"El conocimiento académico debe impregnar la vida social y ésta, a su vez, estimular el desarrollo científico"

Ana Marta González, coordinadora científica del ICS de la Universidad de Navarra, intervino en el tercer Encuentro Anual del centro de investigación

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Un centenar de investigadores participó en el tercer Encuentro Anual del Instituto Cultura y Sociedad de la Universidad de Navarra. FOTO: Manuel Castells
22/11/13 16:57 Isabel Solana

"La innovación social en investigación supone generar un circuito positivo de retroalimentación entre la academia y la sociedad: que el conocimiento objetivado en las bibliotecas salga de los circuitos académicos e impregne la vida social y que ésta se convierta en un estímulo para el desarrollo científico". Así se expresó Ana Marta González, coordinadora científica del Instituto Cultura y Sociedad (ICS), con motivo del tercer Encuentro Anual del centro de investigación en humanidades y ciencias sociales de la Universidad de Navarra, que se celebró bajo el título ‘Innovación e integración social'.

La profesora González se refirió a la nueva estrategia europea de investigación, Horizonte 2020: "Un rasgo característico del programa marco es la voluntad expresa de no separar investigación e innovación social. La idea que lo preside es generar una transición más fluida entre el mundo académico y la sociedad, que promueva un enriquecimiento mutuo".

"El primer impacto social –recalcó- es el que, partiendo de una investigación interdisciplinar de los problemas, conduce a introducir mejoras en la familia, en la sociedad civil… que incidan positivamente en la configuración de los estilos de vida y en la práctica profesional. Las propuestas deben encaminarse a promover formas de solidaridad social donde la diversidad no se traduzca inevitablemente en conflicto".

Para la profesora de Filosofía Moral, este discurso no resulta nuevo en el ICS: "Desde nuestros comienzos nos hemos planteado que nuestra labor científica se oriente a resolver problemas sociales y construir sociedades más humanas".

Metodología y rigor científico

Por su parte, la vicerrectora de Investigación de la Universidad, Iciar Astiasarán, recalcó durante la apertura que "en las convocatorias de organismos que apoyan la ciencia hay un mensaje muy claro que se ha agudizado: la investigación consigue respaldo económico cuando concluye en algo beneficioso para toda la sociedad".

"La Universidad sueña con que el ICS sea su gran buque insignia para cambiar el mundo, para hacerle ver que hay valores por los que merece la pena apostar. Pero cuando uno trata temas que son susceptibles de abordar desde distintos prismas, no puede quedarse en las opiniones. Para cumplir este objetivo sólo hay un camino: que la opinión se respalde por una serie de conclusiones que se obtengan aplicando metodología y rigor científico", puntualizó.

 Tras la apertura tuvo lugar la primera mesa redonda, que moderó Montserrat Herrero, investigadora principal del proyecto 'Religión y sociedad civil'. Participaron los investigadores Inés Olza (Discurso público), Alejandro García (Cultura emocional e identidad), Carlos Blanco (Mente-cerebro) y José María Torralba (Ley natural).

La segunda mesa fue moderada por el investigador principal del proyecto 'Mente-cerebro'. En ella estuvieron Luis Ravina (Navarra Center for International Development), Carlos Centeno (programa ATLANTES), Carlos Beltramo (Educación de la afectividad y la sexualidad humana) y Jaume Aurell (Religión y sociedad civil).