Entradas con etiqueta alumni .

Conclusiones Building Universities' Reputation 2018

El congreso BUR 2018, celebrado en la nueva sede de la Universidad de Navarra en Madrid, ha analizado el papel de los Alumni en la reputación universitaria

 

En la tercera edición del Congreso Building Universities’ Reputation se ha analizado cómo los antiguos alumnos pueden convertirse en un punto clave para la construcción de la reputación universitaria. Desde ayer, una veintena de expertos han explicado diversos aspectos de la relación entre los Alumni, la universidad y su reputación. Tres de los ponentes, Ángel Gómez Montoro, director del nuevo Campus Madrid de la Universidad de Navarra; Ángel Alloza, director de la Fundación Corporate Excellence y Mark Sudbury, consultor del World 100 Reputation Network, han resumido las conclusiones del congreso:

 

1.- La relación entre la Universidad y los alumni debe vertebrarse sobre el propósito, los valores y creencias compartidas. Esta vinculación se da en una doble dirección. Las universidades tenemos la oportunidad de activar el propósito a través de los alumnis: impacto, transformación, legado, etc…

 

2.- La Universidad debe encontrar su propio camino para definir y fortalecer la relación con sus antiguos alumnos en función de cuáles es su “valor diferencial” y contribución a la sociedad.

 

3.- Los alumnis juegan un rol determinante en la construcción de la reputación de las organizaciones. No son clientes, no son stakeholders; son personas. Hay que mantener una relación antes, durante y después de su vida universitaria. El verdadero engagement es el compromiso desde el momento que se es alumno. Vinculación a largo plazo, sin prisa.

 

4.- Relación de diálogo y escucha. Esto permite integrar la estrategia alumni en el plan estratégico de la Universidad. La vinculación con el antiguo alumno debe formar parte de las directrices de gobierno de la Universidad. Esto ofrece oportunidades de mayor relación, ayuda a proyectos, financiación de la Universidad…

 

5.- Extender la cultura de vinculación con los antiguos alumnos a toda la Universidad y todos los profesionales de la Universidad: Rectorado, Oficina Alumni, deans, staff y muy especialmente claustro de profesorado.

 

6.- Empleabilidad. Los alumni son una excelente oportunidad para identificar el gap entre el conocimiento y la oferta docente de la Universidad y las necesidades del mercado laboral.

 

7.- Relevancia del contenido en la nueva era del cambio de la influencia. Las universidades serán relevantes en la conversación con sus antiguos alumnos si aportan contenidos de calidad. Sé relevante, haz comunidad. Definir una estrategia de contenidos de calidad para vincularse con los Alumni, darles la palabra y la distribución de esos contenidos.

 

8.- La reputación es calidad percibida. Las percepciones de los stakeholders deben contribuir a transformar a la Universidad. Necesitamos identificar los indicadores más adecuados para medir la reputación y la vinculación entre la Universidad y los antiguos alumnos. Medir para avanzar e impulsar planes de acción.

 

El Congreso Building Universities’ Reputation cuenta mañana con un evento especial en el que, en dos mesas redondas, se analizará el futuro de la universidad en las vertientes de investigación, innovación y networking. A las 11:15 intervendrán el Rector de la Universidad Nacional de Singapur, Tan Eng Chye y el presidente de la Liga de Universidades de Investigación Europeas (2016-2018), Bert van der Zwaan.

 

La clave de la reputación de Harvard: Los alumni

Juan Fernando Campos.- El ambiente de las universidades es de las situaciones más enriquecedoras gracias a variedad de los grupos de interés que existen alrededor de ellas (padres, alumnos, profesores, investigadores, donantes, etc.) Paul Andrew, Vice President of Communications and HPAC at Harvard University, cuenta el potencial que tienen estos grupos a la hora de volverse líderes de opinión en sus respectivos ámbitos.

Andrew habla de la importancia de que las universidades se centren en esos grupos de interés individualmente y en cada uno de los individuos que componen esos grupos, para lograr una comunicación eficaz, y así, poder satisfacer, informativamente, las necesidades que se tengan. El trabajo por fortalecer esos grupos de interés va a afectar a que las universidades puedan forjar lazos y relaciones más fuertes y así poder llegar a influir más.

Desde Harvard, el trabajo para incrementar sus relaciones con esos grupos de interés se hace mediante la enseñanza, la investigación y la docencia, no siendo utilizados como intangibles, sino como pilares de la misión de Harvard. Programas diseñados para mejorar la enseñanza presencial y a distancia, ayudado de la implantación de las nuevas tecnologías, provocan que esta universidad siga manteniendo esa resonancia a nivel mundial.

La forma más sencilla y precisa de medir el trabajo y esfuerzo implementado en la docencia es a través de sus antiguos alumnos. No solo por el aumento de los alumni, sino por su peso e impacto que tienen en sus determinados ámbitos profesionales. Los antiguos alumnos van a determinar el prestigio y la reputación que va a tener el centro universitario, por lo que el compromiso que se tiene que tener con ellos, mediante la actualización y el posicionamiento en vanguardia de los planes de estudio, tiene que ser uno de los objetivos primordiales a tratar.

 

 

¿Cómo cultivar la relación con los alumni?

Natalia Celis. Durante nuestro congreso, celebrado los días 2, 3 y 4 de octubre de 2018 en Madrid, hablamos del rol de los alumni como embajadores de reputación. El vínculo del antiguo alumno nace y se fortalece sobre todo en su paso por la universidad. Si la experiencia del estudiante es positiva, memorable, se crea un sentido de pertenencia que tiene vocación de permanencia. Ese vínculo fomenta en el estudiante un sentido de responsabilidad que le lleva a poner los medios para ayudar a las siguientes generaciones de universitarios. Así, el antiguo alumno se involucra de diversas maneras, participa en actividades, comparte su experiencia y ofrece su consejo.

Dentro de las conclusiones del congreso conviene profundizar en el rol que juegan los antiguos alumnos en la construcción de la reputación. Para colaborar con la reputación de su institución conviene crear un verdadero engagement, ese compromiso y conexión que se forja desde su primer día de universidad. Una vinculación a largo plazo. Además, los alumni son un factor clave para identificar gaps entre el conocimiento y la oferta docente, junto a las necesidades del mercado laboral.

Os dejamos el siguiente vídeo donde tres expertos (Tan Eng Chye,rector de la Universidad Nacional de Singapur, Yashraj Jain, gerente de Investigación en CASE y Jacob Jensen, director ejecutivo senior de Technical University of Denmark comparten tres ideas para cultivar la relación con los antiguos alumnos:

  • Conocer la importancia del engagement

  • Crear una experiencia para toda la vida

  • Hacer de los antiguos alumnos una comunidad que aporte valor a la universidad

Aprender a olvidar, una clave para la formación continuada

 

El diario ABC publicó una nota periodística este domingo 23 de septiembre sobre la importancia de la formación continuada. Aitor Larrabe, Director de Talento de Ferrovial, destacó el importante papel de la formación continua de calidad que ofrecen lass universidades a sus graduados.

 

Por Aitor Larrabe, Director de Talento, Ferrovial

En nuestro entorno suceden muchas cosas. Todas ellas resultan importantes y, además, parece ser que pueden impactar con bastente probabilidad en nuestras empresas y trabajos.

Asimismo, se ha extendido la idea de que todos debemos saber de todo: sobre tecnología, actualidad mundial, economía, sociología...Conviene entender la globalidad y estar familiarizados con distitnos modelos de negocio. En efecto esa percepción es una realidad.

Esto se debe, en buena medida, a que cualquier tema en cualquier área puede representar una amenaza- desde la falta de liquidez de los mercados asiáticos hasta que un robot ejecute mi trabajo-; puede ser una oportunidad-esa tecnología ejecuta automáticamente la parte más tediosa de mi trabajo-; e incluso un mismo hecho, bien liderado y manejado, se convertirá en una oportunidad, pero si lo descuido- como el conocimiento de mis clientes- se transformará en una grave amenza.

En este contexto tan complejo hay, sin embargo, una sencilla solución: basta con aprender a olvidar.

Olvidar, en primer lugar, que la formación individual depende de otros

En vez de quedarnos a esperar que me "convoquen a un curso", hemos de encontrar aquello que nos impulse a avanzar, sea en nuestro trabajo actual, proyectándonos hacia un trabajo futuro o en el conjunto de nuestra vida. En general, se trata de nunca dejar de aprender.

Olvidar el paradigma de que basta con saber un poco de todo o mucho sobre algo

Los roles especializados, y también los generalistas, siguen requiriendo de profundidad y cierta perspectiva. Se trata, al final, de diferenciar entre los temas de los cuales debemos conocer al menos algo y aquellos en los cuales no hay más opción que ser expertos.

Olvidar que solo se aprende "en el trabajo"

Con frecuencia, las personas que más aportan a la empresa son aquellas que incorporan distintas perspectivas en su vida, de modo que lo aprendido en un entorno lo aplican también a otro. Esa competencia, que podríamos llamar "reconocimiento de patrones", genera, por ejemplo, la capacidad de trasladar aspectos del deporte a la propia empresa, o de trabajos de voluntariado al ámbito profesional (y viceversa), de la educación de los hijos a la gestión de equipos, etcétera. Si permanecemos atento a nuestra vida personal, nos daremos cuenta de que existen infinidad de aspectos con aplicación en la esfera laboral.

Olvidar que formarse solo implica pensar

Por ejemplo, si sabemos que un buen gestor de personas requiere de un entorno de confianza para sacar el mayor partido a las ideas de su equipo, no vale solo con pensarlo. Es necesario "pasar a la acción". Hace poco escuché decir: "No es posible dirigir (maniobrar) un coche aparcado. Hace falta movimiento para poder hacerlo".

Olvidar la tendencia a no reflexionar

Parece que estamos abocado a ello por la velocidad y complejidad que nos rodea. No obstante, es bueno revisar la dirección e intención de nuestras acciones, el modo de ejecutarlas y confirmar, además, que se encuentran alineadas con los objetivos previos. Este ejercicio debe ser constante, de modo que ajustemos nuestras acciones tanto desde el éxito como desde el fracaso. En último término, si lo que hacemos no lo vemos ni como éxito ni como fracaso...puede que lo que estemos haciendo no merezca la pena.

Se trata, a fin de cuentas, de observar, escuchar, enseñar y fallar- por qué no- pero con inteligencia. También de hacer acopio de humildad para aprender siempre. En especial, en aquellos campos que no dominamos. Y asegurarnos de que existe una intención en todo aquello que ejecutamos- aunque solo sea el mero disfrute-, sin perder de vista el valor de compartir nuestros conocimientos con otros.

A esta lista de acciones imprescindibles se suma, para quienes tienen la responsabilidad de liderar personas, una tarea adicional: afianzar un entorno de respeto e incentivo al aprendizaje, así como mecanismos que faciliten la incorporación de todo ese bagaje y que ayuden a que el talento de las personas llegue a los ámbitos clave para la empresa.

En el apoyo al aprendizaje permanente, las universidades son protagonistas por su capacidad para ofrecer a sus graduados una formación continuada de calidad. De este, y otros aspectos cruciales, trataremos en el congreso BUR (Building Universities' Reputation), que tendrá lugar los días 2 y 3 de octubre en el campus de la Universidad de Navarra en Madrid.

 

Artículo de opinión escrito en ABC - Empresa, el día 23 de septiembre de 2018