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El exorno del edificio

Pocas de las casas principales conservadas han preservado su estructura original y su decoración interior, que muchas veces superaba la riqueza del propio edificio. Gracias a los testamentos e inventarios de bienes, conocemos que se adornaban con ricos mobiliarios, biombos, cornucopias, relojes, tapices etc. También pendían de sus paredes lienzos firmados por los más afamados pintores de la Corte e incluso italianos, flamencos y novohispanos, tanto de temática civil, destacando los retratos de los personajes ilustres de la familia y los ciclos de mitología clásica, como de temática religiosa, con especial atención a los santos patrones de la familia, los del Reino, o los de sus primigenios lugares de nacimiento. Tampoco faltaban objetos exóticos, llegados de las Indias, destacando los tibores, marfiles y objetos en coral. Además de ello, poseían oratorios privados, repletos de objetos de orfebrería y reliquias, incluso pequeños retablos, lo que los convertía en pequeñas “cámaras de las maravillas”. Al exterior, amén de los escudos heráldicos, destacaban las forjas y rejerías, aplicadas en las ventanas del piso inferior y en las balconadas, en donde los nobles se manifestaban ante el pueblo llano. Mención especial merecen puertas y ventanas, muchas veces con soluciones muy decorativas y de gran complejidad, sin mermar la resistencia de las mismas.

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Interiores de la casa principal del marqués de la Real Defensa (Archivo Municipal de Pamplona)
Interiores de la casa principal del marqués de la Real Defensa
(Archivo Municipal de Pamplona)

aula_abierta_itinerarios_6_bibliografia

ANDUEZA UNANUA, Pilar, La arquitectura señorial de Pamplona en el siglo XVIII. Familias, urbanismo y ciudad, Pamplona, Gobierno de Navarra, 2004.

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