2 de junio

Ciclo de conferencias

EN TORNO AL PATRIMONIO CULTURAL EN EL BALLE DE BAZTÁN
 

Santiago en Navarra. Imágenes y advocación. Una mirada desde el Baztán

Dña. Carmen Jusué Simonena
UNED Pamplona

 

La celebración de un nuevo Año Jacobeo, como fue el año 2010, concitó el interés, aún más si cabe, sobre diversos aspectos relacionados con la figura de Santiago, habida cuenta que la historia de las peregrinaciones al sepulcro del Apóstol ha ido conformando, con el paso de los siglos, un riquísimo legado a lo largo de todas las rutas que hacia él acceden, que expresan de forma inequívoca la devoción al santo. En este contexto, el Camino de Santiago llegó a representar, desde los confines de Italia, Germania o Escandinavia hasta el Finisterre galaico, el signo más espectacular de concurrencia física y espiritual de individuos y muchedumbres. Vía de devoción, la ruta de las peregrinaciones jacobeas fue sin duda la calzada europea por excelencia.

Las investigaciones o trabajos jacobeos han estado orientadas en buena parte a todo aquello que hace referencia al Camino de Santiago en todos sus trayectos, a los diversos pueblos o regiones por los que discurre, a las manifestaciones artísticas, hospitalidad, culto, leyendas, cofradías, articulación del espacio y a tantas y tantas maneras de culto referente a Santiago cuya bibliografía es realmente extensa.  Por ello, se ofrece una visión desde el Camino de Baztan recuperado en los últimos años gracias al empeño de la Asociación de Amigos del Camino de Urdax-Urdazubi, Baztan, creada en el año 2000 con gran empeño en su difusión y recuperación.


Foto 1. Peregrinos en el Camino baztanés
(Foto: oscarelorza.blogspot.com)

 

“Cuatro son los itinerarios que conducen hacia Santiago y que en Puente la Reina, en tierras españolas, confluyen en uno solo”. Con este singular y claro resumen de geografía comienza la Guía de peregrinos de Aimerico Picaud, autor del Liber peregrinationis o Guía de la peregrinación que compone el quinto libro del Liber Sancti Jacobi o Códice Calixtino, manuscrito realizado en el siglo XII, y en tan breve texto se intuye ya la función nuclear de Navarra como encrucijada de los caminos jacobeos de Europa, porque Navarra no es sólo lugar de paso, ni siquiera un alto en el Camino, dado que por su condición de puerta occidental de la Península es plano de encuentro de las grandes arterias jacobeas, una de ellas el Camino de Baztán

El Camino del Baztán, también llamado Camino Baztanés, Camino de Santiago de Baztán o Camino de Santiago de Urdax-Baztán; es una de las más antiguas ruta jacobeas que existen y unía Bayona en Francia con Trinidad de Arre en el Camino Francés a través de los Pirineos atlánticos, siendo este paso más sencillo que los de Roncesvalles y Somport, por lo que era elegido por muchos peregrinos.

Fue un Camino bastante transitado en la Edad Media por peregrinos y mercaderes, quedando restos jacobeos en varios de sus puntos, como el Monasterio de San Salvador de Urdax, que tuvo finalidad hospitalaria desde el siglo XII; el Monasterio de Belate, la iglesia de Santiago en Elizondo o la ermita de Santiago de Azpilkueta; y pueblos-camino al borde de la ruta jacobea como Amaiur. Para los peregrinos que venían del norte de Europa y bajaban por el Camino de Soulac, era una forma de unir éste con el Camino Francés. Los peregrinos provenientes del Camino de Tours podían desviarse a Bayona y continuar por el Camino del Baztán en la localidad de Onesse.


Foto 2. Monasterio de Belate, lugar de acogida en el alto del puerto

Foto 3. Iglesia parroquial de Santiago en Elizondo


Olvidada durante décadas, en la actualidad se está tratando de recuperar e impulsar esta antigua traza jacobea por la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Urdax-Baztán.

El Camino Baztanés tiene una longitud de 109 kilómetros, de los que 34 discurren por Francia y 75 por Navarra y se encuentra perfectamente señalizado y con una buena red de albergues y Gitês. Se trata de un Camino de extraordinaria belleza que discurre en Francia por la región de Aquitania, en el departamento de los Pirineos atlánticos; ya en España discurre por la zona del Valle de Baztán, así como del Valle de Odieta, Olaibar y Ezcabarte, todos ellos paisajes de una impresionante belleza. El Camino del Baztán elige para cruzar los Pirineos el puerto de Otsondo, de menor altitud que los pasos de Ibañeta y Somport, al inclinarse poco a poco en esta zona los Pirineos al mar.

La señalización en España es, como en el resto de los Caminos de Santiago de flechas amarillas. En Francia, la señalización es de varios tipos: carteles informativos de la Voie du Baztán, postes de madera con cartel amarillo en los que aparte del nombre de la vía nos informa de la distancia a las siguientes poblaciones, paneles verticales, adhesivos, casi siempre con la vieira en azul sobre fondo amarillo. Ya en Navarra, la Asociación en Urdax-Baztán, además de señalizar con las típicas flechas amarillas, ha contado durante estos años con la colaboración desinteresada de  artesanos que han tallado en piedra diferentes motivos jacobeos con el fin de señalizar y adornar la ruta. También se ha presenciado un gran acierto a la hora de trazar el itinerario, que evita el tránsito por carreteras y recuerda a otro camino jacobeo como puede ser el Primitivo. A estas tareas se suman las más laboriosas de desbrozado y mantenimiento del Camino, recuperación de calzadas antiguas, restauración de puentes y ermitas y demás patrimonio anexo a la ruta.

Destacan además, a lo largo de este camino, un importante conjunto de evidencias sobre la figura y advocación de Santiago que muestran su antigua presencia en estas tierras. Ermitas, iglesias parroquiales, imágenes del santo en su iconografía de apóstol–peregrino o caballero que hablan elocuentemente de la presencia del Apóstol en estas tierras.


Foto 4. Santiago apóstol y peregrino en la iglesia de Elizondo

Foto 5. Santiago caballero en una sacra de la iglesia de Elizondo