La investigación científica, clave para descifrar la obesidad y transformar su tratamiento
Con motivo del Día Mundial de la Obesidad, científicos del Instituto de Nutrición y Salud de la Universidad de Navarra presentan en un portal digital investigaciones orientadas a avanzar hacia un tratamiento más personalizado
03 | 03 | 2026
Con motivo del Día Mundial de la Obesidad, científicos del Instituto de Nutrición y Salud (INS) de la Universidad de Navarra presentan en un portal digital sus principales líneas de investigación y destacan que comprender los mecanismos que subyacen a esta enfermedad es clave para avanzar hacia tratamientos más precisos y personalizados.
Muchos de los investigadores pertenecen al Centro de Investigación Biomédica en Red de la Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBEROBN) y al Instituto de Investigación Sanitaria de Navarra (Idisna). Además, trabajan en colaboración con otras redes científicas de excelencia o asociaciones como la Sociedad Española de Obesidad (SEEDO), entre otros, lo que facilita trasladar los hallazgos del laboratorio a la práctica clínica.
Proyecto RESOLBE: Inflamación silenciosa y nuevas dianas terapéuticas
Uno de los ejes prioritarios del INS estudia la llamada “inflamación crónica y silenciosa”, un proceso persistente que no produce dolor inmediato, pero que deteriora progresivamente órganos como el hígado, el páncreas o el sistema cardiovascular. Para dar respuesta a este problema, el proyecto RESOLBE investiga la molécula Maresina 1, derivada de los ácidos grasos omega-3, que actúa como mediador natural en la resolución de la inflamación. El objetivo es comprender por qué este sistema pierde eficacia en la obesidad y el envejecimiento, y cómo puede recuperarse para prevenir patologías como el hígado graso o ciertos tipos de cáncer. “La obesidad no solo implica exceso de grasa; altera la capacidad del organismo para resolver la inflamación”, explica María Jesús Moreno-Aliaga, investigadora del Centro de Investigación en Nutrición de la Facultad de Farmacia y Nutrición.
Metabolismo, envejecimiento y cáncer: nuevas claves terapéuticas en obesidad
Otra de las líneas de investigación se centra en comprender cómo el envejecimiento modifica el metabolismo. La ralentización metabólica asociada a la edad puede acentuar las alteraciones propias de la obesidad. En este contexto, el proyecto centrado en el eje MMP14/GDF15 analiza cómo determinadas proteínas pueden actuar como “frenos” biológicos que dificultan la regulación del equilibrio energético, fenómeno que puede acentuarse con la edad. Identificar estos mecanismos permitiría desarrollar terapias dirigidas a personas con obesidad, mejorar su respuesta metabólica y reducir el riesgo de diabetes tipo 2 o enfermedad hepática asociada.
En paralelo, los investigadores estudian la relación entre obesidad y cáncer, una conexión cada vez más respaldada por la evidencia científica. Así, el proyecto ONCOBEGLUT analiza el papel de la proteína GLUT12 como vía de entrada de glucosa en células tumorales de cáncer de mama en pacientes con obesidad. En un entorno de hiperglucemia e hiperinsulinemia, esta proteína puede favorecer el crecimiento tumoral. “Bloquear esta ‘puerta energética’ podría abrir nuevas estrategias terapéuticas dirigidas específicamente a mujeres con obesidad, integrando oncología y metabolismo en una misma aproximación científica”, señala Pilar Lostao, investigadora del Centro de Investigación en Nutrición.
El INS también investiga la obesidad sarcopénica, una condición en la que al exceso de grasa se suma la pérdida de masa muscular, lo que incrementa la fragilidad y el riesgo de complicaciones. “El músculo es el motor que ayuda a controlar la glucosa y la inflamación. Mantener la fuerza es una prioridad clínica más allá de la pérdida de peso”, afirma Amaia Rodríguez, investigadora del Departamento de Endocrinología y Nutrición de la Clínica Universidad de Navarra.
En paralelo, el ensayo clínico PARABIOTICS-2 explora el potencial de los postbióticos (componentes bacterianos inactivos) como alternativa más estable y segura a los probióticos tradicionales para mejorar la composición corporal, la resistencia a la insulina y la salud hepática.
Además, el INS abarca estudios centrados en la prevención, analizando el impacto del entorno y los hábitos en la obesidad infantil y desarrollando intervenciones personalizadas, incluidas estrategias dietéticas, para prevenir el exceso de peso.