08/09/2026
Publicado en
Diario de Navarra
Gregorio Guitián |
Decano de la Facultad de Teología
Cartagena, 19 de julio de 1933 – Pamplona, 4 de septiembre de 2026
Con el fallecimiento del profesor emérito Pedro Rodríguez nos deja el último miembro de la primera Junta Directiva del Instituto Teológico de la Universidad de Navarra, que comenzó en 1967 como semilla de la futura Facultad de Teología. Se trata, por tanto, de un referente fundamental al que estaremos siempre agradecidos.
Natural de Cartagena (19 de julio de 1933), doctor en Derecho y en Sagrada Teología, realizó sus estudios en Madrid y Roma, donde fue ordenado sacerdote en 1958. Tras regresar a España, compaginó la docencia en teología con un intenso trabajo pastoral en ambientes universitarios, y participó en diversas iniciativas que acompañaron la renovación teológica impulsada por el Concilio Vaticano II.
Pedro Rodríguez permanece como una autoridad del ecumenismo y la eclesiología en España y fuera de ella. De su mano, la Universidad de Navarra incorporó la teología ecuménica al plan de estudios ordinario por primera vez en España. En el campo de la eclesiología, el profesor Rodríguez ha destacado por sus investigaciones sobre algunos aspectos de la estructura fundamental de la Iglesia, las iglesias particulares, las prelaturas personales, la relación entre el Papa y los obispos, y los laicos. Quizá y sobre todo, deja para la posteridad su hallazgo del manuscrito del Catecismo Romano en el archivo Vaticano. Como han referido importantes figuras de la teología, el monumental trabajo de edición crítica de ese texto, que él dirigió durante varios años como director del Departamento de eclesiología de la Universidad de Navarra, resultó decisivo para enfocar y dar forma al actual Catecismo de la Iglesia Católica. Creo que este hecho queda bien respaldado por lo que el entonces Cardenal Ratzinger dijo del profesor Rodríguez: «Con el descubrimiento y la edición crítica del manuscrito original del Catecismo Romano, ha prestado a la teología un servicio que trasciende unas concretas circunstancias históricas, y que ha revestido también gran importancia para mis trabajos durante la preparación del Catecismo de la Iglesia Católica».
Se deben también a él la magnífica edición histórico-crítica de Camino y de otras obras del fundador del Opus Dei. Y en otro orden, el prof. Rodríguez comenzó también otro proyecto, el de la revista Palabra (ahora Omnes), de la que fue primer director, logrando además la colaboración de importantes firmas.
Fue igualmente director de la revista Scripta Theologica, director de Investigación y, entre 1992 y 1998, decano de la Facultad de Teología. Su prestigio académico fue reconocido por san Juan Pablo II, que lo nombró experto para el Sínodo de los Obispos para Europa de 1999.
El profesor Rodríguez nos ha dejado un estupendo ejemplo de trabajo bien hecho, de ilusión y esfuerzo; de cuidado de los alumnos; de saber hacer equipo y formar a los que vendrían detrás. En este sentido, me hubiera gustado que estas líneas las escribiera el profesor José Ramón Villar, a quien Pedro formó con gran esmero, pero nos dejó prematuramente. Desde la Facultad de Teología rogamos al Señor por sus almas, al tiempo que les pedimos también su ayuda para continuar con esta valiosa misión.