21 de mayo


Ciclo de conferencias

IMÁGENES MENOS CONOCIDAS DEL ARTE MEDIEVAL NAVARRO
 

El misterio de los misterios: la imagen de la Santísima Trinidad en el medievo navarro

Dña. Clara Fernández-Ladreda Aguadé
Universidad de Navarra

 

La aparición de la Trinidad en el arte cristiano es tardía. En efecto, hasta el siglo IX no se conoce ninguna imagen de la Trinidad propiamente dicha, aunque será solo a partir del siglo XI cuando comiencen a proliferar,  culminando el proceso en el XII, momento en que se constituyen o se acaban de constituir los tres grupos principales de la Trinidad: Trono de Gracia, Salterio y Triándrica.

Navarra es uno de los territorios hispanos más ricos en representaciones medievales de la Trinidad tanto por la cantidad como por la variedad, pues tenemos ejemplos de casi todas las variantes conocidas: Paternidad, Trono de Gracia, Salterio, Triándrica y Trifacial.

De la primera, la Trinidad Paternidad contamos con una muestra: el tímpano de San Nicolás de Tudela. Esta iconografía esta constituida por la figura de Padre sedente, que sostiene en su seno una figura de Cristo “niño”, acompañados de la paloma del Espíritu Santo, cuya posición puede variar, pero que en Tudela está emplazada sobre la cabeza de Dios Padre. Aunque es una de las iconografías más antiguas, pues hace su aparición a fines del siglo X, tuvo muy poco éxito, de modo que para toda la Edad Media existen solo como unos veinte casos. Por eso llama la atención la difusión que tuvo en España, donde además del tudelano se localizan otros cuatro ejemplos, todos ellos tardorrománicos y además todos en escultura monumental, lo que constituye un unicum: capitel del mainel del portal central del Pórtico de la Gloria de Santiago, relieve del pilar NO del claustro de Silos, pilar de la cabecera de la catedral de Santo Domingo de la Calzada y tímpano de Santo Domingo de Soria. Se ha tratado de explicar esta situación y el hecho de que fueran usado en puntos tan claves y públicos como las portadas por las peculiares circunstancias históricas de España: estaríamos ante un intento de los cristianos españoles de reafirmar el dogma trinitario e insistir en la naturaleza divina de Cristo, frente a judíos y musulmanes, a los que ambos rasgos resultaban especialmente chocantes y que tanto abundaban en nuestro país, y más en concreto en Tudela.


Lám. 1. Santísima Trinidad. Paternidad
Iglesia de San Nicolás (Tudela)

 

El Trono de Gracia está representado por cuatro obras: el mural del Árbol de Jesé del claustro de la catedral de Pamplona -hoy en el Museo de Navarra-, la portada de la iglesia de San Saturnino de Pamplona, la estatua titular de la ermita de Erga en Aguinaga -hoy en la iglesia de este pueblo- y una tabla en tiempos en la colección Huarte de Pamplona -de procedencia desconocida, pero con seguridad navarra-, todas del XIV, excepto la tabla de la colección Huarte que es de la primera mitad del XV. Como es propio de esta iconografía, están integradas por una figura de Dios Padre sedente, que sostiene el Crucifijo entre sus piernas, más la paloma del Espíritu Santo, cuya posición es muy variable. El Trono de Gracia hace su aparición en las primeras décadas del XII y tendrá un gran éxito, de tal manera que entre los siglos XIII y XVI será la iconografía más frecuente de la Trinidad. Los ejemplos navarros tienen algunas peculiaridades muy curiosas y significativas, que han pasado totalmente inadvertidas o han sido mal interpretadas, como el circulo sostenido por las tres Personas, que debe ser interpretado como una Sagrada Forma -en Aguinaga totalmente explicitada-, o el sofisticado atributo que porta el Padre en Aguinaga, que no es como se ha dicho una mera bola del mundo sino una representación sintética de la Creación, con la separación de los tres elementos: astros, tierra y agua.


Lám. 2. Santísima Trinidad. Trono de Gracia
Parroquia de San Cernin. Pamplona

Lám. 3. Santísima Trinidad. Tono de Gracia
Ermita de la Trinidad de Erga. Aguinaga

 

De la Trinidad de Salterio, surgida a fines del siglo XI y usualmente ligada al contexto salmístico -salmos bíblicos, salterios, comentarios de los salmos-, tenemos un caso, una miniatura del Breviarium Pampilonense, datado en 1332. Se ajusta perfectamente a las pautas de esta variante iconográfica con las dos primeras personas divinas en forma antropomorfa sedentes en el mismo trono, y acompañadas de la paloma del Espíritu Santo, emplazada entre las dos en alto.

Por su parte los ejemplos de Trinidad triándrica son dos: la tumba del canciller Villaespesa en la catedral de Tudela de h. 1420-25 y el relieve funerario de Enequo Pinel en la parroquial de San Pedro de Olite fechado en 1432. Esta iconografía hace su aparición en el XII de modo puntual, adquiriendo auge a partir del XIV. Muestra a las tres personas bajo forma humana, dispuestas una al lado de otra, inicialmente frontales e iguales, aunque con el paso del tiempo la frontalidad se atenúa y comienzan a relacionarse y a formar un grupo estrechamente unido, y empiezan a diferenciarse por atributos y edades. Además al principio están sedentes y al final de la Edad Media se introduce la modalidad erguida, siendo precisamente a esta a la que pertenecen las obras navarras.

Finalmente tenemos en Navarra seis Trinidades Trifaces o Trifrontes, variante compuesta por un tronco, con una cabeza y tres caras. La mayoría son románicas, como el capitel y la ménsula de Artaiz, y los capiteles de Garitoain e Iriso, aunque algunas son ya góticas como el  tímpano de la iglesia de la Trinidad de Tudela quizás del XIV –desaparecido y conocido por un dibujo- y la tabla de la Trinidad de Tulebras datado 1565-1570. Se trata de una iconografía surgida en el XII, si bien su difusión parece tardomedieval. De todos modos tanto esta variante como las Trinidades Tricefalas fueron tempranamente condenadas la Iglesia.