Adivina cuántos vienen a cenar esta noche
Los alumnos del Máster en Gestión de Empresas de Comunicación de la Universidad sirven una cena de Navidad a niños con discapacidad psíquica
El Colegio Privado Marista San José del Parque abrió, recientemente, las puertas de su comedor para que 120 personas de la asociación Ángeles Urbanos tuvieran su cena de Navidad. Los alumnos del Máster en Gestión de Empresas de Comunicación (MEGEC), que la Universidad de Navarra tiene en el campus de Madrid, se encargaron de comprar los alimentos, elaborarlos, emplatarlos y servirlos.
Todo empezó unas semanas antes cuando de la Asociación Ángeles Urbanos, que ampara a familias de niños con Síndrome de Down, le pidieron a Miguel Ángel Sánchez, alumno del MEGEC, si podía hacerse cargo de la cena de Navidad que organizan en Madrid. Comentó en clase esta posibilidad y la respuesta fue unánime. La cita era para el domingo 14 de diciembre. Se trataba de hacerse cargo de todo: pensar el menú, comprar los alimentos, prever y elaborar todo lo necesario para que no fuera una cena más, sino la cena de Navidad de esas personas que a menudo no tienen mucho que comer.
Quien no pudo acudir ese día se encargó de diseñar la carta con el menú que adornaba las mesas, grabó los villancicos que amenizaron la cena, o puso todos los medios para conseguir un microondas y una batidora.
Que 120 personas pudieran celebrar la Navidad fue posible también gracias a Avanza ONG que puso a disposición de los alumnos del Máster el menaje y los elementos navideños que decoraban las mesas.
Isabellle de Coursson hizo tortillas de patata, Isabel Olloqui elaboró los ingredientes para el coctel de gambas; Lucía Retuerto preparó la salsa para la carne, Blanca Formariz desplegó su arte en confeccionar brownies y Belén Almodóvar para decorarlos. Por la mañana se pusieron las mesas y los elementos decorativos. Se prepararon los pintxos y los perritos calientes para los niños. Alguien había donado unos lomos de venado y un pastelero regaló raciones de un pastel con un smile hecho en chocolate.
El asombro de los comensales al entrar en el comedor era mayúsculo. "Pero, ¿quién ha preparado todo esto?", preguntaban. "Hemos querido hacer una cena no solo con ingredientes, sino con mucho cariño", contestaba un alumno. "Y eso siempre se nota".
Bárbara, Mercedes, Elena y Rosa, amigas de Isabel Olloqui, también estuvieron ayudando. Rosa hizo las delicias de los más pequeños con unos perros hechos con globos, que se los entregaron al finalizar la cena.
"Este tipo de actividades le dan a la Navidad el verdadero sentido que tiene que, a menudo, por la dinámica actual de la sociedad en la que vivimos, queda en un segundo plano. Esta cena ha sido un cable a tierra que nos ha conectado con la solidaridad y la satisfacción de hacer de lo simple -algo como preparar una cena- un momento feliz", afirma Matías Aylwin.
"A Ángeles Urbanos, más Avanza ONG, más el Colegio Privado Marista San José del Parque, más los alumnos del MEGEC, más todas las personas que hicieron posible esa cena, a todas ellas nuestro agradecimiento", dice Miguel Ángel Sánchez. "Todo suma", asegura.