El guionista Javier Gullón habla en el MGA sobre la reescritura de largometrajes
Analizó las diferencias entre el primer boceto del guión de su obra nominada al Goya, Invasor, y la versión definitiva
"Escribir es reescribir", ¿qué guionista no ha escuchado esta máxima alguna vez? Los alumnos del MGA pudieron profundizar en ella de la mano de Javier Gullón, autor de los libretos de El Rey de la Montaña, que nació como proyecto de carrera en fcom, Hierro, Agnosia y la reciente Invasor, nominada al Goya de Mejor Adaptación. Precisamente fue el guión de esta película el que sirvió para llevar a cabo el ejercicio de la clase: analizar las diferencias entre la primera versión y la definitiva.
"La realidad de la industria es el encargo. Esto significa que hay que aceptar cambiar el guión de otros y aceptar que otros cambien el propio: la reescritura, tarde o temprano, siempre llega", explicaba Gullón. En total, podría decirse que existen tres tipos de reescritura: "la quirúrjica, la moderada y la profunda". En cualquier caso, hay que tener en cuenta que si te llaman para una reescritura significa que hay determinados problemas que solucionar. "El sentido común debe ser la brújula. Sin embargo, interiorizar la historia y hacerla propia también resulta fundamental".
A la hora de abordar los objetivos de la reescritura, Javier sugirió que "en lugar de aplicar literalmente las indicaciones del productor o director -esto suele dar mal resultado-, conviene leer entre líneas sus intenciones y buscar soluciones propias". Tras esto, la sesión concluyó con un mensaje contundente para los futuros guionistas: "si crees que la primera versión de tu guión es la definitiva, mejor no te dediques a esto". Escribir es reescribir.