“Rincones de salud" para enseñar a los más pequeños a curar una herida, actuar en una emergencia o familiarizarse con material sanitario
“Rincones de salud” para enseñar a los más pequeños a curar una herida, actuar en una emergencia o familiarizarse con material sanitario
280 escolares de 3º de Infantil participan en talleres de salud impartidos por estudiantes de Enfermería de la Universidad
11 | 03 | 2026
280 niños de 3º de Educación Infantil participan en el proyecto “Generando una cultura de salud en la población infantil”, impulsado por la Facultad de Enfermería de la Universidad de Navarra. La actividad, que se ha impartido ya en el Colegio Larraona y continuará en las próximas semanas en Teresianas, El Huerto y Jesuitas, consiste en un circuito de talleres para que los estudiantes aprendan jugando a fomentar su autonomía y a desarrollar hábitos relacionados con el cuidado de la salud desde edades tempranas.
En estos talleres, organizados por estudiantes de 3º de Enfermería, los niños participan en diferentes “rincones de salud”, espacios de aprendizaje práctico diseñados desde una perspectiva lúdica. Uno de ellos está dedicado a la reanimación cardiopulmonar (RCP), no con el objetivo de que dominen la técnica, sino de que aprendan a reconocer una situación de emergencia, comprobar si una persona responde y saber que deben pedir ayuda a un adulto o llamar al 112. En otro de los espacios, los alumnos realizan una cura básica de heridas, utilizando gasas, guantes y antisépticos para comprender cómo se limpia y protege una pequeña lesión. Por último, un tercer taller les permite familiarizarse con el material sanitario, como el fonendoscopio o el tensiómetro, para perder el miedo y entender su función.
El proyecto, impulsado por la profesora Maider Belintxon, dentro de las asignaturas “Atención de Enfermería en la Infancia y Adolescencia” y “Child Nursing Care”, está enmarcado en el proyecto Aula Saludable. “Creemos que el autocuidado se aprende desde la infancia. En esta etapa, los hábitos y concepciones sobre la salud que se adquieren marcan profundamente el desarrollo futuro. Queremos que los niños comprendan que pueden influir en su propio bienestar y convertirse en agentes activos de su salud”, explica Belintxon.
Por su parte, Andrea Razquin, profesora de 3º de Infantil del Colegio Larraona, destaca el interés educativo de la actividad: “Les permite aprender y les ayuda a perder el miedo a ciertos instrumentos médicos”. También resalta la importancia de familiarizarse con situaciones básicas de emergencia. “Que conozcan la RCP o sepan avisar a un teléfono de emergencias es algo muy importante que deben aprender desde pequeños”, señala.
Liderazgo y aprendizaje entre iguales
La iniciativa utiliza la metodología de Aprendizaje-Servicio (ApS), que combina la formación académica con un servicio real a la sociedad. “El estudiante aprende haciendo y, al mismo tiempo, ofrece un servicio a la comunidad”, señala Pablo Tabuenca, doctorando que colabora en la coordinación del proyecto. La experiencia permite trabajar no solo conocimientos técnicos, sino también competencias comunicativas, liderazgo y gestión de grupos.
Además de los estudiantes que organizan los talleres, existe un equipo encargado de coordinar la actividad y elaborar los protocolos organizativos. Entre ellos se encuentra Leire Ramírez, que destaca el reto que supone trabajar con niños pequeños: “Explicar conceptos de salud a niños de cinco años nos obliga a simplificar el lenguaje sin perder el rigor. Tenemos que observar cómo reaccionan y adaptar continuamente nuestra forma de comunicar”. Para Ramírez, la experiencia permite desarrollar habilidades que complementan la formación teórica: “En el aula adquirimos una base imprescindible, pero aquí tenemos que aplicar lo aprendido en un entorno real. Además, es importante que los niños asocien el entorno sanitario con algo cercano y positivo”.