Experiencias

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Experiencias - Cooperación Internacional - Tantaka

Seis de los voluntarios que han participado durante el verano de 2018 en diferentes campañas de cooperación internacional nos cuentan cómo ha sido su experiencia en Filipinas, Costa de Marfil, Perú, El Congo o Tanzania. ¡Enhorabuena por vuestro trabajo y muchas gracias por compartir vuestra experiencia!

  • José Daniel Ríos (Tanzania)

    José Daniel Ríos (Tanzania)

    "El voluntariado, para mí, es una herramienta que me ha permitido conocerme un poco más, como futuro profesional en el sector de la administración de empresas: entender que las personas son el motor de las organizaciones y la importancia de valores tales como la pertenencia, el amor y el servicio".

  • Rosa Jiménez (Filipinas)

    Rosa Jiménez"La experiencia que he vivido en Filipinas me ha enseñado a apreciar las cosas, a querer más, a no juzgar. Me han transmitido tantas cosas buenas que la forma en la que veo la vida ahora es totalmente diferente.

    He aprendido a no tener miedo y a querer, querer mucho. Dejarse llevar y sorprender y dar el 101% de ti mismo"

  • Nacho Morales (El Congo)

    Nacho Morales (El Congo)"En cuanto a la experiencia en el orfanato, lamentablemente, cualquier cosa que diga se queda corta. A mí, que nunca había tenido la oportunidad de participar en un proyecto de voluntariado internacional, me impactó absolutamente todo, desde que aterrizamos en el aeropuerto internacional de Kinshasa. La vida allí no tiene nada que ver con Europa, no solo (como es obvio) a nivel de desarrollo urbanístico (gestión del tráfico, acceso a luz y electricidad...), sino también en cuanto a ritmos de vida y cercanía con los demás. Es increíble ver cómo funciona una institución como la Pediatría de Kimbondo, en la que viven más de 600 niños y jóvenes. De un hospital público depende un barrio entero, y acogen con los brazos abiertos a todo aquel que quiera aportar su granito de arena. Los niños se tiran encima de ti en cuanto te ven llegar y, si bien el proyecto es principalmente educativo, también se les puede ayudar organizando entrenamientos de fútbol (que lo adoran), rugby, sesiones de cine, vigilando su salud, acompañándoles al hospital... En definitiva, dando apoyo al personal local en lo que haga falta y entrando a formar parte de la gran familia que ellos mismos conforman. Está claro que allí toda ayuda es buena y que es una experiencia que marca: si, como decía, la bienvenida por parte de los chicos es increíble, la despedida también se hace muy dura después de convivir casi las 24h del día con ellos. En mi caso, no tengo duda de que repetiré". 

  • Isabel Armendáriz (Perú)

    Isabel Armendáriz"Mi estancia en Perú me ha aportado muchísimo: el país, la gente, y el voluntariado en general. He aprendido de Medicina y Enfermería (procedimientos, tratamientos, diagnósticos...) pero sobre todo lo que me llevo de este voluntariado ha sido el trato con la gente. Cada persona que me he encontrado (tanto pacientes como compañeros de la clínica, u otras personas) me han aportado algo y me han enseñado, queriendo o sin querer, cómo es la cultura y la vida en Perú.

    Tener la oportunidad de ayudar a los demás me ha llenado de satisfacción personal y me ha permitido conectar con la población peruana, de manera mucho más intensa que un turista que visite el país. He descubierto que no es tan difícil sacar algo de tiempo para ayudar a los demás, que merece mucho la pena. Tengo la sensación de que me ha aportado más a mí que a quienes he ido a ayudar. Se puede estar trabajando todo el día sin parar y ser feliz, si lo haces por quienes más lo necesitan".

  • Reyes Ruiz (Filipinas)

    Reyes Ruiz (Filipinas)"A Filipinas tengo que dar las gracias. Por habernos acogido tan bien, por habernos enseñado tanto y por haberse convertido en nuestro mejor viaje. Ha tenido de todo: momentos de tensión, de desesperación (los filipinos llevan su ritmo) pero sobre todo nos quedamos con lo bueno. Con las sonrisas de los niños, con el abrazo que sustituía la falta de cariño de una familia, con el "Enséñame, quiero aprender", con el de "ATE quiero jugar a lo que nos enseñaste". Nos quedamos con las buenas personas que hemos conocido, con la gente que es capaz de ayudar cuando te ven con dificultades (que no han sido pocas) con quienes quieren que su pais evolucione. Yo he ido recolectando sonrisas. Sonrisas dulces, sinceras, entrañables pero también sonrisas miserables, de quien quiere aprovecharse de la bondad de los demás. Es cierto que no hace falta ir muy lejos para darte cuenta de todas estas cosas pero en mi caso, así ha sido. La vuelta al primer mundo, con todas las reflexiones que habíamos hecho, me resultaba llamativ. Quería ver cómo había afectado el voluntariado en mi personalidad. Pero, como nos enseñan los filipinos, hay que ser paciente, no puedo esperar llegar aquí y cambiar el mundo: Step by step, siempre mejorando".

  • Miguel Irisarri (Costa de Marfil)

    Miguel Irisarri (Costa de Marfil)"He mejorado como persona, profesional y espiritualmente. He aprendido a valorar más las cosas, a conocer la labor de Enfermería ( las intervenciones, la organización y la función del Hospital), sus costumbres, las familias africanas, su forma de ver la vida y el idioma…

    Esta experiencia ha sido muy bonita, llena de aspectos positivos. Proporciona satisfacción y felicidad, por saber que has podido ayudar y entregarte a los demás".