El Fashion Innovation Day vuelve a reunir al sector de la moda para entender hacia dónde va el retail
La quinta edición del Fashion Innovation Day tuvo lugar el pasado martes en la sede de ISEM, en un ambiente que reflejaba bien la esencia del proyecto Atelier: un punto de encuentro donde empresas, expertos y emprendedores se reúnen para pensar con rigor, datos y mirada de negocio, hacia dónde evoluciona el retail de moda.
18 | 03 | 2026
María Martín‑Montalvo, directora de Relaciones Institucionales de la escuela de negocios, inauguró la jornada recordando cómo Atelier, con más de cinco años de recorrido, se ha consolidado como el primer foro de innovación FashTech en España, un espacio en el que la universidad y la empresa trabajan mano a mano para identificar soluciones que transformen la cadena de valor del sector.
A partir de ahí, la mañana avanzó como un recorrido por las grandes preguntas que hoy marcan la agenda del retail. Víctor Martínez de Albéniz, profesor de IESE, abrió ese itinerario con una mirada amplia al comercio: desde el modelo masivo de los años 50 —cuando el consumo generalista sostenía el “todo para todos”— hasta un presente en el que ese paradigma ha desaparecido. A través del caso Zara y su capacidad para convertir datos en decisiones rápidas, mostró cómo la tienda se ha convertido en un elemento activo, un espacio donde confluyen eficiencia operativa, experiencia de marca y tecnología. Su reflexión final, casi un hilo conductor para toda la mañana: no basta con introducir nuevas herramientas; lo que hay que rediseñar son los procesos que sostienen la relación con el consumidor.
Ese enfoque enlazó de forma natural con la intervención de Carlos Molina (Multiversial), que planteó cinco preguntas de negocio que toda empresa de moda debería hacerse hoy. A partir de ejemplos cotidianos —del autoservicio a la experiencia digital— explicó cómo el consumidor actual trabaja más que nunca durante su proceso de compra y cómo ese cambio obliga a las marcas a reducir incertidumbre, clarificar su propuesta y decidir qué parte del negocio debe apoyarse en automatización y cuál debe preservar el criterio humano. También abordó un dilema de fondo: en un entorno saturado de datos, ¿qué diferencia a una empresa que sigue tendencias de una que es capaz de crearlas? Su intervención terminó con una provocación que resonó entre los asistentes: si delegamos demasiado pensamiento en la IA, ¿acabaremos necesitando “gimnasios para la mente”?
El cierre de la mañana corrió a cargo de Rosa Fernández‑Velilla (Prompt Couture AI), que aterrizó el debate en la realidad de las compañías. Mostró cómo la IA generativa ya está modificando el diseño y el marketing, desde la conversión de moodboards en propuestas de producto hasta la producción de contenido, y cómo estas herramientas pueden mejorar el margen bruto. Pero su mensaje fue claro: la tecnología solo funciona si se acompaña de formación y reskilling, y si no se pierde de vista que la moda sigue necesitando generar deseo. Sin aspiración no hay marca, y sin marca no hay tecnología que pueda sostenerla. La IA, insistió, debe servir para crear valor nuevo, no para hacer lo mismo más barato.
Con estas tres perspectivas —estrategia, datos, creatividad y tecnología— la mañana cerró con una idea compartida: el sector se encuentra en un momento en el que es imprescindible repensar los procesos de arriba abajo. Una conversación real entre quienes están transformando el retail hoy.