"La fundación de Estados Unidos es la primera vez que se crea un país basándose simplemente en una idea: todo hombre es libre"
Un congreso analiza la vigencia de los documentos fundacionales de Estados Unidos y la implicación de España en la independencia de las 13 colonias
FotoLeire Escalada/Santiago de Navascués (profesor de la Facultad de Filosofía y Letras), Scott Wishart (profesor de la Facultad de Derecho), Miller Wells (presidente de la American Heritage Society) y Pablo Pérez López (titular de la Cátedra Gustavo Cisneros)
30 | 03 | 2026
En el 250 aniversario de la Independencia de Estados Unidos, La Universidad de Navarra ha acogido la conferencia ‘La declaración de los Estados Unidos y la Constitución desde una perspectiva global’. Organizada por la American Heritage Society junto a la Cátedra Gustavo Cisneros y la Facultad de Filosofía y Letras, esta conferencia ha explorado la Declaración de Independencia, la Constitución de Estados Unidos y la contribución decisiva de España a la libertad americana.
Según Miller Wells, presidente de la American Heritage Society, los documentos fundacionales no son algo para ver desde lejos sino un ideal con el que vivir acorde. “Comprender los ideales fundacionales de la creación de Estados Unidos implica reconocer que la libertad no es un accidente histórico, sino un logro arquitectónico deliberado, arraigado en una comprensión específica de la naturaleza humana”, ha explicado. Estos documentos supusieron un cambio de paradigma, se pasa del ‘yo’ a "la responsabilidad colectiva del ‘nosotros’” transformó radicalmente el mundo occidental (‘we the people of the United States’). Estos documentos no aportan nuevos principios, solo expresan la mente americana, basada en las leyes naturales. “La fundación de Estados Unidos es la primera vez que se crea un país basándose simplemente en una idea, la de que todo hombre es libre”, ha destacado. Para Wells, comprender estos orígenes, revela que nuestras libertades actuales no son autosostenibles y requieren atención constante mediante la educación y la vigilancia cívica. Volver la vista a estos documentos, nos permite discernir si los cambios modernos en la gobernanza representan un verdadero progreso o un retroceso.
Por su parte, Pablo Pérez López, catedrático de Historia y director de la Cátedra Gustavo Cisneros, ha contextualizado el impacto de la independencia de las 13 colonias americanas en si momento histórico. Ha recordado que la declaración de independencia americana, un serio desafío al poder británico, fue el punto de partida de las revoluciones atlánticas, de signo liberal, que afectaron a los dos lados del océano, cambiaron la vida política de multitud de países. “Se generó una ola de emancipaciones que han configurado en buena medida el mapa político actualmente vigente, especialmente el americano”, ha expuesto. Además, ha señalado que, tras la guerra de secesión, nacieron los Estados Unidos de América, quienes se convirtieron en la potencia hegemónica mundial en el siglo XX. “El estilo y contenido de la declaración ha sido imitado en muchas ocasiones por movimientos de emancipación en todo el mundo”, ha añadido.
La implicación española
Durante el congreso, también se ha tratado la implicación de la corona española en el proceso de independencia de las 13 colonias. “Sin la corona española, la independencia no se hubiera conseguido”, ha puntualizado Wells. Según Elisa Vargas (Queen Sofía Spanish Institute) y Rafael Torres Sánchez (Universidad de Navarra) España se implicó desde el punto de vista naval y político y, además, desde el comercial. En primer lugar, al imperio español le interesaba el control del Caribe, cuyas puertas estaban custodiadas por colonias inglesas. De este modo, se implicó en la guerra de independencia, uniendo fuerzas con Francia, y desarrollando una estrategia ofensiva que bloqueó el 40% de la fuerza naval británica en el Canal de la Mancha. Asimismo, la fuerza naval española también escoltaba convoyes hacia América y llevó hasta 20.000 hombres al frente norteamericano. De este modo, “la batalla con Reino Unido sucede en el Atlántico y se le da una oportunidad a los americanos”, ha señalado Torres.
Asimismo, es curioso el caso del apoyo de los comerciantes españoles a los rebeldes estadounidenses. Los mercantes españoles, especialmente los especializados en bacalao en Bilbao, hicieron gran fortuna comerciando con las 13 colonias y no querían perder la relación. Destaca el caso de la familia Gardoqui, quienes llevaban en sus barcos mercantes ayuda, armas y uniformes de contrabando. En última instancia, Diego Gardoqui acabó ejerciendo como ‘embajador’ con Estados Unidos, una vez lograda la independencia, llegando a ser amigo personal de George Washington y John Adams, presidentes de los Estados Unidos.