26 de marzo de 2007

Ciclo de conferencias

LA IMAGEN ESCULTÓRICA EN LA SEMANA SANTA

El paso y la imagen procesional en Semana Santa

D. Francisco de la Plaza Santiago.
Universidad de Valladolid

 

El conferenciante, presentado por la prof. Mª Concepción García Gainza, comenzó su exposición relacionando el concepto de paso procesional con el éxito que tuvo el género del teatro durante la Modernidad. El paso procesional es el resultado del deseo profundo de hacer que una imagen venerada cobre vida, que salga a la calle. Señaló como antecedentes históricos el teatro litúrgico medieval, las representaciones del Nacimiento y del Vía Crucis en la Italia franciscana, y los sacromontes, que representaban momentos puntuales de una “Pasión congelada”. Todo ello se vio alimentado por la “Devotio Moderna”, con gran influencia en los territorios flamencos, que insistía en el lado patético de la religión y por el concepto postridentino del decoro, muy ligado al realismo, que en última instancia fomentó el auge de los grandes talleres de imagineros y pintores.

Tras ello enumeró una serie de contrastes estéticos y simbólicos, entre los pasos de figura única y los de composición, los que eran portados en andas y los que lo eran sobre ruedas, las imágenes de vestir y las de talla, las que estaban concebidas de un modo frontal y las que lo estaban para ser observadas desde múltiples puntos de vista, las fabricadas en papelón y las labradas en madera, las imágenes articuladas y las estéticas, y las que estaban concebidas para procesionar al alba y las que lo estaban para ser portadas al anochecer.

Incidió en el hecho de que se trataba de un espectáculo global, en el que se integraba la escultura, la música, el teatro narrativo, el sentimiento de la población, los aromas… en definitiva un arte concebido para cautivar los sentidos, tanto de los que participaban activamente en las procesiones, como de los que simplemente las observaban con una devoción que hoy en día resulta difícil de concebir.

Una vez presentadas estas generalidades, se proyectaron múltiples diapositivas, en las que se pudieron diferenciar los variopintos estilos peninsulares, desde el recogimiento castellano, exhibiendo diferentes pasos del gran maestro imaginero vallisoletano Gregorio Fernández (Azotamiento, Ecce Homo, Cristo del Perdón, Cristo de los trabajos etc…) y del entallador Francisco Rincón, hasta el sentimiento más alegre de la zona levantina, centrándose en Murcia (mostrando los más afamados pasos de Francisco Salzillo) y Cartagena (con impresionantes pasos como el de San Juan y el de San Pedro), incidiendo también en la particularidad de la Semana Santa sevillana, con ejemplos tan conocidos como el Jesús del Gran Poder y la Macarena.