01/06/2026
Publicado en
Universidad de Navarra
Ariane Vettorazzi |
Investigadora y profesora contratada Doctor del Departamento de Farmacología y Toxicología de la Universidad de Navarra

Entre estas toxinas, las aflatoxinas —especialmente la aflatoxina B1— destacan como las más peligrosas por ser sustancias genotóxicas, inmunosupresoras y potentes carcinógenos hepáticos en humanos. Actualmente, en la península ibérica, la presencia de aflatoxinas en alimentos y piensos se mantiene generalmente en frecuencias altas, pero con niveles bajos que no superan los límites legales establecidos para proteger la salud humana. Sin embargo, los modelos de predicción climática advierten de que un aumento de +2 °C —el escenario considerado más probable para los próximos años— expandirá las zonas de riesgo en el sur de Europa. Esto provocaría que la contaminación por aflatoxinas en cultivos fundamentales como el maíz supere los límites legales de forma mucho más frecuente, incrementando la exposición crónica de la población.
Ante este panorama, comprender estas interacciones ambientales, monitorizar las micotoxinas actualmente reguladas, así como estudiar la posible aparición y toxicidad de nuevas micotoxinas, llamadas micotoxinas emergentes, resulta esencial para anticipar riesgos y adoptar acciones anticipatorias que protejan la salud pública ante los desafíos de la crisis climática.