Marina García Cardosa, premio a la mejor tesis doctoral sobre Física Médica
Su tesis doctoral, sobre radioterapia externa personalizada, ha sido distinguida por la Real Sociedad Española de Física en la especialidad de Física Médica
FotoManuel Castells/Marina García Cardosa
23 | 02 | 2026
Marina García Cardosa (Málaga, 1997), ha sido galardonada con el premio a la mejor tesis doctoral del Grupo Especializado de Física Médica de la Real Sociedad Española de Física, certamen que se convoca cada dos años.
Graduada en Ingeniería de la Salud (2019) y Máster en Ingeniería Mecatrónica (2020) por la Universidad de Málaga, Marina realizó la tesis doctoral, bajo la dirección del doctor Javier Burguete, en el departamento de Física y Matemática Aplicada de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Navarra (2025), donde actualmente desarrolla su carrera docente e investigadora.
Marina se siente orgullosa por este reconocimiento y agradecida tanto a su familia como a su director de tesis, quienes le han acompañado en este camino. Lo vive como una alegría y un éxito compartido. Para la malagueña, el rigor, la honestidad, la humildad y las ganas de aprender han guiado su labor investigadora. “Después de estos años de trabajo, esfuerzo y constancia, recibir este reconocimiento sabe especialmente bien y, lejos de ser un punto final, me impulsa a seguir avanzando y creciendo dentro del ámbito de la Física Médica", afirma Marina García.
En su tesis doctoral (Toward a comprehensive personalized circulating blood irradiation model in radiotherapy) propone una novedosa metodología para determinar de forma personalizada la cantidad de radiación que los pacientes reciben en la sangre cuando están siendo tratados con radioterapia. “La metodología FLIP (FLow and Irradiation Personalized) se caracteriza por combinar información específica de cada paciente: la anatomía de sus vasos sanguíneos, el movimiento real de la sangre, la distribución tridimensional de la dosis de radiación y la secuencia temporal exacta del tratamiento” apunta.
La investigación desarrollada por Marina supone un avance significativo en la cuantificación individualizada de la dosis en sangre durante los tratamientos de radioterapia. “Se mejora la precisión en la estimación de la dosis sanguínea y se sientan las bases para estrategias de tratamiento orientadas a reducir la toxicidad hematológica” apunta la joven investigadora.
Para la doctora, el futuro de esta investigación debe orientarse hacia una mayor personalización de los tratamientos de radioterapia y hacia la integración de estas herramientas en la práctica clínica “cada persona es única y requiere enfoques adaptados a sus características oncológicas”. También, apunta Marina, es necesario que los equipos sean multidisciplinares, donde profesionales de diferentes ramas del conocimiento trabajen de forma conjunta para seguir avanzando.