Solo 15 de 55 países europeos garantizan la formación obligatoria en cuidados paliativos a todos sus estudiantes de Medicina
La investigación, liderada por el Observatorio Global de Cuidados Paliativos ATLANTES de la Universidad junto al Oslo University Hospital, dentro del proyecto JANE-2, ha sido publicada en la revista The Lancet
FotoManuel Castells/Estudiantes de Medicina aprenden cuidados paliativos en la Universidad de Navarra
10 | 10 | 2026
Solo 15 de 55 países europeos (27%) garantizan la formación obligatoria universitaria en cuidados paliativos a todos sus futuros médicos. Entre ellos, Alemania, Finlandia, Francia, Irlanda, Hungría y Letonia. Así lo revela una investigación liderada por el Observatorio Global de Cuidados Paliativos ATLANTES del Instituto Cultura y Sociedad (ICS) de la Universidad de Navarra (España), en colaboración con el European Palliative Care Research Centre del Oslo University Hospital (Noruega). El estudio ha sido publicado por The Lancet Regional Health - Europe, una de las revistas académicas de referencia mundial en el ámbito de la salud por su factor de impacto.
El estudio, que se publica en el Día Mundial de los Cuidados Paliativos, monitoriza los 55 países de la región europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de la que ATLANTES es centro colaborador. En él se subraya una relación clave: aquellos países que cuentan con un marco regulatorio nacional, vinculante o no, tienen una implantación significativamente superior de la docencia de cuidados paliativos en las facultades de Medicina. En el caso de España, la regulación no es vinculante y el 43% de las facultades la imparten.
El doctor Carlos Centeno, investigador principal del estudio y director de ATLANTES y del Servicio de Control de Síntomas y Medicina Paliativa de la Clínica Universidad de Navarra, valora que, en España, “a pesar de que la situación dista mucho de ser satisfactoria, se están produciendo avances importantes”. Entre estas mejoras, destaca el aumento de profesionales médicos que imparten docencia en este campo y el impulso de la investigación: “España es uno de los países que mejor ha documentado la experiencia de enseñar cuidados paliativos en el grado de Medicina. En la Universidad de Navarra, hemos desarrollado estudios cualitativos y cuantitativos, así como tesis doctorales, y los resultados son esperanzadores”.
Centeno, profesor de la Facultad de Medicina, defiende que “cuando un estudiante entiende que forma parte de su genoma de médico atender la enfermedad grave y aliviar el sufrimiento, también cuando no se puede curar, su actitud dura para siempre, ya sea cirujano, especialista en trasplantes o en microbiología. Siempre va a tener una mirada paliativa”. Por eso, considera que “enseñar cuidados paliativos en un país a todos los futuros médicos, en un plazo de diez años, cambia totalmente el panorama de la medicina paliativa y la atención a los enfermos”.
Mapa desigual
Titulada Association between national regulatory frameworks and compulsory undergraduate palliative care education in Europe: a cross-sectional study of 55 countries, la investigación dirigida por el doctor Centeno forma parte del proyecto JANE-2 (Joint Action on Networks of Expertise on Cancer), financiado por el programa EU4Health y vinculada al Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer.
El mapa dibuja una profunda desigualdad entre países, por lo que el lugar donde un futuro médico cursa sus estudios sigue determinando si recibirá formación en el campo de los paliativos y si será a través de una asignatura obligatoria u optativa. Centeno señala que “a pesar de que la situación va mejorando poco a poco respecto a los datos previos, queda mucho camino por recorrer”. Apunta que “en 17 países europeos (31%), ninguna facultad de Medicina enseña de forma obligatoria los conceptos básicos para atender al enfermo grave o al final de la vida dentro de una materia troncal”. En estos casos, el acceso a la formación varía desde aquellos en los que es inexistente hasta los que la ofrecen a través de materias optativas.
Francia y Finlandia, dos modos de regular
Desde una perspectiva regulatoria, los países han optado por marcos distintos para abordar la educación de cuidados paliativos en el ámbito universitario. En todo caso, el efecto regulatorio es positivo y gradual: en los 15 países donde hay regulación vinculante, la formación se imparte, de media, en todas sus facultades; en los 9 donde la regulación es orientativa o “recomendatoria”s, la materia se oferta en el 75% de sus facultades.
Cabe destacar ejemplos como Francia, país con regulación vinculante donde se imparte docencia en cuidados paliativos en sus 36 facultades de Medicina. Para lograrlo, el país aprobó en 2016 una ley independiente que establece la adquisición obligatoria de estos conocimientos en la formación médica inicial. Además, el contenido curricular está fijado por decretos ministeriales. En el caso de Finlandia, donde no existe una ley vinculante, su enseñanza se promueve a través de las recomendaciones nacionales curriculares y del Ministerio de Asuntos Sociales y Salud. Como resultado, sus cinco facultades de Medicina garantizan el acceso a este aprendizaje de todos sus estudiantes.
Con independencia del camino que elija cada país, Centeno recuerda que la formación en cuidados paliativos es clave para garantizar el acceso y la atención a los pacientes que la necesitan: “No es opcional ni negociable, sino un requisito esencial, alineado con las necesidades de la sociedad y con los valores fundamentales de la profesión médica”.
El profesor Stein Kaasa, responsable del paquete de trabajo sobre cuidados paliativos en JANE-2, hace un llamamiento a la acción: “Es una amenaza para los pacientes y sus familias que solo el 27 % de las facultades de Medicina de Europa enseñen medicina paliativa. A partir de estos datos, el programa JANE-2, financiado por la UE, emprenderá acciones, no solo en la formación de grado, sino también en la de posgrado en medicina paliativa, así como para formalizar la especialidad de Medicina Paliativa en Europa”.