"Salgo de la universidad con gratitud, amigos y muchas ganas de lo que viene"
25 | 03 | 2026
A menos de dos meses de graduarse en Derecho por la Universidad de Navarra, Luis Rojo Viguera hace balance de una etapa que, según reconoce, le ha marcado para siempre. Entre la emoción por lo vivido y la incertidumbre por el futuro, habla con sinceridad sobre su paso por la universidad, el esfuerzo del Trabajo de Fin de Grado y los retos que se plantea a partir de ahora.
Estás a menos de 60 días de graduarte, ¿qué te pasa por la cabeza en este momento?
Sobre todo gratitud. Es lo primero que me viene. Pero también hay como una especie de choque entre dos cosas: por un lado, la pena de irme —porque han sido cuatro años que no voy a olvidar en la vida— y, por otro, muchas ganas de ver qué viene ahora. Es una mezcla de todo eso: agradecimiento, nostalgia y expectación.
¿Cómo resumirías tu paso por la universidad?
Diría que ha sido una experiencia muy intensa y muy completa. Me llevo muchísimo, tanto en lo académico como en lo personal.
¿De qué ha tratado tu Trabajo de Fin de Grado y por qué elegiste ese tema?
Elegí la rama de Derecho Público, que es a lo que me gustaría dedicarme en el futuro. El trabajo ha incluido varias áreas: tributario, laboral y seguridad social, penal y administrativo. Ha sido exigente, bastante duro, pero también muy enriquecedor.
¿Qué ha sido lo más complicado del TFG para ti?
Sin duda, la carga de trabajo y la complejidad de los temas. Es un proceso exigente, pero cuando lo terminas, la satisfacción compensa todo el esfuerzo.
¿Qué ha supuesto para ti formar parte del programa Honors y contar con la beca Alumni?
Ha sido una experiencia muy buena. El programa Honors no solo complementa la formación, sino que abre muchas puertas: charlas, encuentros con profesionales, oportunidades que de otra forma no tendrías.
Y la beca Alumni… puede generar cierta presión, porque sabes que esperan mucho de ti, pero es una presión positiva. Cuando respondes a esa expectativa, la sensación es muy gratificante.
¿Cuál ha sido tu asignatura favorita durante la carrera y por qué?
Me ha gustado mucho el Derecho Público en general, pero si tuviera que elegir, diría Derecho Procesal, tanto la parte civil como la penal. Es donde realmente empiezas a ver cómo funciona el derecho en el día a día, y eso lo hace especialmente interesante.
Ha habido momentos duros, claro, pero forman parte del proceso. Al final, con esfuerzo y constancia, se sacan adelante.
¿Qué te llevas de la universidad más allá de lo académico?
Muchísimos amigos, contactos y experiencias. Pero, sobre todo, una forma de entender la profesión: no sólo como algo técnico, sino también como un servicio a los demás. Eso es lo más importante.
¿Qué retos te planteas ahora que estás a punto de graduarte?
El primero es aprovechar al máximo lo que queda. Intentar decir que sí a todo este último tramo. Después, tengo previsto hacer prácticas en Gómez Acebo Pombo, en el área de procesal y, a partir de ahí, estoy valorando varias opciones: opositar —quizá judicatura o abogacía del Estado— o hacer un máster y orientar mi carrera hacia la abogacía de los negocios.
¿Qué consejo le darías a alguien que empieza ahora Derecho?
Que sea inquieto. Que no se conforme solo con lo que le dan en clase. Que aproveche todo: profesores, actividades, oportunidades… Porque estás rodeado de gente que sabe muchísimo, y eso hay que exprimirlo al máximo.