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I Jornadas sobre
Trauma y Periodismo en fcom los días 17 y 18 de noviembre
Alejandro Navas: “El
profesional tiene que tener humanidad e implicación
pero sin descuidar sus obligaciones periodísticas”
andrea
úcar,
14 de noviembre de 2006
Un estudio del Dart Center for Journalism
and Trauma afirma que el 28% de los periodistas que cubre
conflictos bélicos acaba desarrollando estrés
postraumático, un 21% cae en depresiones y otro
14% acaba abusando de sustancias como el alcohol o las
drogas.
Estos datos serán analizados en las I
Jornadas sobre Trauma y Periodismo de la Universidad
de Navarra, que tendrán lugar en la Facultad de
Comunicación los días 17 y 18. El profesor
de fcom y coordinador de las sesiones, Alejandro Navas,
recalca que con las sesiones “se pretende
dar una serie de pautas al periodista sobre cómo
cubrir catástrofes, síndromes y abusos”.
La
idea surgió,
dice Navas, del contacto con dos profesionales,
uno del mundo de la salud y otro del
de la comunicación. Francisco
Orengo es un psiquiatra madrileño que ha desarrollado
una importante labor de investigación en estrés
postraumático. Orengo es director de la Unidad
Psicosocial para Mujeres Víctimas de Malos
Tratos, presidente de la Sociedad Española
de Psicotraumatología y Estrés Postraumático
y ponente en el seminario 'Comunicación y
Salud' de la Universidad de Navarra.
El segundo profesional que ha inspirado la creación
de las jornadas es el corresponsal de guerra Mark
Brayne, quien lleva más de 20
años
en la profesión,
ejerce también como terapeuta en la asociación
Dart Centre, que analiza el síndrome traumático
por el que pasan los periodistas en situaciones de
crisis.
El profesor señala la
importancia que tiene que el mundo universitario
sea consciente de las duras experiencias por las
que puede llegar a pasar un periodista. En ocasiones
los profesionales de la comunicación enviados
a focos de crisis se implican tanto que pueden llegar
a perjudicarles. “Muchos
periodistas al realizar una cobertura sienten miedo
físico o incluso llegan a contemplar duras
tragedias que les impiden desarrollar su labor periodística”,
afirma.
Navas considera también
esencial que la sanidad y los directivos de los medios
de comunicación
analicen y comprendan los posibles traumas que pueden
aparecer en un periodista. Respecto al propio comunicador
es necesario que “tenga humanidad y se implique
pero sin descuidar sus obligaciones periodísticas”.
Las
jornadas reunirán a unas setenta personas en
torno a distinguidos profesionales. Los ponentes serán:
Mónica
Codina, profesora del departamento de comunicación
pública; David Beriain, corresponsal de guerra;
y los ya citados: Francisco Orengo, Mark Brayne y el
propio Alejandro Navas. |