Publicador de contenidos

26-06-11-teo_licenciatura

"Tienen la misión de ayudar al mundo a redescubrir el valor de la vida, la verdad del amor y la belleza de una existencia vivida como don"

El profesor José María Pardo fue elegido padrino de promoción de los 50 estudiantes de Bachiller y Licenciatura que se han graduado en la Facultad de Teología este curso

11 | 06 | 2026

“Tienen la misión de ayudar al mundo a redescubrir el valor de la vida, la verdad del amor y la belleza de una existencia vivida como don”. Así lo afirmó el profesor José María Pardo, padrino de los 50 estudiantes de Bachiller y Licenciatura de la Facultad de Teología, durante el acto de graduación celebrado el sábado 30 de mayo, que tuvo lugar por primera vez en el Aula Magna del Edificio Central.

En su mensaje, subrayó que la formación teológica no se limita al ámbito académico, sino que implica una responsabilidad ante la sociedad. En este sentido estructuró sus palabras en torno a dos cuestiones que considera “urgentes”: el razonamiento moral en teología y el debate contemporáneo sobre la eutanasia.

En relación con el razonamiento moral en la teología, el profesor Pardo señaló que no basta con ofrecer respuestas correctas, sino que es fundamental aprender a razonar adecuadamente. Destacó que en un contexto marcado por “una cultura de opiniones rápidas, la vida moral exige reflexión, prudencia y responsabilidad”. Asimismo, hizo hincapié en que la teología moral no se reduce a la aplicación automática de normas, sino que implica discernimiento ante situaciones complejas.

Por otro lado, al abordar el debate sobre la eutanasia, advirtió de un cambio cultural que ha llevado a pasar de entender la vida como un don a concebirla como un proyecto bajo control. Frente a esta tendencia, defendió que “la vida tiene un valor inviolable” y alertó del riesgo de condicionar la dignidad humana a criterios de utilidad o productividad. Asimismo, recordó que la libertad no consiste únicamente en elegir, sino también en “proteger y promover el bien de los demás”. Finalmente, subrayó la importancia de reforzar una cultura del cuidado, especialmente hacia los más vulnerables.

 
 

“Una universidad se mide por la calidad de sus estudiantes”

En representación de los estudiantes intervinieron los delegados Alexander Binsar y Mateusz Bugno, delegados del Bachiller y Licenciatura respectivamente, quienes con sendos discursos agradecieron a los profesores, a la Universidad, a sus familiares, a sus compañeros y a los benefactores que lo han hecho posible todo lo vivido durante sus años de formación en Pamplona.

El profesor Gregorio Guitián, decano de la Facultad, clausuró el acto de graduación felicitando a los recién graduados. En su discurso les recordó que “una universidad se mide por la calidad de los estudiantes que ofrece a la vida de su pueblo, no tanto por el número de graduados o la extensión de su infraestructura”. Para ello recordó la imagen del árbol que empleó el Papa León XIV en su viaje a Guinea Ecuatorial: “En la solidez de su tronco y en la amplitud de sus ramas, este árbol parece ofrecer una parábola de lo que una institución universitaria está llamada a ser: una realidad bien arraigada en la seriedad del estudio, en la memoria viva de un pueblo y en la búsqueda perseverante de la verdad (...) No basta, en efecto, con que un árbol dé fruto; importa también la calidad de ese fruto, porque por los frutos se conoce al árbol (cf. Mt 7,20)”. 

Asimismo, animó a los recién graduados continuar formándose y a permanecer vinculados a su alma mater.
 

BUSCADOR NOTICIAS

BUSCADOR NOTICIAS

Desde

Hasta