19 de diciembre de 2011

Conferencia

 

Fotografías en el legado de Pablo Sarasate a la ciudad de Pamplona

D. José Luis Molins Mugueta.
Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro

 

Como primera consideración debe destacarse la importancia de la fototeca del Archivo Municipal de Pamplona, una de las secciones de esa dependencia más consultadas por los investigadores y público en general, con el fin ilustrar publicaciones, documentar gráficamente eventos y organizar exposiciones monográficas. El fondo inicial, unas tres mil fotografías, inspirado al principio en los criterios, más bien de coleccionismo, sustentados por el archivero Leandro Olivier o Aquilino García Deán, se orientó hacia diversa temática de lo que pudiéramos denominar la “Pamplona tradicional”, circunscrita al Casco Antiguo, barrios extramurales, costumbres, o tipos populares. En una fase posterior vino la ampliación del material fotográfico, producido a partir de las actuaciones del propio Ayuntamiento, con temas de protocolo corporativo, aspectos urbanísticos e incluso vistas aéreas, como las captadas en el vuelo de 1929. A este proceso de generación propia, que al presente es intenso, debe añadirse la incorporación de fondos y colecciones que se han integrado en la fototeca por donación (Colección de J.J. Arazuri -más de 20.000 imágenes-; Fondo Zubieta y Retegui -no menos de un millón -; Colección de Martín Sarobe, Colección de los Hermanos Rodríguez Zunzarren) o por compra (Colección Ángel Ascunce; Colección de postales de J. Soria). La colección de fotografías de Sarasate en su momento formó parte del conjunto testamentario legado por el violinista a la Ciudad de Pamplona. En la actualidad está adscrita a la fototeca del Archivo, donde se viene procediendo a su organización técnica, que incluye la averiguación de autoría y de temática de cada imagen, la determinación del procedimiento empleado y del formato elegido, el registro de notas, impresas y manuscritas, la asignación de signatura y, finalmente, la digitalización. Se ha culminado el escrutinio de autores, la pesquisa sobre procedimientos y medidas, la transcripción de anotaciones y la atribución de signaturas. En su mayor parte se conoce el nombre de los efigiados en el caso de los retratos, onomástica que se completa con un perfil biográfico. En total, la colección cuenta con quinientas cincuenta y nueve imágenes positivas, producidas entre ca. 1850 y 1908, captadas por ciento sesenta y ocho cámaras de otros tantos profesionales, de los que sesenta y uno son anónimos. El conjunto es de imponderable valor, considerado el momento de su creación, en el periodo de los inicios de la Fotografía. Paisaje urbano, reproducción de obras de arte y, sobre todo, el retrato configuran su temática. A Sarasate y a sus personales preferencias se debe el carácter unitario de la colección. Los retratos, salvo algunos de su persona, son en mayor parte plasmaciones de quienes fueron considerados personalidades en el mundo de la política, de la sociedad, de la literatura, del pensamiento y de las arte figurativas, escénicas o interpretativas. En Francia, cuna de la Fotografía y lugar de residencia habitual del violinista, surge la costumbre de la presentación personal mediante la denominada carte de viste (CDV), auténtica tarjeta de visita con la imagen fotográfica del individuo, que también sirve para el intercambio y el coleccionismo de retratos de personalidades, en álbums muy del gusto decomonónico. Pronto aumenta el tamaño de la fotografía y de su soporte, dando paso a la carte de cabinet. Sarasate es un buen coleccionista de retratos. Algunas veces son imágenes enmarcadas, que le son obsequiadas y que conserva con afecto. En otras ocasiones actúa como el recolector que guarda cuidadosamente sus CDV o sus cartes de cabinet en álbums destinados al efecto. Pudo adquirir esta afición de Mme. Lassabathie, esposa de su protector en Paris, porque algunas fotografías incluyen dedicatorias dirigidas a esta señora. Y para cultivar dicho entretenimiento el violinista goza de una situación privilegiada, si se considera el reconocimiento que le tributa el mundo cultivado de su época y la amplitud de sus desplazamientos triunfales por Europa -desde Portugal hasta Rusia y desde el Báltico hasta el Mediterráneo- y por ambas Américas. Estas circunstancias le permitieron hacerse con trabajos de los mejores profesionales, en ocasiones pioneros del nuevo procedimiento, que vivían en puntos muy alejados unos de otros. El inicio de su fulgurante carrera, en plena juventud y vecino de Paris, coincide con el Segundo Imperio francés, una etapa de manifiestos logros en esta técnica. La conferencia se completó con la proyección comentada de fotografías, debidas a una selección de autores en la que se cuentan: Carlo Marcozzi, Fratelli Vianelli, J. Laurent, Daniel Nyblin, Franz Mandy, Dornac, Pierre Petit, Pierre Carjat, Félix Nadar, Abdullah Frères, Adele Perlmuter, Bertha Valerius, Viuda de Amayra y Fernández, Alexander Bassano, Emilio Pliego, Robert J. Binham, Arthur Chevalier, Léon Cremière, Ernest Hanfstaengl, Cruces y Campa, Fratelli D'Alessandri, Eugène Disdéri, Antonio Esplugas Puig y François Franck. 


La conferencia tuvo lugar en el salón de actos de Civivox Condestable de Pamplona

La conferencia tuvo lugar en el salón de actos de Civivox Condestable de Pamplona.