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La clave del primer
debate:
seguir investigando
En este primer
debate han participado
todos los ponentes de la mañana se han tratado
temas como la autoridad de los padres
daniel
burgui,
9 de noviembre de 2006
Del debate de esta mañana, en el que se han
tratado temas selección de contenidos, la
autoridad de los padres frente e las nuevas tecnologías,
las alternativas de ocio que no conlleven hacer práctica
del consumo, si existe una capacidad real de seleccionar
contenidos.
El profesor de la Universidad
de Granada Diego Becerril expuso en este debate
que sí que
es cierto que la autoridad de los padres ha cambiado
influenciada por el uso de las nuevas tecnologías: “Antes
era el padre el que enseñaba a el hijo. En
ese sentido, por primera vez los hijos se han apoderado
de esa estructura de poder, porque ahora los hijos
toman la autoridad y enseñan a los padres”.
Becerril ha señalado que hay que tener cuidado
con la dependencia que adquirimos de los hijos en
el uso de las tecnologías.
El profesor Garitaonandía
agregó que, en un estudio que realizaron en
el Reino Unido, en la mayoría de hogares el
que más sabía de Internet y nuevas
tecnologías era el hijo adolescente.
No obstante, y en términos jocosos,
Becerril agregó que "luego a esos
jóvenes
les pasarán también factura sus hijos,
porque sabrán muchas más que ellos”.
El propio Garitaonandia afirmó que lo que
se necesita para saber cómo afectan las nuevas
tecnologías a este respecto es seguir investigando.
También se abordó en
el debate en varias ocasiones, y desde distintas
perspectivas, si es posible una auténtica
selección
de contenidos para los jóvenes, el catedrático
de la UPV-EHU, Carmelo Garitaonaindia, afirmó que
en los estudios que se han hecho en España
la mayoría de los niños y jóvenes “los
programas que ven están fuera del horario
infantil, la mayoría son por las noches y
a partir de las 21.30 horas, salvo la excepción
de los Simpson”. No obstante, Garitaonandia,
aseguró que “en esos mismos estudios
los niños que tenían televisión
digital o por satélite elegían ver
los canales infantiles o juveniles, es decir los
específicamente diseñados para ellos.
Así, que sí que eligen programas adecuados
para ellos, cuando tienen alternativas para hacerlo”.
Acerca
de la selección de contenidos, el profesor
de la Universitat Pompeu Fabra José Fernández
Cavia también quiso afinar y apuntar que
uno de los principales problemas actuales es que
se tienen a mezclar contenidos con publicidad. Así,
aun seleccionando un contenido corremos el riesgo
de aceptarlo con publicidad entremezclada o con contenido
comercial.
Respectos a los miedos, temores
y amenazas en Internet y el tiempo que los jóvenes
dedican a navegar, Garitaonandia ha hecho hincapié en
que más
importante que los tiempos son los contenidos. Ha
afirmado que los jóvenes y niños
no suelen utilizar internet para hablar con desconocidos.
El primer uso de Internet entre la juventud es la
mensajería instantánea con amigos,
en segundo lugar el e-mail y en puestos muchos más
alejados el chat con desconocidos.
“En 2006 las tecnologías
son un factor de socialización, los niños
quedan entre ellos para jugar o para ver una película
en casa de un amigo por el messeger. Los
niños
más sociables son los que más juegan,
o más videojuegos se cambian, o ven más
la tele porque es de eso de lo que hablan y discuten
luego entre ellos”, ha asegurado
Garitaonandia.
Respecto a los miedos de Internet,
Becerril ha relatado este mediodía que cuando
se descubrió América se decía
que habitaban seres de un solo ojo, monstruos
marinos, sacamantecas o duendes malignos, y sólo
era una forma de proyectar sus miedos hacía
lo desconocido. Más tarde se hizo lo mismo
hacia el mar o el espacio: “Ovnis, marcianos,
alienígenas, platillos volantes que vienen
a destruir nuestro mundo son los monstruos de nuestro
tiempo”. Ahora le toca el turno a Internet:
"En
la Red se proyecta ahora una vez más el miedo
a lo desconocido”, afirmó Becerril.
No obstante,
tanto los cuatro ponentes de la mañana
como parte del público que intervino en el debate
coincidieron al afirmar que lo que hace falta para
desvelar algunos de estos interrogantes es más
y más investigación al respecto. |