Según un experto, la Ley de Extranjería refleja ciertas tensiones
El catedrático Luis Enrique de la Villa, en la Universidad de Navarra
"Debemos juzgar positivamente la Ley de Extranjería porque mejora la legislación a favor de los derechos de los extranjeros". El catedrático Luis Enrique de la Villa pronunció estas palabras en la Universidad de Navarra. El profesor acudió a Pamplona para intervenir en la "Jornada técnica y de orientación para Graduados Sociales y profesionales del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social", organizada por el Colegio Oficial de Graduados Sociales de Navarra en colaboración con la Facultad de Derecho de la Universidad de Navarra.
En su conferencia el catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad Autónoma de Madrid habló sobre los aspectos jurídicos y la incidencia social de la Ley de Extranjería.
Si bien defendió esta recién promulgada norma, también lamentó algunas de sus carencias: "No responde a un ideal teórico porque refleja ciertas tensiones, no tiene a su favor una presunción de estabilidad, está sin desarrollar y presenta lagunas importantes, porque aún no se sabe cómo se aplicarán algunos de sus aspectos más importantes. Por ejemplo, queda muy vago todo lo relativo a las expulsiones y al retorno de los extranjeros que viven ilegalmente en el país".
España y los inmigrantes se necesitanEl catedrático dijo que hay que impulsar las actividades que den a conocer la Ley de Extranjería en la opinión pública porque "como es reciente, necesita que la gente se aclare. Desde el Estado parecen no inquietarse por enseñar lo que es y significa, sus principales avances y los contenidos dirigidos a los ciudadanos. Entre éstos destaca la tipificación como infracciones gravísimas de los actos discriminatorios contra extranjeros, por ejemplo, cuando alguien se niegue a facilitarles bienes o servicios, como puede ser el alquiler de la vivienda, sin otro fundamento que su raza o religión. Creo que la mayoría de los ciudadanos no sabe que va a ser así".
Respecto al fenómeno de la inmigración, De la Villa explicó que nuestro país goza de una doble dirección: al inmigrante le interesa venir a España y a nuestro país le interesa que venga el inmigrante. Según él, "España no puede vivir a medio plazo sin inmigrantes. Necesita un número creciente de personas para hacer trabajos que disgustan a los foráneos y para mantener un equilibrio en los números y en la financiación de la Seguridad Social".
"La OIT -continuó- calcula que en este momento hay 120 millones de personas que emigran porque no tienen otra posibilidad de vida. Y la UE es un foco de atracción al que cada vez van a acudir más. Llegará un momento en que no haya manera de contener a los inmigrantes, exista una ley u otra. Por eso, lo bueno es que impere una ley realista que pueda canalizar un porcentaje de esa mano de obra que llega".
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