23 de marzo de 2011

Curso 

LA CATEDRAL DE PAMPLONA. UNA MIRADA DESDE EL SIGLO XXI

El Renacimiento en la Catedral

Dª María Concepción García Gainza.
Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro

 

Terminada ya su fábrica a comienzos del siglo XVI, la catedral comenzará a vestirse de muebles litúrgicos, como la sillería, rejas, campanas, imágenes y retablos que iban a lucir, abandonado ya el gótico, el nuevo estilo que había nacido en Italia, en Florencia. Un nuevo estilo, el Renacimiento, que recuperaba la Antigüedad griega y romana, una nueva cultura, la del Humanismo, como modelo de educación para el hombre. Basada en los textos clásicos y en la mitología, sus artes mostrarán un interés preferente por la arquitectura y los órdenes clásicos que se conocen a través de tratadistas como Vitruvio, Serlio y Vignola, en las proporciones, en la armonía del hombre, cuyos estudios del cuerpo humano y del desnudo van a ser preferentes. 

Obispos, priores, dignidades de la catedral, canónigos serán los promotores y mecenas de las nuevas obras que se construyan en las que se introduce el Humanismo italiano primero y después la Contrarreforma, no sólo en sus formas que corresponden al cambio de gusto sino a la evolución del pensamiento a través de la iconografía.

La sillería es una de las grandes empresas artísticas de la Catedral que ocupaba varios equipos de escultores en una obra común de gran esfuerzo colectivo y económico, de época del emperador. Destinada a un lugar principal, nave central de la catedral frente al altar mayor, allí estuvo hasta 1940. Tuvo un destacado promotor y mentor: Sancho Miguel Garcés de Cascante, que fue prior de la catedral y pertenecía a una ilustre familia de Cascante que ejercieron el mecenazgo artístico. Había estado en Roma como otros eclesiásticos y mecenas. Conocía el círculo familiar del Papa Julio II y las grandes obras del Renacimiento italiano.

La historia constructiva de la sillería es bien conocida. El contrato se suscribe en junio de 1539 bajo el obispado de Pedro Pacheco. Se otorgan fianzas en agosto 1540 en la persona del canónigo tudelano Miguel de Baigorri por valor de 2600 ducados que procedían de rentas capitulares, diezmos, censos, limosnas de particulares, canónigos y la Corona.

Se trabaja de 1539-1541 en el taller en la casa del prior en el segundo patio. Familias de los maestros residen en posadas y dependencias de la catedral. El responsable es Esteban de Obray, francés maestro sillero, establecido en Aragón y un grupo de franceses de la Normandía Picardia cuyos nombres conocemos: Pierres Picart, Petit Juan de Beauves, Peti Juan de Melum y Guillén de Holanda que fueron fundadores del taller escultórico de Pamplona, conocedores de un renacimiento no muy puro con mezcla borgoñona y flamenca.

En la sillería se desarrolla un programa sacro: Apostolado presidido por el Salvador. Profetas del Antiguo Testamento Antigua Ley: santos y santas, arcángeles, diáconos, Mártires que muestra la continuidad histórica de la iglesia, cuya ejecución la realiza Guillén de Holanda.

Será Esteban de Obray el responsable del grutesco y mitología presentes en la sillería. Fondos y tableros cuajados de temas decorativos; temas paganos y fantásticos en variedad infinita de ejecución finísima. Se copia grabados, medallas, dibujos italianos de Nicoletto Rosex de Modena Agustino Veneziano 1530, Fantuzzi y también grabados alemanes y flamencos.

También figuras mitológicas en lugares más discretos: Cupido con el arco y las flechas, Apolo con la lira, Tritones y nereidas dioses marinos, Tres gracias, Hércules con el león y Hércules con el gigante Caco, Vulcano sentado sobre una coraza; pegasos o caballos alados

Del mismo modo que en las obras italianas renacentistas en la sillería de la catedral de Pamplona se muestra la síntesis del Renacimiento entre cristianismo y Antigüedad. Si bien la mitología está reservada a lugares discretos, el grutesco de origen romano y contenido pagano cubre toda la sillería. Todo este Humanismo, la mitología y el grutesco va a ser barrido por la Contrarreforma que va a mantener la ortodoxia más estricta no sólo en la figuración sino en la prohibición del grutesco.
 

Sillería del coro. Catedral de Pamplona

Sillería del coro. Catedral de Pamplona. Esteban de Obray. 1539-1541
Detalle.

 

En la Contrarreforma, la catedral puso en práctica las directrices del Concilio de Trento por medio de las Constituciones Sinodales del Obispado de Pamplona, promulgadas por don Bernardo de Rojas y Sandoval y publicadas en 1591. Será en esta época y en este contexto cuando la catedral se haga con una de sus imágenes más devotas, el Crucificado de Juan de Anchieta. Así mismo, en el episcopado de don Antonio Zapata se promoverá la ejecución del retablo mayor con un programa contrarreformista que supone un elemento fundamental para la renovación del culto de acuerdo con las directrices de Trento. El retablo luce hoy en todo su esplendor tras una profunda restauración.

La colocación del retablo mayor provocó de inmediato la renovación de todo el presbiterio, no sólo con el templete de plata, realizado por el propio Zapata, para cobijar la Eucaristía en el retablo mayor, sino también por la construcción del retablo de Nuestra Señora de la Piedad para la capilla real situada en el presbiterio.

Retablo mayor de la Catedral de Pamplona, actualmente en la parroquia de San Miguel de Pamplona

Retablo mayor de la Catedral de Pamplona, actualmente en la parroquia de San Miguel de Pamplona