24 de abril de 2012

Ciclo de conferencias

IMAGEN Y MEMORIA DE DOS LINAJES BAZTANESES MÁS ALLA DE LAS FRONTERAS NAVARRAS

Nuevo Baztán, el sueño imposible de Juan de Goyeneche

Dra. Beatriz Blasco Esquivias.
Universidad Complutense de Madrid

 

Originario de Arizcun, en el Valle del Baztán, Juan de Goyeneche (1656-1735) tuvo que emigrar a Madrid durante su adolescencia, completando su formación en el Colegio Imperial de los Jesuitas, donde tendría como preceptor al padre Bartolomé Alcázar. Por él sabemos que Goyeneche destacó muy pronto en la Corte de Madrid como tesorero de Carlos II y de Mariana de Neoburgo, así como asentista de la Marina, editor, hombre de negocios y emprendedor de ideología novatora. Implicado a favor de la causa borbónica durante la Guerra de Sucesión, desarrolló entonces su sueño más ambicioso: la fundación de Nuevo Baztán, una ciudad industrial de nueva planta enclavada en la región natural de Los Páramos, en la comarca de Alcalá de Henares, destinada a acabar con el despoblamiento de la zona y a equilibrar la debilitada balanza de pagos española mediante la implantación a sus expensas de una serie de fábricas de objetos suntuarios: tejidos (sombreros, gamuzas, cintas), aguardientes y colonias, ceras y jabones, confites y vidrios finos, de acuerdo con las teorías económicas de Jean Baptiste Colbert. 

Para materializar esta ambiciosa operación territorial y urbana, Goyeneche confió el proyecto arquitectónico a José Benito de Churriguera (1656-1725), con quien llegó a establecer lazos de mutuo afecto. Churriguera había despuntado en la Corte de Madrid en 1689, logrando entonces la plaza de Ayudante del Trazador Mayor de Obras Reales, aunque su defensa del Archiduque Carlos de Austria durante la Guerra de Sucesión espalola frenaría su carrera en la Corte de Felipe V. Pese a las diferencias políticas que debío haber entre ambos, la compenetración de Goyeneche y Churriguera fue total en la planificación del Nuevo Baztán y los resultados son aún visibles, a pesar del notable deterioro del conjunto urbano. 

Palacio e iglesia de Juan de Goyeneche en Nuevo Baztán

Palacio e iglesia de Juan de Goyeneche en Nuevo Baztán
 

La ciudad de Nuevo Baztán destaca por su rigor planimétrico, su funcionalidad y la modernidad de su trazado urbano y de su arquitectura, tanto la doméstica como la señorial, así como por la audacia del lenguaje artístico y la belleza del núcleo principal configurado por el Palacio Goyeneche, la Iglesia aneja de San Francisco Javier y las tres plazas que lo circundan, a saber: la Plaza del Palacio; la Plaza del Mercado y la Plaza de Fiestas. Churriguera mejoró los accesos a Nuevo Baztán desde Pozuelo del Rey, trazando carreteras y levantando puentes y dotó a Nuevo Baztán de las más modernas infraestructuras de la época, tales como una red de saneamiento. La muerte de Goyeneche, el fracaso de las fábricas, la diáspora de los operarios y la desidia de las administraciones públicas, condenaron a Nuevo Baztán al estado de olvido y abandono en el que hoy se encuentra, sin vestigio de las instalaciones industriales que constituyeron su razón de ser y con una política errática de rehabilitación de su patrimonio histórico, arquitectónico y urbano, que constituyó un paradigma en la Europa coetánea.


Escudo de Juan de Goyeneche en el Palacio de Nuevo Baztán

Escudo de Juan de Goyeneche en el Palacio de Nuevo Baztán