El monasterio de La Oliva

Capilla lateral del lado norte

El grado de elaboración del primer proyecto constructivo es sorprendente. Donde mejor se aprecia es en el diseño interior de las capillas. Nos encontramos en torno a 1165-70. A la vista de la capilla más septentrional, donde quizá comenzaron las obras de construcción del monasterio, podemos constatar el grado de virtuosismo del primer maestro de obras y su taller.

Veamos cuales son los principales elementos arquitectónicos y cómo se concreta su trabazón. La capilla se cubre con bóveda de arcos cruzados de potentes secciones cuadradas. Están notablemente capialzadas. La gran ventana oriental muestra amplio perfil semicircular, profundo abocinamiento, mainel y doble hueco. Ya las hemos destacado cuando hemos visitado el exterior de la cabecera. Pero desde aquí se advierte mejor su diseño peculiar, casi una firma de autoría. Como sabemos vincula a La Oliva con Valbuena, con Irache y, especialmente, con la catedral de Santo Domingo de la Calzada. Ahora veremos por qué. Los cuatro capiteles, dobles los de la embocadura, son excepcionales. Y su estado de conservación magnífico. El románico navarro no ha conservado nada igual. Mediante una labra profunda y minuciosa, muestran hojas, tallos y flores de formas minuciosas, casi naturalistas. Junto a otros de la cabecera coinciden de nuevo con buena parte de los vegetales de la girola de Santo Domingo de la Calzada. De ahí la unión estilística de ambos talleres. Y también la coherencia cronológica. Valoradas todas estas coincidencias, no es extraño pensar en un mismo maestro y taller para las fases constructivas más antiguas de ambas construcciones. Además, la capilla conserva las dobles credencias de medio punto destinadas a guardar los objetos propios de la liturgia eucarística. Este elemento va adquirir un gran desarrollo en la corona de capillas de Veruela. Y para terminar vamos a fijarnos en las molduras que con un gusto preciosista y plástico unen unos elementos con otros. Con sección de triple bocel, parte de los cimacios de la embocadura. Sobrepasa la mitad del paramento lateral para descender y rodear la rosca de las dovelas de la credencia oriental. Desde el nuevo nivel subraya en arranque de la ventana. Lo dicho: un alarde de virtuosismo técnico y compositivo.

 

  • Bibliografía

      

Por Carlos J. Martínez Álava

INTRODUCCIÓN

   PLANTA DEL
   MONASTERIO

 
   FACHADA DE LA IGLESIA
   ABACIAL

 
   DETALLE ESCULTÓRICO
   PORTADA

 
   VISTA EXTERIOR DE
   LA CABECERA DE
   LA OLIVA

 
   INTERIOR IGLESIA
   ABACIAL

 
   CAPILLA LATERAL
   DEL LADO NORTE

 
   CLAUSTRO

 
   SALA CAPITULAR

 
   SALA DE MONJES
   O SCRITORIUM
   ANTIGUA COCINA