5 de junio de 2007

Conferencia

 

Disfrutar el patrimonio artístico

D. Alfonso Nieto Tamargo.
Universidad de Navarra

 

Romería a la Trinidad de Lumbier, años 80

Romería a la Trinidad de Lumbier, años 80

 

La conferencia impartida por el Prof. D. Alfonso Nieto Tamargo (Universidad de Navarra) con el título “Disfrutar el patrimonio artístico”, organizada por la Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro, ofreció una particular visión sobre el acercamiento del aficionado a la obra de arte. El ponente insistió en adoptar el punto de vista de un “no experto” en la materia que, sin embargo, movido por inquietudes culturales, se aproxima a la obra de arte y la disfruta, interesándose por su contemplación y por los enigmas que ésta le plantea. 

A partir de una máxima –El placer de admirar como ignorante con buen humor que desde la apariencia imagina una realidad-, el prof. Nieto articuló una sugerente conferencia centrada en una serie de ideas basadas en su propia experiencia como aficionado al arte navarro desde hace muchos años. Insistió constantemente en la actitud de disfrute ante el asombro causado por el arte; el disfrute con lo bello, pero también con aquello que puede causar desagrado como, por ejemplo, las escenas de la Puerta del Juicio de la Catedral de Tudela, donde se materializan los más horribles tormentos relacionados con los pecados y los vicios.


Detalle de la puerta de San Martín de Artaiz

Detalle de la puerta de San Martín de Artaiz


Insistió igualmente en la importancia de disfrutar el patrimonio in situ, contextualizado con el entorno que le vio nacer y evolucionar. Patrimonio no sólo artístico sino también natural y humano que, por ejemplo, se materializa en torno a Ujué, donde se congregan anualmente los romeros movidos por la devoción mariana. 

También puso de relieve que la aventura de disfrutar el arte es la aventura de disfrutar misterios, enigmas e incógnitas aún no resueltas que, sin embargo, cautivan al espectador y mueven su imaginación y su inquietud. En ocasiones, se hace necesario aportar una dosis de humor al acto de contemplar; humor sin el que, muchas veces, el arte enmudece. Igualmente, se hace preciso disfrutar el arte con serenidad y con placidez, dejándose transportar al tiempo en el que fue creado. Finalizó su intervención señalando que mantener el patrimonio es el modo de aumentarlo, de disfrutaro y de admirarlo.