta! Las narrativas digitales son, en cierto modo, inmediatas. Dan a la audiencia acceso a la historia, contada en tiempo real por una persona real. La perspectiva multimodal de las narrativas digitales puede crear la impresión de cercanía con el narrador, incluso de conocerle. Esto ofrece al investigador mucho más material para analizar.

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