El asesoramiento tiene características propias que lo diferencian de otras posibles relaciones profesor-alumno:
- Es personal: proporciona de forma individualizada consejo y orientación. Se ofrece a todos los estudiantes, también a aquellos que están sólo por un periodo de tiempo limitado en la Universidad, como los alumnos de intercambio o de posgrado.
- Es voluntario, y por tanto, no es evaluable ni forma parte del curriculum académico. Esto lo distingue de otras actividades docentes como las tutorías, que pueden ser evaluables y obligatorias, y que se dan en el marco de una asignatura.
- Es universitario: no suple la iniciativa ni la responsabilidad sino que contribuye a fomentarlas. Además, el asesoramiento facilita descubrir otros horizontes más allá de los estrictamente académicos: la vida cultural, el deporte, la solidaridad, etc.