Currículum Integrado

Qué es la integración en el nuevo plan de estudios

El Currículum Integrado se define como la dosificación de los contenidos que se imparten a lo largo de los estudios de Medicina de una forma multidisciplinar y en sincronía entre las materias básicas y las clínicas.

Desde 1980, es una tendencia entre las principales facultades de Medicina de todo el mundo. Se basa en una serie de metodologías docentes orientadas a ofrecer al alumno un aprendizaje contextualizado y coherente, de forma que entienda el sentido y la relevancia de los conceptos que estudia:

  1. Durante los primeros años, a menudo es difícil conectar la profundidad de las ciencias básicas con escenarios clínicos, dado que los estudiantes desconocen el alcance de las materias que cursan. El Currículum Integrado favorece el aprendizaje vinculando el contenido científico básico a problemas clínicos, a menudo a través de casos.

  2. Además, el aprendizaje es más efectivo cuando la estructuración de los conocimientos coincide con la forma en la que serán aplicados. Así, la conexión entre las diferentes asignaturas puede mejorar el aprendizaje a largo plazo y facilita una comprensión más profunda.

  3. De esta manera, es posible una mejor transferencia del conocimiento a medida que el alumno avanza en sus estudios. La familiarización con los casos clínicos puede ayudar a los estudiantes a identificar constantemente aspectos de las diferentes ciencias básicas, de modo de tiendan a interiorizarlos y aplicarlos conforme progresan en sus estudios.
     

Distintos modelos de integración

La integración horizontal se define como la relación de varias materias dentro de un periodo de tiempo concreto. Lo que antes se enseñaba paralelamente ahora se hace de modo coordinado, con lo que se evita la repetición de contenido, las redundancias o discrepancias.

Esta relación es posible en asignaturas como Anatomía y Fisiología o Bioquímica e Inmunología, de forma que, al mismo tiempo, los alumnos las estudien aplicadas, por ejemplo, a un mismo órgano como el corazón. De esta manera, se genera una visión mucho más completa y coherente que facilita el aprendizaje.

La integración vertical, por el contrario, conlleva una relación curricular en materias distantes en el tiempo. De esta manera, se elimina la barrera tradicional entre las asignaturas básicas y las clínicas. Así, se extiende un modelo de plan de estudios en forma de ‘Z’: el estudiante comienza con una mayor carga en asignaturas básicas, aunque no en su totalidad, de forma que la proporción se invierte a medida que avanzan los cursos, para terminar con una mayoría de asignaturas clínicas.

La combinación de ambos modelos, horizontal y vertical, se conoce como integración espiral y se produce a lo largo del tiempo y a través de las diferentes asignaturas. Posibilita una comprensión cada vez más madura, de manera que el alumno profundiza en conocimientos más complejos de las materias estudiadas al inicio. Así se refuerzan los temas a través de un proceso natural que va de lo sencillo a lo complejo y se rompen las barreras y los límites que tradicionalmente han crecido entre cursos, asignaturas y docentes y departamentos.
 

Desde la docencia tradicional expositiva al aprendizaje activo

El profesor Eric Mazur, profesor de física de la Universidad de Harvard, relata su transformación desde la docencia tradicional expositiva al aprendizaje activo: la enseñanza tradicional no logra que los alumnos comprendan la física, sólo aprenden a resolver problemas tipo para aprobar el examen. Sin embargo, el aprendizaje activo y la instrucción por parte de los compañeros logran que los alumnos comprendan mejor la física, y aprendan a aplicarla y transferirla a nuevas situaciones.

El contenido de esta página se actualizará constantemente a medida que avance el proyecto.

 

Modelo de currículum integrado en espiral en la Universidad de Dundee, Reino Unido. Ilustra un plan de estudios en espiral en el que las asignaturas básicas y las clínicas se enlazan prograsivamente. En la parte superior del cono se representan los tres campos de aprendizaje: conocimiento, habilidades y actitudes, que son una constante en todos los niveles de la espiral. Además, temas como metodologías clínicas, ética o promoción de la salud persisten a lo largo de todos los cursos.

 

Documentación relacionada

The integrated curriculum in medical education: AMEE Guide No. 96
David G. Brauer (Washington University School of Medicine, USA), Kristi J. Ferguson (University of Iowa, USA), 2014.