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“Cuando Dios te da la fe y lo aprecias como lo mejor que puedes darle a un hijo, es un error decir que elija él cuando sea mayor”

Hasitha Menaka tiene 28 años y es uno de los dos primeros alumnos de Sri Lanka que vinieron a estudiar a la Universidad de Navarra becados por la Fundación CARF


FotoChus Cantalapiedra/Hasitha Menaka, estudiante de último curso del Bachiller en Teología.

21 | 02 | 2021

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“El señor ha planeado desde el principio mi vocación. Es como decía san Juan Pablo II, un don y un misterio. Ahora miro al pasado y me doy cuenta de cómo todo estaba relacionado”. Así describe cómo siente su vocación sacerdotal Hasitha Menaka Nanayakkara, estudiante de último curso del Bachiller en Teología de la Universidad de Navarra y alumno del Seminario Internacional Bidasoa.

Nació en Sri Lanka hace 28 años, un país donde la religión mayoritaria es el budismo, profesada por el 70% de la población. Los católicos ocupan sólo el 6% de los ciudadanos. De madre católica y padre budista, su hermana mayor y él fueron bautizados al nacer y se educaron desde pequeños en el catolicismo. El esfuerzo que puso su madre lo hizo posible.

“Gracias a que en Sri Lanka es un país donde la diferencia entre culturas no supone un conflicto, pude seguir creciendo en mi fe. Primero en un colegio católico y luego en un colegio budista. La vida me ha puesto muchos retos. Cada día buscaba razones para proteger mi fe, pero eso me ha hecho crecer”, relata.

Asegura que se dio cuenta siendo mayor de lo que su madre había hecho por él y del esfuerzo que ella puso en que se formara en la fe católica. Fue en un santuario donde estuvo trabajando. Allí acudían muchos peregrinos. Un día se encontró con una madre y sus dos hijas. Ella le contó que era católica pero que sus hijas no estaban bautizadas, para que cuando fuesen mayores pudieran elegir. “Cuando Dios te da la fe y lo aprecias como lo mejor que puedes darle a un hijo, es un error decir que elija él cuando sea mayor”, afirma teniendo presente su propia experiencia.

Junto con otro compañero de su diócesis llegó a España hace cuatro años sin hablar nada de castellano. Ambos son los primeros alumnos de Sri Lanka que vienen a estudiar a la Universidad de Navarra becados por la Fundación CARF.

Vive en el Seminario Internacional Bidasoa donde se sintió muy bien acogido desde el primer día: “Tanto en la Universidad como en el Seminario nos proporcionan el ambiente necesario para formarnos y salir adelante en las dificultades. El fin de la vida de un sacerdote no es él mismo, sino amar al Señor y al prójimo, y eso se ve en cada uno de los cien compañeros de 25 países diferentes que vivimos allí”.

Se muestra plenamente agradecido por la ayuda recibida de los benefactores, sin la cual no podría formarse, y explica su visión de cómo lo percibe: “Veo el Seminario como el seno de la Virgen, donde nacen otros cristos; y a los benefactores como a San José, de su apoyo nacen otros cristos en la Iglesia. Por eso en muchas ocasiones les llamamos padres y madres”.