La creadora de la primera escuela de enfermería, una de las primeras mujeres ingenieras que fue profesora en Cambridge, la mujer que abrió la profesión de la arquitectura a otras mujeres en España o aquella que llevó su voz al Congreso de los Diputados. Hoy, con el término sororidad incluido recientemente en el diccionario de la RAE, miramos a estas mujeres que ya en el siglo XX trabajaron por conseguir derechos y abrirse paso en distintas disciplinas profesionales o académicas. Trabajaron por el reconocimiento y el respeto de las mujeres.

 

La primera escuela de Enfermería

 

Florence Nightingale

 

Florence Nightingale (1820-1910) está considerada precursora de la enfermería profesional moderna y creadora del primer modelo conceptual de enfermería. Sentó las bases de la profesionalización de la enfermería con el establecimiento, en 1860, de su escuela de enfermería en el hospital Saint Thomas de Londres, actualmente parte integrante del King's College de Londres y del NHS. Fue la primera escuela laica de enfermería en el mundo. Este año se cumplen 200 años de su nacimiento y por ese motivo la OMS ha declarado 2020 como Año Internacional de la Enfermería.

La profesora Ana Choperena, vicedecana de Alumnos de la Facultad de Enfermería, habla así sobre ella: "Los vínculos entre el establecimiento de la primera escuela de enfermería, la escuela de Santo Tomás y el desarrollo de la enfermería a nivel mundial es una cuestión estratégica de Nightingale. Para entender su éxito hay que tener en cuenta su fuerte personalidad y su gran capacidad de influencia, ya que fue capaz de organizar la enfermería militar y hospitalaria de Inglaterra e influir en la enfermería americana que brotaba en aquel momento. La buena acogida que tuvieron las enfermeras que se formaban en su escuela, posibilitó la transmisión de su voz y de su legado por todos los rincones del mundo".

 

Arquitectura, “a pesar de todo y de todos”

 

Matilde Ucelay Maortúa

 

Matilde Ucelay Maortúa (Madrid, 1912-2008) fue la primera mujer española en obtener el título de Arquitecta en 1936. Tras la guerra civil tuvo dificultades políticas y en 1942 fue condenada a cinco años de inactividad profesional. En aquel período fueron sus amigos los que firmaron sus proyectos. Ejerció la profesión hasta los 80 años y entre sus más de 120 obras cabe destacar la Casa Oswald en Madrid. En 2004, cuatro años antes de su muerte, fue reconocida con el Premio Nacional de Arquitectura.

La profesora Esperanza Marrodán señala que Matilde Ucelay abrió el camino a otras mujeres en unos estudios y una profesión eminentemente masculinos. “Ucelay destaca por su empeño y dedicación en unos años tan difíciles como los inmediatos a la guerra, en los que tuvo que hacer frente, además de a su condición de mujer en un mundo de hombres, a los problemas políticos derivados de un pensamiento liberal y abierto. No cejó en su empeño. Proyectó y construyó a pesar de todo y de todos, y su arquitectura se hace eco de esa mente abierta hacia las nuevas formas. Su figura reúne ese carácter pionero y decidido que, más allá del valor de su obra construida, la sitúa como un hito clave de la historia de la arquitectura española en el ámbito profesional. Tristemente, en el ámbito académico tendremos que esperar hasta 1995 para tener la primera catedrática en una Escuela de Arquitectura, Pascuala Campos de Michelena”.

 

En defensa del voto de la mujer

 

Clara Campoamor

 

Clara Campoamor (1988-1972) fue pionera en los estudios de Derecho y la tercera mujer en licenciarse en España en 1924 (colegiada en 1925). Pionera también parlamentaria en las Cortes Constituyentes de 1931 (junto con Margarita Nelken y Victoria Kent). Clara Campoamor lo fue por partida triple porque, además de su acta de diputada, fue la primera en tomar la palabra en el Parlamento, el 1 de septiembre de 1931, convirtiéndose en la primera voz parlamentaria de mujer en España. No obstante, hay que matizar esta afirmación, ya que en la Asamblea Nacional (1927-1929), en la etapa del Directorio Civil de Primo de Rivera, varias mujeres accedieron a la representación nacional, ocupando escaños en el hemiciclo. Además, fue la primera mujer en participar en una Comisión de Constitución (1931).

“Desde un primer momento en la Comisión -y luego, posteriormente, en el debate parlamentario-, Campoamor se manifestó a favor de una serie de derechos de la mujer. A ella le debemos la defensa del voto a la mujer y la inclusión del derecho al sufragio universal dentro del articulado de la Constitución (artículo 34)”, destaca la profesora Mari Cruz Díaz de Terán. “Abogó por el principio de no discriminación por razón de sexo (artículo 25); el acceso de todos los españoles, sin distinción de sexo, a los empleos y cargos públicos según su mérito y capacidad (artículo 40); el principio de igualdad civil en el matrimonio, el divorcio de mutuo acuerdo o a instancia de parte si concurría causa justa y la igualdad de hijos e hijas habidos dentro y fuera del matrimonio, así como la investigación de la paternidad (artículo 43). Un hilo conductor claro de su pensamiento que puede derivarse, tanto de sus intervenciones en la Comisión como en el posterior debate parlamentario y en sus escritos, era la idea de que el sexo no podía ser fundamento para ningún privilegio jurídico”.

 

Enamorada de las obras de Santa Teresa y San Juan de la Cruz

 

Edith Stein

 

Edith Stein (Breslavia, 1891- Auschwitz, 1942). Filósofa y teóloga de origen judío, formada en la fenomenología junto a Husserl (1916-1919 y conversa al catolicismo en 1922. Stein fue la primera mujer que presentó una tesis en esta disciplina en Alemania. Entre sus obras más significativas son 'Ser finito y eterno' y 'La ciencia de la Cruz', además de su tesis sobre la empatía, y su curso sobre La estructura de la persona humana. Stein fue canonizada por Juan Pablo II en 1998, y declarada copatrona de Europa.

“Stein fue una enamorada de las obras de Santa Teresa y San Juan de la Cruz, feminista activa por el voto de la mujer, carmelita desde que no pudo enseñar por la subida de los nazis al poder (1933); y muerta en las cámaras de gas de Auschwitz por ser judía, identificada con su pueblo y con Cristo”, relata el profesor Juan Luis Lorda.

 

Única ingeniera en Cambridge

 

Constance Tipper

 

Constance Tipper (1894-1995) fue una científica de materiales inglesa y pionera en la mecánica de la fractura. Tras estudiar Ciencias Naturales en Cambridge, trabajó en varios laboratorios de prestigio analizando la microestructura de los metales. En 1949 se convirtió en profesora de la Facultad de Ingeniería de Cambridge, y hasta su jubilación en 1960 fue la única mujer miembro de esta facultad.

Naiara Rodríguez Flórez, profesora del Departamento de Ingeniería Mécánica y Materiales de Tecnun-Escuela de Ingenieros destaca lo siguiente de esta mujer: “Durante la Segunda Guerra Mundial, Constance investigó las causas por las que los barcos Liberty, que eran de vital importancia para traer suministros de EEUU a los aliados, se partían en dos en el Atlántico. Fue ella quien demostró que estas fracturas eran consecuencia de las propiedades del acero con el que se construía; Tipper estableció que en ciertas condiciones el acero se convierte peligrosamente frágil. Sus descubrimientos cambiaron la forma de entender la fragilidad, algo que ha permitido construir barcos, aviones y coches más seguros. Hoy en día el método estándar para determinar la fragilidad del acero se llama ‘Tipper test’”.