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Emilio Rekalde, alumno de la Facultad de Comunicación, falleció el pasado lunes 28 de septiembre, tras haber sido atropellado en la madrugada del domingo. Los profesionales del Complejo Hospitalario de Navarra hicieron lo imposible por salvarle la vida.

Emilio era natural de Quito (Ecuador), tenía 21 años y cursaba 3º de Publicidad y Relaciones Públicas. Sus padres, su hermana y un tío suyo llegaron tan pronto como pudieron a Pamplona. El Vicerrector de Alumnos, Tomás Gómez-Acebo, y la Decana, Mónica Herrero, junto a otros profesores y cerca de un centenar de alumnos -muchos de ellos ecuatorianos- han acompañado permanentemente a Emilio y han acogido a sus familiares a su llegada.

La Misa de estudiantes que se celebró el domingo en la Clínica Universidad de Navarra a las 20:15, y a la que asistieron más de 300 personas, se ofreció por Emilio. Del mismo modo, en la mañana del lunes, alumnos y personal de fcom, junto con muchos amigos de Emilio, nos hemos reunido en el Oratorio de la Facultad para rezar por su vida.

Sus padres han querido donar sus órganos con la esperanza de que "muchas vidas se salven gracias a Emilio". En la Facultad y toda la Universidad pedimos a Dios por su eterno descanso, nos unimos al dolor de su familia y rezamos por todos ellos.

Cuentan sus amigos que cuando tocaba el timbre de una casa se anunciaba con un alegre "aquí llega la fábrica del éxito". Seguro que al tocar a las puertas del Cielo ha llegado ya sembrando esa alegría con la que aquí le recordamos.

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Testimonios

No he podido evitar escribirte. No he podido contener la lagrimilla después de leer los testimonios de tus más cercanos. Tampoco conmoverme ante una universidad que añora tu ausencia. Y sin embargo, sonrío con dulzura.
Cariño, alegría, sencillez. Es así como te imagino. Recuerdo tus andares por FCOM, pero no tuve la suerte de haber compartido esa alegría y bondad que contagiabas a todo aquel que pasaba. 
Esto es una lección de vida para cada amigo, alumno y profesor. Preguntas que no tienen respuesta, pero que poco a poco irán llenando cada hueco que dejaste en la tierra. Veo esperanza en la mirada de las personas que te quieren, y eso no es otra cosa que tu recuerdo. Tu recuerdo que vive con más intensidad que nunca. Que lo envías por cada soplo de velas que no llegaste a apagar. Porque tu llama no se disipa, sino que perdura y quedará en cada corazón que tocaste.
Ahora descansa, Emilo. Algún día celebraremos toda la universidad allá arriba tu reencuentro. Será muy grande, no lo dudes.

Ana

 

Lo más increíble que me pudo pasar en los dos primeros años de universidad fue haber conocido a mis mejores amigos, a mi familia. Ahora, Emilito, nos has dejado impares, pero con una lección de vida, con la que espero que podamos llevarte a todas partes y hacerte presente a través de nosotros de algún modo (aunque nunca nadie te podrá reemplazar, eso ya lo sabemos). Ahora pudiera escribir muchas cosas, pero solo quiero resaltar una.
Pensando en tantos recuerdos que tengo contigo me he dado cuenta de por qué has dejado una huella profunda en la vida de tantas personas. Todos los que nos cruzamos en tu camino podemos decir que recibimos algo de ti y nos sentimos -en los minutos, días, años, que pasamos contigo- especiales. Tú te preocupaste siempre de hacernos sentir así. Y ¿cómo lo hacías? Te fijabas en el detalle porque sabías que es ahí donde radica la diferencia. Te detenías a ver qué era lo que necesitaba ese que tenías al lado y encontrabas la forma de hacerlo feliz. Una sonrisa, un abrazo, una mirada, un comentario, un chiste, una canción, una foto, una mueca, estos, los gestos más pequeños pero llenos de cariño, llenos de ti, fueron los que nos marcaron a tantas personas. Fue así como hiciste que alrededor de ti todos nos sintiéramos especiales de alguna manera. Y esto es lo que nos dejas, una gran lección de amor. Nos enseñaste que en los pequeños detalles se juegan las grandes cosas.
Te pido que nos des una mano y desde allá arriba nos recuerdes constantemente esto, porque al final, la vida no se mide en los años que vivimos, sino en el amor que damos.
¡Gracias por tanto!

Daniela

 

Dejaste un vacío en nuestros corazones. Un vacío lleno de ti.

May

 

Siempre admiré y seguiré admirando a una bonita familia de cuatro amigos en Pamplona. Entre ellos, tú. Todo sonrisas. Nunca olvidaré la forma en la que me saludabas, o las caras que hacías cuando algo te extrañaba, o esa risa tan característica. Y nunca lo haré porque tú sigues aquí, Emilio, y puedo verte en las cosas que me hacen sonreír y en esa familia adoptiva que no está disuelta, porque tú solo te has adelantado un poco. Cuida de ellos, por favor, y permite que ganen fuerzas, que sigan adelante, que vuelvan a reír. Y ayúdanos a ayudarlos. Gracias por todo, un beso hasta el cielo.

Anónimo

 

Bueno, Emilio, siempre te quise mucho y sé que ahora estás en el Cielo al lado de Dios. Te extrañare, mi querido amigo.

Emilio

 

Impactados con la noticia. 
Unidos en su oración.

La casa del estudiante GDL

 

No había día que Emi dejara de sonreir. Me quedo con todos sus dichos, con su amor y pasión por la vida, el Real Madrid y su pintxo de todos los días. Nadie nunca podrá abrazar como Emilio, con tanto amor que te deja sin aire, menos mal aproveché esos abrazos. Emi, hoy solo puedo sonreír, porque todo lo que recuerdo es tu alegría y sé que desde arriba es todo lo que nos das. Ya te extraño, campeón.

Manuela

 

Siempre dando atentados en contra del Imperio Latino, siempre cambiando las cosas, dandole giros. Creo que fuiste alguien increible, y quedaron pendientes los garroticos y las flores, pero no pasa nada, te lo dejo pasar. Eres una leyenda y siempre lo serás: EmiRek El Oficial. Te quiero y te extraño.

Alexandra

Emilio, nunca olvidaremos tu sonrisa. Es un misterio, pero los mejores siempre se van antes. Ahora estás con Jesús haciendo sonreír a los de allí arriba y dando fuerza a tu familia y a todos los que te queremos aquí abajo. Hasta siempre.

Carmen

 

Muchas cosas en mi mente, poca voz para expresar… Esto me ha pasado desde hace 6 días cuando vivimos uno de los momentos más fuertes que probablemente a todos nos haya tocado vivir.
Miles de preguntas sin respuestas, todos sabemos que esto "no tenia que pasar… no tenía que pasarTE". Pasé muchas horas con la cabeza en blanco y cuando algún pensamiento venía era solo de negación. Te lloré pero también fui fuerte, en momentos me sentí mal por estar fuerte cuando a tanta gente le costaba alzar cabeza. Cuestioné mi propia sensibilidad humana... pero es que sí me dolías, sí me dueles pero por algún motivo había fuerza dentro de mí que me ayudaba a cargar la tristeza. No entendía nada en mí hasta que escuché de palabras de uno de tus grandes "hermanos" decir que él era fuerte por que TÚ así se lo habías enseñado y por que tú así lo habrías querido. Fue ahí cuando entendí que si estuve así durante esos días, si tenía momentos de fuerza sobrehumana a las circunstancias es porque TÚ estabas ahí entre nosotros. Nos faltaron historias que construir, nos faltaron risas por compartir y canciones que bailar pero aun así sé que me has elegido para ser una de esas personas fuertes que apoyará a los que más afecta tu partida, para recordar eso que dijo tu padre, que viviste con alegría, que no hay recuerdo de ti en el que no hayas estado sonriendo o produciendo sonrisas porque eso sí que te gustaba! Echar vaina! Así que después de estos días hay que honrar tu nombre viviendo y recordándote con alegría.
Cada vez que entré a verte, hablarte y rezarte te daba ánimos para que abrieras los ojos pero también te decía que tú eres grande y tú sabías si la fuerza que tenías haría más efecto en tu cuerpo o desde allá arriba dándonos fuerzas a nosotros mismos; te decía que fuese cual fuese tu decisión te entenderíamos y apoyaríamos tanto a ti como a quienes cayeran tras esa decisión… Te has ido, pero te has ido como los más grandes. No tenías que irte eso lo sabemos todos, incluso tú. Pero las cosas pasan y la enfrentaste como el crack que eres, aguantaste como solo un Galán como tú lo pudo haber hecho.
Estos últimos días me sentí un poco loca porque te encontré en la cara de muchos en la calle, en la uni… le pregunté a mis amigas si eso le pasaba a alguna otra y me respondieron que sí. Hoy pensándote me di cuenta que eso me pasa porque tú eres parte de este mundo, eras parte (de menor o mayor modo) de este grupo de gente que a los que estamos lejos de casa nos gusta llamar "familia". Y si te veo donde no estas físicamente es porque la verdad es que SÍ estas, te has impregnado en mis amigos y te veo en ellos.
Solo dos cosas te pido, haznos capaces de poder escucharte ahora que eres nuestro ángel allá arriba, probablemente los consejos que nos des en estos años sean más de tu tipo "anda! Sal y baila", "anda, sal y vive", "no dejes de sonreír, que le va a gustar tu sonrisa", esas cosas de galán con las que celebraste tu vida, pero no tengo duda que desde allá también te encargarás de guiarnos por el camino correcto tal y como tu papá nos dijo y tal como JuanJa te pidió, alejándonos de lo malo y distrayendo a la muerte cuando se acerca a nosotros. A reconocer al necesitado cuando podamos brindarle nuestra ayuda. A transmitir tu alegría y bondad.
Si desde aquí puedo ayudar en algo, si hay alguna palabra que pueda decir a ese que sabes que necesite escucharlo no dudes en hacerme intérprete de ti.
Y por último, permítenos recordarte en todos los buenos momentos que compartimos y no en las últimas imágenes y minutos que tuvimos de ti. Empezaste uno de tus sueños aquí en Pamplona acompañado de grandes amigos y me aseguraré de que todos cumplan con ese sueño y juntos cuando nos graduemos levantemos ese diploma en tu nombre. Un abrazo bien bailado de aquí hasta allá arriba Latin Lover!
Gracias a Dios por permitirme conocerte!
Gracias a ti por vivirte y hacerme entender que aquí sigues.
Descansa en paz, Emilio. Fuerza a todos y recuerden cómo le gustaría a él verlos desde allá arriba. Levantando cabeza.

Karol

 

Estuviste en mis clases, te sentaste en el aula 6 con los demás alumnos, fuiste discreto, pero con tu marcha nos das una gran lección. Sin duda, la oportunidad de cuidar más a los alumnos y preocuparnos por su integridad de vida y sus diversiones. Emilio, no te olvidaremos.

Mercedes Medina

 

Mi torero latino, el otro admirador de Morante, el que me enseñó que en la vida, como en el toreo, despacito y al compás. Gracias es lo que te mereces oír, gracias por tus bailes, tus risas, tu tiempo, tus abrazos, tu sonrisa, gracias por estar a mi lado y por dejarme disfrutar tanto de ti todo este tiempo. Quédate siempre conmigo porque ahora te necesito más que nunca. Cuida mucho de todos nosotros desde ahí arriba. Te quiero siempre, Emirek oficial <3

Almudena

 

Emilio, el clásico lateral derecho del equipo de fútbol de Comunicación del rector. Qué grande cómo defendía y cómo corría la banda. 
Grandes partidos que jugamos, que pena que ya no podamos jugar más, pero si lo volvemos a hacer siempre jugaremos por él y todos los goles irán por Emilio. Descansa en paz, amigo.

Javier Mata

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