Especialización

El alumno aprende a aplicar los conocimientos teóricos adquiridos en la carrera a casos reales en los que se requiere la intervención de un abogado, bien para evitar situaciones de lesión, riesgo o conflicto, bien para resolver problemas de forma extrajudicial o, en su caso, ante los tribunales.

El programa comienza con la enseñanza de los derechos y deberes deontológicos, así como otras reglas de juego de la profesión. Entre otras materias, se imparten el secreto profesional, la confidencialidad, la independencia de criterio, los conflictos de intereses, la asistencia jurídica gratuita y la responsabilidad social del abogado.

Continúa con el entrenamiento en técnicas y capacidades para la resolución de conflictos, de ámbito público y privado, tanto en juicio como fuera de él. En este bloque, a modo de introducción, se enseñan habilidades y herramientas para la composición de intereses, la negociación, la elaboración de estrategias de defensa y la práctica forense. Una vez vistas éstas, el alumno se enfrenta a los casos de litigación en las asignaturas denominadas Praxis.

El aprendizaje se complementa con otras materias de carácter instrumental, que son también necesarias para el ejercicio óptimo de la profesión. Por un lado, en las asignaturas Soft Skills y Retórica Aplicada el alumno aprende habilidades de comunicación, así como el uso de fuentes de información, programas informáticos de gestión del conocimiento y facturación; todo ello con el propósito de mejorar el rendimiento y eficiencia en el trabajo. Por otro lado, estudia Contabilidad y Dirección Financiera, que se imparten durante todo el curso. El alumno también asiste a clases de inglés jurídico a fin de obtener el International Legal English Certificate (ILEC) expedido por la Universidad de Cambridge.

Al finalizar el periodo lectivo, el alumno está capacitado para trabajar en un entorno profesional real y llevar a cabo análisis integrados de problemas jurídicos multidisciplinares, así como redactar contratos, dictámenes e informes. Este es el momento en que se realizan las prácticas profesionales en despachos de abogados, consultoras o empresas nacionales e internacionales de primer nivel.

Durante las prácticas, el alumno afronta la realización del trabajo de fin de Máster. Este reto implica la resolución de un último caso que requiere la combinación de todos los conocimientos y habilidades adquiridos durante el programa.