Fallece Pedro Rodríguez, antiguo decano de la Facultad de Teología
En 1985, descubrió el manuscrito original del Catecismo Romano, base de la edición histórico-crítica realizada bajo su dirección
04 | 09 | 2026
Esta madrugada ha fallecido en Pamplona el profesor emérito Pedro Rodríguez, sacerdote y antiguo decano de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra, quien en 1985 descubrió el manuscrito original del Catecismo Romano, base para la publicación de su edición histórico-crítica. Tenía 93 años.
Natural de Cartagena (19 de julio de 1933), realizó la licenciatura en Derecho y los cursos de doctorado en la Universidad Complutense de Madrid (1950-1956). Posteriormente, se trasladó a Roma para cursar los estudios de licenciatura y doctorado en Sagrada Teología en la Universidad Lateranense de Roma, donde coincidió con san Josemaría Escrivá. Fue ordenado sacerdote en 1958.
Doctor en Sagrada Teología y en Derecho, en 1959 volvió a Madrid para dedicarse a la enseñanza de Teología en el Studium Generale del Opus Dei y al trabajo pastoral en ambientes universitarios. Participó, además, en la puesta en marcha de la Biblioteca de Teología en 1963. Se trataba de una colección de libros y, a la vez, una institución de diálogo teológico que pretendía reflejar la renovación teológica que se proponía en el Concilio Vaticano II.
En octubre de 1967 formó parte, junto con los profesores Alfredo García Suárez y José María Casciaro, del primer equipo de dirección del Instituto Teológico, que sería erigido por la Santa Sede en Facultad de Teología dos años más tarde, en 1969.
Experto en el Sínodo de los Obispos para Europa
Profesor de Eclesiología y Teología Ecuménica desde 1974, fue director de Investigación (1985-87), director de la revista Scripta Theologica (1975-88) y director del departamento de Eclesiología (1975-99). Entre 1992 y 1998 fue decano de la Facultad. Además, ocupó el cargo de primer director de la revista Palabra (ahora Omnes), una publicación mensual de análisis pastoral y teológico dirigida a los sacerdotes de España e Iberoamérica y que luego fue el origen de Ediciones Palabra.
Nombrado por Juan Pablo II experto en el Sínodo de los Obispos para Europa (1999), formó parte de la Societas Oecumenica Europea y de los consejos asesores de Revista Española de Teología (Madrid), Rivista Teologica di Lugano (Suiza) y Anuario de Historia de la Iglesia (Navarra).
Entre sus publicaciones, destaca el análisis del Catecismo del Concilio de Trento, investigación que dio lugar a la edición crítica del Catecismo Romano, realizada al servicio de los trabajos del Catecismo de la Iglesia Católica y solemnemente presentada al papa Juan Pablo II en 1990. Según expresó el cardenal Joseph Ratzinger, “con el descubrimiento y la edición crítica del manuscrito original del Catecismo Romano, el profesor Rodríguez ha prestado a la teología un servicio que trasciende unas concretas circunstancias históricas, y que ha revestido también gran importancia para mis trabajos durante la preparación del Catecismo de la Iglesia Católica”.
Tras su jubilación, en 2003 fue nombrado profesor emérito de la Facultad de Teología.
Gregorio Guitián, decano de la Facultad de Teología, afirma que con el fallecimiento de don Pedro Rodríguez “nos deja el último miembro de la primera Junta Directiva del Instituto Teológico de la Universidad de Navarra, que comenzó en 1967 como semilla de la futura Facultad de Teología. Se trata, por tanto, de un referente fundamental al que estaremos siempre agradecidos.
Don Pedro permanece como una autoridad del ecumenismo y la eclesiología en España y fuera de ella. De su mano, la Universidad incorporó la teología ecuménica al plan de estudios ordinario por primera vez en España. En el campo de la Eclesiología, el profesor Rodríguez ha destacado por sus investigaciones sobre algunos aspectos de la estructura fundamental de la Iglesia, las iglesias particulares, las prelaturas personales, la relación entre el Papa y los obispos, y los laicos. Se deben también a don Pedro la magnífica edición histórico-crítica de Camino y de otras obras del fundador del Opus Dei.
Decano y miembro de la junta directiva de la Facultad durante varias etapas, don Pedro nos ha dejado un estupendo ejemplo de trabajo bien hecho, ilusión y esfuerzo; de cuidado de los alumnos, de saber hacer equipo y formar a los que vendrían detrás. En este sentido, me hubiera gustado que estas líneas las escribiera el profesor José Ramón Villar, a quién don Pedro formó con gran esmero, pero nos dejó prematuramente. Desde la Facultad de Teología rogamos al Señor por sus almas, al tiempo que les pedimos también su ayuda para continuar con esta valiosa misión”.
Por su parte, el profesor Ramiro Pellitero recuerda al profesor Rodríguez como "un excelente teólogo con notable capacidad analítica y sensibilidad histórica, creativo en sus propuestas y buen comunicador. Pienso que en algunos temas se situó en la vanguardia teológica, y el tiempo lo confirmará. Sabía mirar lejos y era prudente en sus itinerarios. Poseía gran capacidad de trabajo y de formar equipo.
Quienes le hemos tratado personalmente, podemos testimoniar que era ante todo una persona cercana, amigo que escuchaba y te ayudaba a sacar algo mejor de ti mismo. Comprendía y ejercía su ministerio sacerdotal con total espíritu de servicio. Amaba profundamente a Jesucristo y a su Iglesia. Y le gustaba explicar el Opus Dei partiendo de una frase de san Josemaría: “el Opus Dei es una ‘partecica’ de la Iglesia”.