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“La programación
infantil en televisión gratis y en abierto es insuficiente”
Josep María Carbonell,
presidente del Consejo Audiovisual de Catalunya, participó
en la mesa redonda de cierre de jornada
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Concepción
Naval y Eulalia Alemany, en la mesa redonda.
Foto: PS |
asier
solana,
9 de noviembre de 2006
Una mesa redonda sobre
la educación y protección de la población
juvenil e infanti ha cerrado la primera
jornada del CICOM. En ella han intervenido el presidente
del Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC), Josep
Mª Carbonell,
y la directora del área de programas de la Fundación
de Ayuda contra la Drogradicción(FAD), Eulalia
Alemany.
El primero abogó por aumentar la, a su
juicio, escasa programación infantil, y la segunda
mostró el último proyecto de la FAD para
llegar a la población adolescente.
El presidente del CAC prestó especial atención
al público infantil, al que dedicó la mayor
parte de su intervención. Recordó que
representa un 5% de la audiencia total
de la televisión, concentrada especialmente en
franjas horarias matutinas, para las que hay destinada
muy poca programación, excepto en televisiones
públicas o de pago. Recordando un titular de La
Vanguardia, se preguntó si “será un
lujo por el que habrá que pagar”.
También
habló de un estudio de futura publicación
que se ha llevado a cabo en unos 5.500 adolescentes de
Cataluña, donde se muestran sus preferencias televisivas, en
las que arrasan las teleseries con actores. Sobre
el dato, Carbonell afirmó que “este es un
tema de especial importancia y relevancia, porque
las preferencias van vinculadas a series que intentan
representar la vida cotidiana, y todos sabemos los valores
y contravalores que a veces se dan en estas”. Pero
el presidente del CAC también recordó la
responsabilidad de los padres, “que estos a veces
ignoran”.
Por su parte, Eulalia Alemany puso
el énfasis
de su intervención en lo que llamó el “reto
de comunicación” que supone llegar a los
jóvenes. Para ello, la FAD había elegido
un documento audiovisual atractivo, “no tedioso”,
que haga ver críticamente la relación entre
consumo de drogas y tiempo libre. Ella misma reconoció que
el público objetivo es difícil, entre 16
y 18 años, con los que es difícil hablar
porque “se creen mayores de edad sin serlo”.
Alemany
se mostró preocupada por “la banalización
del consumo de drogas”. Ahora es un simple
producto de diversión, mientras que antes era una
forma de protesta. Precisamente, otra de las
dificultades para educar es que los jóvenes están
siendo educados por “una generación socializada
con la droga”, que ha “probado el porro” y “educa
de otra manera”. |