Robert Picard

Laudatio de la profesora Mercedes Medina

 

Es para mí un honor presentar a Robert Picard. Seguramente es el investigador y académico más reconocido internacionalmente en el área de Economía de los medios y gestión de empresas de comunicación. Cuenta con una treintena de libros y más de un centenar de artículos científicos. Ha promovido iniciativas de gran impacto internacional en este campo, como el Journal of Media Economics o el Centro de estudios e investigación sobre Economía y Transformación de los medios en Jönköping (Suecia). Ha presidido hasta 2018, la World Media Economics and Management Conference, principal congreso mundial de investigadores y académicos en empresa y economía de los medios. En 2003 puso en marcha junto con otros colegas la European Media Management Association, que hoy cuenta con más de 150 miembros de 20 países. Ha sido el director de Investigación del Reuters Institute for the Study of Journalism en la Universidad de Oxford, donde ha sido además research fellow en el Green Templeton College.

Cuando la disciplina de la economía de los medios suena en el mundo académico suele estar vinculada a su nombre. Es difícil encontrar artículo libro o comunicación en este campo que no lo cite. Su prestigio junto con una personalidad cálida y cercana, lejos de hacerle distante e inaccesible, le predisponen a servir y ayudar a otros. Una de las cualidades que destacan del profesor Picard es su capacidad para poner en contacto personas. En las reuniones internacionales, su ocupación habitual es crear relaciones y buscar puntos de unión entre los participantes. Su trato cordial y abierto con todas las personas, da igual el rango, conocimiento o categoría profesional, facilitan estos encuentros. Es común en Robert destacar los méritos de los que empiezan y evitar barreras entre los juniors y los seniors.

Su docencia e investigación siempre se ha centrado en la audiencia como el destinatario nuclear de los contenidos de los medios, entendiendo esa relación como un foco de confianza, gracias al trabajo recto de los periodistas y profesionales de la comunicación. Su visión de la empresa informativa está estrechamente relacionada con el papel de los medios en la sociedad y este no se puede realizar sin un rendimiento económico, que permite un servicio completo a la audiencia. Esta visión coincide con la del profesor Alfonso Nieto, con el que entabló una honda amistad desde los años ochenta.

En sus clases, Robert no habla de cómo son hoy los mercados, sino que orienta a los estudiantes a hacerse las preguntas necesarias para comprenderlos dentro de diez años. Además, goza del don de explicar de modo sencillo realidades muy complejas. Por eso, su autoridad e influencia se proyecta más allá del campo académico, y ha formado parte de numerosas comisiones organizadas por gobiernos y asociaciones profesionales de países tan diversos como Austria, Canadá, Finlandia, Lituania, o Reino Unido.  Robert es un trabajador infatigable. A raíz de los resultados de su actividad es posible deducir que sus días no son de 24 horas, y seguro que sus horas de sueño, escasas. Sabiendo esto, también se podría pensar que, al ser una persona tan ocupada, declinará toda invitación que se le haga. Y aquí, una vez más Robert sorprende por su magnanimidad. Siempre está dispuesto para colaborar eficazmente y con profesionalidad en lo que se le solicita: prologar un libro, dar clases de master o de grado, en Pamplona, Madrid o Nueva York, acompañar en el lanzamiento de un master, o escribir un artículo para una revista. Robert no valora las colaboraciones por la retribución económica ni por lo que contribuyan a enriquecer su curriculum, sino por el impacto y la capacidad formativa de esos proyectos.

El profesor Picard es una persona elegante, con una disposición para valorar la belleza y encontrar los espacios perfectos para disfrutar de lo genuino, de lo característico de cada lugar, en momento oportuno, como un barco vikingo en Finlandia, o los fiordos en Noruega.

No obstante, ese gusto por lo exquisito le permite ser consciente de las desigualdades que hay en el mundo y de la necesidad de ayudar a los más desfavorecidos. A lo largo de su intensa trayectoria académica, con visitas y actividades en más de 45 países, el profesor Picard ha mostrado un especial interés por contribuir a la mejora de los sistemas de medios de comunicación en países con problemas socioeconómicos y políticos, especialmente necesitados de una opinión pública bien informada. Por eso, en estos momentos, África es un destino donde tiene puesta su atención.

Es difícil recoger en pocos minutos una vida profesional tan completa, pero espero que estas breves palabras hayan servido para justificar por qué el profesor Picard recibe hoy el doctorado Honoris Causa por la Universidad de Navarra.

Muchas gracias.