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Comprender el patrimonio arqueológico para convertirlo en recurso de futuro en el presente

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Grupo de alumnos y profesores en Los Bañales FOTO: Cedida
26/04/20 20:45 María M. Orbegozo

En el curso 2018-2019, la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Navarra puso en marcha el Diploma en Arqueología, un itinerario paralelo al Grado en Historia, con el objetivo de formar a los futuros arqueólogos e historiadores de la Antigüedad con un perfil adecuado al que se demanda hoy en día.

Javier AndreuTal y como explica Javier Andreu, director del Diploma, “Navarra es una tierra con un rico patrimonio arqueológico y con una consolidada tradición en su investigación y recuperación, sin embargo, en nuestro entorno no había ninguna oferta académica específica en este ámbito. Además, la Universidad de Navarra colabora con proyectos arqueológicos de gran prestigio, como Los Bañales de Uncastillo (Zaragoza), Santa Criz de Eslava (Navarra), La Custodia de Viana (Navarra), o el Monasterio de Bargota de Mañeru (Navarra), entre otros, y tiene convenios con importantes gabinetes, museos arqueológicos y excavaciones. “El Diploma quiso dar respuesta a esa demanda de formación en Arqueología y patrimonio, y en cuestiones relativas a la Antigüedad. Quiere ser un espacio donde nuestros estudiantes se formen como historiadores con capacidad de comprender ese patrimonio, de recuperarlo arqueológicamente y de darlo a conocer y compartirlo, socializarlo, para que se convierta en un recurso para el desarrollo presente y futuro como en muchos sitios, de hecho, ya lo está siendo”.

Desde entonces, más de 15 alumnos han cursado el Programa y han adquirido conocimientos específicos relacionados con la museología, la epigrafía, la numismática, los sistemas de información y gestión de patrimonio, el recurso a las nuevas tecnologías para la puesta en valor del patrimonio, así como las metodologías y técnicas de investigación arqueológica. “Siempre, además, de la mano de expertos invitados por la Universidad y procedentes de las distintas áreas y de diversos países europeos”, señala Andreu.

Gabriel Garza es alumno de primero del Grado en Historia y el Diploma en Arqueología. Cuenta que decidió cursarlo, “en parte, por culpa del profesor Javier Andreu, que me invitó  a excavar en Los Bañales. Desde ese momento, he sabido que este es mi sitio. Siempre he dicho que estudio Historia por la Arqueología”. Asegura que “el Diploma se asocia muy bien con el grado de Historia, pues todas las actividades te permiten profundizar más en sucesos que creías inimaginables. Además, te aporta una extrema sensibilidad y respeto hacia todos los hallazgos”.

Por su parte, Luka García, de 2º curso, explica que decidió cursar el Diploma “porque no hay mejor manera de complementar y entender la Historia que con la Arqueología, y un título mixto como este no se puede encontrar en ninguna otra universidad de España”. Coincide con su compañero al afirmar que la Arqueología “nos permite acercarnos a las realidades pasadas, desde un punto de vista más tangible, y llegar hasta los cimientos de la cultura material de nuestros antepasados, que nos hacen entender que en realidad no hemos cambiado tanto como pensábamos, que nuestra esencia sigue siendo la misma”. “Todo lo que estoy aprendiendo en esta carrera me hace darme cuenta que la Historia y la Arqueología son las ciencias más humanas que existen. Si echamos una ojeada a nuestro pasado, podremos entender mejor nuestro presente”, añade.

Aprender de la mano de expertos nacionales e internacionales

La formación que reciben los estudiantes del Diploma en Arqueología se complementa con seminarios impartidos por expertos de todo el mundo. Como explica Javier Andreu, “la Arqueología y las Ciencias de la Antigüedad son interdisciplinares y necesitan de especialistas de distintos ámbitos que vibren con el patrimonio arqueológico y contagien su pasión por él a otros”. En los últimos meses, especialistas como Néstor F. Marqués, coordinador de Antigua Roma al día; el escritor Santiago Posteguillo, Premio Planeta 2018 por su novela Yo, Julia; Nicholas Purcell, de la Universidad de Oxford; el catedrático Desiderio Vaquerizo, de la Universidad de Córdoba y creador de la plataforma Arqueología somos todos; o Manuel Martín-Bueno, catedrático de Arqueología de la Universidad de Zaragoza, entre otros, han visitado la Universidad de Navarra para compartir sus conocimientos y experiencias con nuestros alumnos.

“A partir de la colaboración docente de expertos de los distintos campos y por medio de los convenios de prácticas que la Facultad de Filosofía y Letras tiene suscritos con diversas instituciones, se busca que la formación del estudiante sea sólida, plural y, sobre todo, práctica y real, conociendo fórmulas de éxito que otros expertos han sabido implementar para conocer, dar a conocer, y hacer sostenible el patrimonio arqueológico”, señala Andreu. Por ese motivo, una parte fundamental de este proyecto “es la innovación abierta, aprender de los mejores de una forma colaborativa: que nuestros alumnos les conozcan, les escuchen y les interroguen. El patrimonio cultural debe ser analizado en clave histórica pero, también, en clave social, territorial y de su uso como motor para el desarrollo”.

Un Laboratorio de Arqueología, donde aplicar los conocimientos teóricos

Para poner en práctica los conocimientos adquiridos en el aula, a lo largo de los cuatro años de carrera, los estudiantes del Diploma realizan prácticas en el Laboratorio de Arqueología, un espacio que les permite, no solo conocer de cerca material arqueológico real, sino trabajar con él y documentarlo.

“Trabajamos esencialmente con la cultura material, en concreto con la cerámica, porque es un 90% de lo que sobrevive en una excavación. Los alumnos aprenden a clasificarla tipológicamente, a dibujarla y a informatizarla. Con todo eso, intentan generar un dato histórico”, explica Inmaculada Delage, doctoranda de la Facultad de Filosofía y Letras y coordinadora del Laboratorio. “En el mundo antiguo no todo el mundo escribía, la mayor parte de la información sobre sus vidas nos llega a través de su cultura material. Es común pensar que un historiador tiene solo las fuentes escritas pero los historiadores, sobre todo los que estudian la Antigüedad o la Prehistoria, se tienen que basar también en otros datos”, añade. 

Gabriel Garza, estudiante de 1º, asegura que poder trabajar en el Laboratorio, con restos materiales procedentes de yacimientos, “es una sensación muy bonita. Poder manipular un fragmento cerámico de 2 milenios de antigüedad es algo muy cautivador, te da una sensación de poder y de responsabilidad, te sientes privilegiado al poder ver hermosas decoraciones. Y lo que es más importante, entablas una relación tan fuerte con quien en la Antigüedad fue el propietario del objeto hallado, que incluso te da pena guardarlo para su posterior estudio. Es un sueño poder tener al alcance de la mano tales tesoros cargados de Historia”.

Prácticas en excavaciones arqueológicas desde segundo curso

A partir del verano de segundo año de carrera, los alumnos tienen posibilidad de realizar prácticas en yacimientos arqueológicos, tanto nacionales como internacionales. Desde hace cinco años, la Universidad de Navarra colabora con la excavación y puesta en valor del yacimiento de Los Bañales de Uncastillo (Zaragoza), uno de los más visitados de Aragón, con más de 4.000 visitantes anuales.

Becados por la Comarca Cinco Villas, los alumnos que cada verano participan en la actividad, promovida por la Fundación Uncastillo, aprenden las técnicas propias del trabajo de campo y combinan la formación práctica con seminarios sobre técnicas de excavación, caracterización y catalogación de materiales, entre otras cuestiones. Fruto de su trabajo, han hallado valiosos restos patrimoniales como cerámicas en muy buen estado de conservación; inscripciones; clavi caligarii, elementos identificadores del viario urbano romano; o trazas de un complejo sistema productivo que permiten reconstruir cómo era una ciudad romana de nuestro ámbito y de qué vivía.

La Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Navarra también ha llegado hasta Egipto. La pamplonesa Sara Navaz, estudiante de Historia y del Diploma en Arqueología, fue becada el año pasado por Caja Rural de Navarra, con una beca Global Internship, para realizar prácticas con la misión española destinada a excavar, restaurar y poner en valor el Templo de Millones de Años del faraón Tutmosis III, en Lúxor (Egipto). Coordinado por la egiptóloga Myriam Seco, durante un mes, nuestra alumna tuvo oportunidad de participar en los trabajos que se llevan a cabo en la necrópolis del que está considerado como el “Napoléon” egipcio.

Historia y Arqueología, una pasión convertida en dedicación profesional

La pamplonesa Nerea López, graduada en Historia y Diploma en Arqueología, es una de estas estudiantes que, durante la carrera, aprovechó los meses estivales para participar en distintas campañas arqueológicas, como la de Los Bañales (Zaragoza) o la del prestigioso curso de Arqueología de Ampurias (Gerona), en la escuela de digitalización de inscripciones romanas de Verona (Italia), o para colaborar con el proyecto de Santa Criz de Eslava (Navarra).

Es en este último donde Nerea ha comenzado su trayectoria profesional. Gracias a las prácticas que realizó en el yacimiento, al finalizar sus estudios fue becada por el Ayuntamiento de Eslava para atender las visitas y acercar a los asistentes el rico patrimonio cultural de Navarra. “Cuando acabé la carrera, Santa Criz me pareció el mejor lugar para culminar todo lo aprendido, plasmar mis conocimientos en el trabajo y poder transmitir mi pasión a la sociedad, además de continuar formándome como arqueóloga”. 

Cuenta que, en su día a día, se encarga de atender “tanto las visitas guiadas que se realizan al yacimiento, como las que se hacen en la exposición arqueológica instalada en Eslava. Intento que sean participativas y entretenidas, ya que así el público disfruta de nuestro patrimonio y cultura, algo que por desgracia actualmente se ve como  aburrido o ha pasado a un segundo plano. También me encargo de labores administrativas, contestando los correos y el teléfono para concertar las visitas. En un futuro, puede que me encargue de realizar un inventario de las piezas encontradas, pero aún es un proyecto que está en el aire”.

Entre sus próximos proyectos también está la ilusión de realizar una tesis sobre el yacimiento: “Santa Criz es una ciudad romana prácticamente virgen, ya que apenas se excavó su potencial. Para mí se ha convertido en un yacimiento que me abrió las puertas en mi formación profesional, con la que continúo, y me gustaría que fuese parte de mi proyecto final”.

Arqueóloga de vocación, asegura que son muchas las personas que le preguntan por qué no decidió cursar, únicamente, un grado en Arqueología: “La Historia nos ayuda a conocer el pasado, entender el presente y poder mejorar el futuro. Realizar la carrera de Historia con Diploma en Arqueología te aporta unos conocimientos tanto teóricos como prácticos, son disciplinas que van de la mano. Lo más fascinante no es encontrar un objeto de hace miles de años, que también, sino poder dar una respuesta, desde un punto de vista histórico, a infinidad de preguntas: por qué está ahí, por qué en ese contexto, qué le ha pasado, o si eso explica algún fenómeno social”. 

“Pocas universidades pueden ofrecer un dos en uno, con la carrera de Historia y un Diploma en Arqueología. Además, a esto hay que sumar la gran oferta de prácticas que permiten completar aún más tu curriculum y crecer, no sólo a nivel académico sino también personal. Nunca imaginé que iba a terminar trabajando en un yacimiento como arqueóloga, y gracias a todas las posibilidades que me ofertaron en la Universidad, he podido completar ese sueño”, concluye.

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