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"Las relaciones
públicas son
una filosofía de acción"
luis
melgar,
16 de noviembre de 2006
Joaquín Maestre ostenta el cargo de “padre
de las Relaciones Públicas en España”.
Ha dedicado más de cuarenta años de
su vida a esta profesión, en la que fue pionero
con la creación de la primera agencia del
sector, la Sociedad Anónima Española
de Relaciones Públicas, en julio de 1960.
Abandonó el mundo de la publicidad y asumió un
arriesgado proyecto que se convirtió en germen
de una labor que, según el propio Maestre,
ha evolucionado hasta ponerse a la altura de los
profesionales que actúan en la cuna de las
Relaciones Públicas: Inglaterra y Estados
Unidos.
-Cuarenta
años dedicados a las Relaciones
Públicas, ¿cuál ha sido el cambio
más radical que ha sufrido en este tiempo
esta disciplina?
-La tecnología al servicio de la comunicación,
aunque aún estamos en los prolegómenos
del cambio tecnológico. Lo que no ha variado,
no se ha modificado, son las bases que se mantienen
inalterables. La filosofía se ha perfilado
durante estos años y los estorbos se han eliminado.
-¿Cuál es la clave de esta profesión?
-La clave es trabajar lo mejor posible, hacerlo bien.
No se puede mentir en las relaciones públicas.
Si se intenta vender un producto como bueno y no
lo es, si se descubre, se pondrá en nuestra
contra.
-¿Se mantiene la brecha entre las Relaciones
Públicas en España y en los países
anglosajones?
-Ellos tiene la ventaja de que sus mercados son mayores,
son universales; pero, en el uso de la disciplina,
las diferencias se han superado y hace años
que me di cuenta que la brecha iba a desaparecer.
-¿Qué son las Relaciones Públicas?
-Son un estado de ánimo, una filosofía
de acción. Es clave la relación con
los demás, en la que no se deben utilizar
artimañas.
-¿Son
habituales las tretas en el sector?
-Las empresas que yo conozco no las utilizan. Nunca
me he tropezado con nadie que utilice técnicas
poco éticas, y he tenido la suerte de conocer
las empresas desde dentro. Siempre he percibido
que la competencia era muy honesta.
-¿Es adecuado el nombre de Relaciones Públicas
o se ha convertido en un cajón de sastre en
el que se incluyen los trabajos más diversos
y dispersos de la comunicación?
-Es la única forma de definir a la profesión,
porque no necesita apellidos. Si hablas de comunicación,
siempre tiene que ir acompañado de empresarial,
corporativa… Por mucho que sea mal utilizada
es la mejor opción.
-¿Es esta labor la gran desconocida de la
comunicación?
-Lo son por su juventud. La publicidad en España
ya existía a principios del siglo XX, sin
embargo, la primera agencia de relaciones públicas
en España la fundé en julio de 1960
y no surgió competencia hasta cinco años
después.
-Usted
trabajaba en una agencia de publicidad de Barcelona
y decidió dejarlo para dedicarse
a las Relaciones Públicas, ¿cómo
reaccionaron sus compañeros de profesión?
-Creyeron que no tardaría más de seis
meses en volver a la publicidad. Aún están
esperando.
-¿Cómo se le ocurrió crear
la primera agencia del sector?
-En la agencia de publicidad en la que trabajaba
habíamos empezado a hacer proyectos más
cercanos a las Relaciones Públicas, que en
aquel momento llamábamos ‘publicidad
de prestigio’. Desarrollábamos campañas
en las que el resultado económico no era lo
más importante, tenía más peso
lo social. Además, durante un viaje por Europa,
tuve la suerte de conocer a Lucien Matrat, autor
del ‘Código de Atenas’ y uno de
los pioneros de las Relaciones Públicas.
-Los
profesionales de las relaciones públicas
tienen fama de molestos entre los periodistas, ¿a
qué se debe?
-Hemos utilizado mal el soporte y hay mucho mensaje
publicitario disfrazado. En muchas ocasiones el deseo
de quedar bien con el cliente te hace pensar que
vale cualquier cosa, pero hay que ofrecer material
que se realmente noticioso. Si no lo es, más
vale no enviarlo porque, además, se pueden
hacer buenas relaciones públicas sin prensa.
-¿Habría que educar al cliente para
que no piense que la comunicación es tan sólo
salir en los medios?
-Hay que reeducar mucho a los clientes, que quieren
que lo que pagaron dé resultados inmediatos,
que se les compense enseguida.
-Usted
está vinculado al mundo académico, ¿cómo
ve a las generaciones más jóvenes de
las Relaciones públicas?
-Les veo muy perceptivos, con mucho interés.
Si son pacientes podrán tener un interés
muy gratificante. Las Relaciones Públicos
no son como la publicidad, requiere un proceso más
lento de estudio, en el que se debe analizar desde
la teoría de la comunicación hasta
el comportamiento social, psicológico. |