16 de febrero de 2011

Curso 

LA CATEDRAL DE PAMPLONA. UNA MIRADA DESDE EL SIGLO XXI

Heterogeneidad cronológica e identidad funcional en las catedrales españolas. I

D. Germán Ramallo Asensio.
Universidad de Murcia

 

En todo el ámbito católico la catedral ha supuesto la expresión artística y cultural más importante de todos los tiempos. La más imponente arquitectura se expresó en ellas y en el estilo dominante del periodo en que fuera levantada. Igualmente se guardaron y guardan en ella los mejores ejemplos de arte mueble, pintura, escultura o retablos, así como órganos y otros elementos que ayudaban a su mejor funcionamiento. Sin duda eran el referente máximo del territorio en que se levantaban: el templo mayor de la Diócesis. 

Pero igualmente, las catedrales fueron reflejo de la sociedad, tanto en su estamento religioso, como en el laico y al mismo tiempo, guía espiritual e intelectual de ella. Las personas de mayor nivel social y cultural formaban los cabildos. Influyentes obispos transmitían a las distintas sedes el espíritu que se definía en Roma. La nobleza y hasta el mismo Monarca, se implicaban en su mantenimiento y enriquecimiento material., pero igualmente en decisiones fundamentales sobre vida espiritual, intelectual o política que allí se debatía y proponía.

El número de catedrales en España es ahora de 75, más 5 concatedrales. Sin embargo este número ha ido variando con el tiempo por la creación de nuevas diócesis o la supresión de otras, y la concesión del rango a iglesias mayores preexistentes que han pasado a ser catedrales o, en otros casos, construidas de nuevo en los siglos XIX y XX.

A groso modo, podemos comprobar que las de construcción más antigua, o románicas, están ubicadas en el tercio norte de la Península, al norte del Duero, primera zona reconquistada. El gótico, desde el más clásico al isabelino, lo podremos encontrar en muy buenos ejemplos del dentro de España, hasta el Tajo y en el sur, en Andalucía y a partir del siglo XVI, se construirán los extraordinarios ejemplos renacentistas que hacen de ellas auténticos monumentos únicos en Europa. Esto es, como es bien lógico, el estilo arquitectónico en que se iban construyendo los templos iba avanzando en el tiempo a la par que la Reconquista.

Pero esta división en tres franjas imaginarias solo sirve a nivel teórico, pues en muchos casos se han sustituido sus antiguos edificios por otros más modernos y monumentales, como por ejemplo el prerrománico de Oviedo, por el tardogótico actual, o el románico de León, por el actual ejemplo gótico clásico. O también podemos encontrar en Sevilla un peculiar modelo del gótico del siglo XV, tiempo en que también se levantaron la catedral de Palencia, Murcia, y Oviedo, entre otras.