LV Reuniones Filosóficas

Intencionalidad

Resúmenes

  • 10:30-11:30, Aula Magna (Edificio Central, planta baja)

    Joan González Guardiola: (phaenom11@hotmail.com) (Universidad de las Islas Baleares) “Intencionalidad como tensión e intencionalidad como polo: hacia una hermenéutica de los conceptos fundamentales de la fenomenología”.
    Resumen: En el presente trabajo se pretende analizar las figuras de la tensión y la polaridad como determinantes en el establecimiento de aquella “novedad” que supone plantear la correlación “sujeto” – “objeto” en términos de “intencionalidad”. Para ello, en primer lugar, se reconstruirá el origen de la noción de “intencionalidad” en tanto que originalmente más vinculada a la noción de “tensión”, propia del esse intentionale de las teorías medievales (Perler, 2001). En segundo lugar, se reconstruirá el origen de la aplicación a esta tensión de la estructura de “polaridad”, tal y como encontramos en el tratamiento husserliano de la intencionalidad, y se incorpora lingüísticamente a partir de su operatividad en la física moderna, en la cual las estructuras polares juegan un papel fundamental. Nuestra reconstrucción hermenéutica intentará pues dar cuenta de la necesidad de combinar ambas figuras (la tensión y la polaridad) para dar respuesta, por un lado, a una superación fenomenológica de la dialéctica entre el sujeto y el objeto (implícita en la noción de “tensión no resuelta”), y por el otro, para dar respuesta también a la heterogeneidad necesaria de los términos de la relación, propia de la figura de la “polaridad” de la física moderna. Nuestra teoría defenderá que una correcta reconstrucción de la figura de la “polaridad” en la descripción de la intencionalidad puede corregir de manera muy efectiva algunos usos que parecen limitar la intencionalidad al circunscribirla (a partir de su circunscripción unilateral a la “tensión”) a la actividad, y con ello generan toda la aparente contradicción entre una intencionalidad tética y activa, y una intencionalidad operante, habitualmente más circunscrita a la pasividad. 

     

    Stefano Cazzanelli: (s.cazzanelli.prof@ufv.es) (Universidad Francisco de Vitoria) "Las críticas de Rickert a la intuición fenomenológica y el problema de la intencionalidad".
    Resumen: El objetivo de mi intervención es poner de manifiesto el acercamiento a la fenomenología husserliana que Heinrich Rickert desarrolló hacia los años 20 del siglo pasado. Impulsado por el papel central de la intuición en la fenomenología (y en las filosofías de la vida), por un lado Rickert desarrolla una teoría del Zustand que legitima el rol de la intuición en la determinación pre-científica de los contenidos de conciencia (ampliando su horizonte más allá de la limitación kantiana a lo sensible y acercándose mucho a la intuición categorial de la VI Investigación Lógica de Husserl); por el otro, sin embargo, rechaza el valor propiamente cognoscitivo que la fenomenología atribuye a la intuición: en línea con todo el neokantismo, el conocimiento es para Rickert estrictamente discursivo. Tras aclarar las diferencias entre la intuición husserliana y la rickertiana, intentaré analizar la raíz de esta divergencia que llevó a Rickert (y más en general al neokantismo) a interpretar la fenomenología como una mera psicología trascendental. Se trata del problema de la intencionalidad: Rickert lee la intencionalidad de Husserl en los mismos términos de la de Brentano asignándole un papel metafísico (escolástico) y una relevancia exclusivamente psicológica. Esto implica una incomprensión del a priori fenomenológico y de su alcance universal. De ahí las críticas de Rickert a la visión de esencias de Husserl. 

     

    Dan Emilio González: (dgonzalez.11@alumni.unav.es) (Universidad de Navarra) “La actividad creativa del conocimiento: la génesis intencional”.
    Resumen: La tesis de este trabajo es que siguiendo las propuestas filosóficas de Francisco Suárez y Edmund Husserl se puede describir una actividad creativa en el conocimiento humano cuando este se dirige a la aprehensión de aspectos implícitos en la configuración de lo real pero que no se presentan en lo real con consistencia propia, como las privaciones o los universales. La actividad creativa del conocimiento consistiría en tomar esas dimensiones como el tema de consideración del conocimiento, convirtiéndolas de ese modo en objetos de conocimiento con un ser propio, ideal o de razón. Este conocer temáticamente estas dimensiones implícitas en lo real propongo denominarlo génesis intencional porque consiste en una actividad de generación de un ser que no es un ser real, sino que ser significa aquí el valor de verdad del objeto “en eso consiste el ser ideal o de razón en las propuestas de Husserl y Suárez, respectivamente”. En esto último consiste el carácter intencional de la génesis, en la generación de un objeto que consiste en la verdad que porta en sí y que solo es objeto en virtud del acto en el cual es considerado, conocido. El acto intencional se da a sí mismo el objeto intencional, porque el acto genera el objeto al cual se dirige y lo genera al dirigirse hacia él. 

  • 10:30-11:30, Aula 30 (Edificio Central, última planta)

    Francesc Xavier Escribano López: (xescriba@uic.es) (Universitat Internacional de Catalunya, Barcelona) “La intencionalidad del cuerpo y la idea de una anatomía fenomenológica”.
    Resumen: Son conocidas las páginas de Phénoménologie de la Perception (1945) en las que Maurice Merleau-Ponty desarrolla la idea de la “intencionalidad motriz” como forma de intencionalidad originaria y del cuerpo como “mediador de un mundo”, aquello que nos dirige, en primera instancia, a las cosas. Partiendo de esta concepción intencional de la corporalidad, cabe tomar en consideración los diversos modos de dirigirse o tratar el mundo que la pluralidad de instancias sensomotrices, en unidad sinérgica, implican y vehiculan. Así es como Drew Leder, por ejemplo, en The Absent Body (1990), desde una concepción a la vez “extática” y “recesiva” de la intencionalidad corporal, muestra cómo las diversas formas de dirigirse extáticamente al mundo implican diversas formas de ausencia corporal (focal, background, visceral disappearance). De este modo se perfilan fenomenológicamente una pluralidad de regiones corporales que posibilitan el desarrollo de una verdadera “anatomía fenomenológica” (como la que se haya presente, parcialmente, en algunos trabajos clásicos de E. W. Straus, The Upright Posture, 1952; H. Jonas, The Nobility of Sight, 1954 o J. J. Buytendijk, Prolegomena to an Anthropological Physiology, 1974, por ejemplo, y mucho más recientemente en obras colectivas, como las de Z. Radman, 2013, o Bertolaso & Di Stefano, 2017, ambas centradas en la relación “manual” con el mundo). En nuestra comunicación trataremos de delinear, por tanto, los trazos fundamentales del concepto de intencionalidad corporal, tal como ha sido entendida en la fenomenología clásica, así como los rendimientos que ofrece el desarrollo de una “anatomía fenomenológica”, en especial teniendo en cuenta las proyecciones prácticas y los vectores interpretativos con los que el cuerpo humano se inscribe en la cultura. 

     

    Bernat Torres: (btorres@uic.es) (Universitat Internacional de Catalunya) “Sobre la intencionalidad de la experiencia dolorosa. Un diálogo entre la fenomenología contemporánea y Platón”.
    Resumen: Una de las principales paradojas que presenta la experiencia del dolor es la de determinar si se trata de una experiencia intencional o de una mera sensación (Leder, 2016). Para analizar esta cuestión la presente comunicación establecerá un diálogo y realizará un análisis comparativo entre el tratamiento contemporáneo de la experiencia del dolor por parte de la fenomenología y el tratamiento por parte de Platón. La comunicación centrará la primera parte de la exposición en la aproximación al carácter paradójico, liminal o “fronterizo” de la experiencia dolorosa (Serrano de Haro, 2008, 87-88); la intención será la de ver como la descripción platónica del dolor entendido como algo ilimitado o apeiron (Platón, Filebo, 41d7-8) permite trazar un claro paralelo con la descripción fenomenológica. En la segunda parte nos centraremos en una de las paradojas del dolor, a saber, su determinación como experiencia intencional o como mera sensación. Veremos como la paradoja tal y como se plantea en la fenomenología contemporánea de la mano de autores como Husserl y Brentano (discusión que posteriormente retoman autores como Elaine Scarry (1985) o Serrano de Haro (2012)), encuentra también un paralelo en el tratamiento platónico del dolor, principalmente a través de la relación entre la dimensión fáctica de esta experiencia y su relación con el juicio o doxa (Platón, Filebo, 36c5-d3; Timeo 64a2-65b3). Esta cuestión no solamente se presenta en Platón, sino que encuentra una interesante continuidad en Aristipo de Cirene (Diogenes Laercio, II, 86), quien habría defendido una posición parecida a la de Filebo (el personaje platónico) y, mutatis mutandis, a la de autores como Husserl o Stumpf. 

     

    Magdalena Bosch: “La intencionalidad educable: ética y deseo” (Universitat Internacional de Catalunya, Barcelona)
    Resumen: La Intencionalidad como contenido y como tendencia. La comprensión de la intencionalidad como “contenidos mentales”, es compartida por diversas tradiciones filosóficas. Así lo vemos en la Filosofía de la mente contemporánea, que habla de “deseos y creencias” y también de actos con direccionalidad. Lo encontramos igual, aunque con otras palabras, en la comprensión de Intencionalidad que ofrece Franz Brentano y la corriente Fenomenológica que le seguirá. Una noción parecida está presente en textos de Sto. Tomás, mayormente inspirados en textos aristotélicos, en los que se habla del “ser in5encional” y de una “presencia intencional”, como “la especie presente al entendimiento como su acto”. La intencionalidad como tendencia desiderativa es susceptible de educación. Con algo más de detenimiento en algunos textos de Aristóteles, vemos que la teleología que rige el universo está presente también, aunque de modo especial, en el ser humano. Sobre las tendencias de la acción humana se puede ejercer una educación para “dolerse y gozarse como es debido” (EN, 1104 b II, 3)

  • 10:30-11:30, Aula 31 (Edificio Central, última planta)

    Jon Mentxakatorre Odriozola, “Escucha del ser y (re)conocimiento en la respuesta” (Universidad Autónoma de Madrid).
    Resumen: La presente comunicación busca tratar sobre el papel del habla en el conocimiento del objeto en cuanto tal por la consciencia. Desde la acogida del ser como acontecimiento y el nombrar prístino de la realidad, el lenguaje muestra el límite de la dicotomía sujeto-objeto, hombre-mundo. El objetivo de este texto será mostrar las consecuencias epistemológicas de afianzar o superar tal duplicidad o diferencia. Para ello se mostrará cómo desde el habla se hace del ser objeto, y cómo el decir del límite de la consciencia para con este muestra distintos modos de participación y conocimiento de la realidad.
    Como punto de partida se tomará a W. von Humboldt y su crítica al sistema kantiano, por el que expone cómo el sujeto solo hace del fenómeno objeto cuando es capaz de así decirlo, identificarlo, mediante el lenguaje. El diálogo con Kant se mantendrá desde los postulados de Owen Barfield, para quien el lenguaje de antaño muestra una consciencia que, al recoger en sobreabundante unidad la presencia del ser, no hace de este objeto como a partir de la escritura y el diálogo platónico. Finalmente, de mano de Heidegger, se presentará la base del decir poético fundacional que asiente el límite de la consciencia que hace del ser objeto o gratuito darse. Con todo ello, se trazará una línea para (re)pensar la relación entre consciencia, experiencia estética y aquello que se muestra cognoscible y reconocible como tal, y que puede hacerse objeto, desde la escucha al ser y la respuesta dada.

     

    Francisco José López Serrano: (Universidad de Murcia) “La déclôture noématique: el tiempo y lo otro en la fenomenología de Husserl”.
    Resumen: El “rigor” fenomenológico de “ir a las cosas mismas” ¿no implicaba ya “dejar de contar historias”, esto es, que la fenomenología tomase de una vez por todas el camino de la ciencia? Como el nacimiento de la filosofía -desde Platón al menos- no era otra cosa que “mandar a paseo” a los mitos, a esas historias sin logos, ¿estamos preparados y dispuestos en el siglo XXI para que la fenomenología vaya con todo rigor “a las cosas mismas” y asumir responsablemente las consecuencias de este principio? ¿Estamos dispuestos a dejar de contar cuentos en fenomenología? ¿Implica, esta eliminación de presupuestos, que la fenomenología está abocada al fracaso desde su comienzo, desde el principio de los principios en el que se sustenta, o esta imposibilidad de un principio de los principios es, realmente, la posibilidad de la fenomenología como tal? En todo caso, esta “im-posibilidad” ¿no nos lleva a ir más allá o más acá del planteamiento fenomenológico? La fenomenología más allá de la fenomenología debe recibir, pues, otro nombre? ¿Cuál es el nombre de este nuevo camino?
    Trabajo inmenso, tarea infinita. Para una comunicación como la que se presenta aquí, en Navarra, tocaremos únicamente el concepto temático y operativo del “nóema”, de cómo se constituye, cuál es el “lugar” de su constitución, y la doble apertura que implica: el tiempo y el otro. ¿Pone el “noema” en jaque a todo el proyecto fenomenológico? ¿Qué abre el nóema para que sea imposible abandonar el proyecto fenomenológico y a la vez lo imposibilite? ¿Qué abre y cierra a la vez el nóema?
    El autor de estas páginas confiesa que estas cuestiones están planteadas ya por el mismo Husserl, y tras él por el Heidegger de Sein und Zeit, y por este camino abierto entre Husserl y Heidegger, el pensamiento de Lévinas: Husserl leído por Heidegger; Husserl y Heidegger leído por Lévinas y, por último, Husserl, Heidegger y Lévinas leído por Derrida.
    Una historia colosal de la fenomenología del siglo XX que está, creemos, por pensar. 

     

    M. Verónica Arís Zlatar:  (European Cultural Centre Brussels) “¿Cómo es que la intencionalidad constituye el progreso de enriquecimiento de la percepción visual cuando dibujamos un modelo vivo?”.
    Resumen: Quien por primera vez se aventure a desarrollar análisis intencionales probablemente comenzará por un estudio enfocado en la vivencia perceptiva. Para hacerlo, el principiante en fenomenología hará un examen de lo que está estrictamente en juego en su atención actual al objeto, de tal manera que ese estrecho marco en el que ella se desempeña hará visible el reino de la apercepción que le corresponde. Pronto, al analizar la apercepción, el joven fenomenólogo descubrirá la tendencia permanente de la intencionalidad de enriquecer la experiencia, como si su objetivo fuera satisfacer la intención actual mediante la aportación de la mejor manifestación posible del objeto.
    Sin embargo, si este joven principiante, en vez de abordar la percepción ejecutada en la vida cotidiana, analizase la peculiar percepción visual cuando se dibuja un modelo vivo ¿con qué estructura constitutiva se encontraría? ¿Acaso la intencionalidad se le manifestará de la misma manera que cuando normalmente identificamos a alguien frente a nosotros en la vida cotidiana? Y si no, ¿acaso descubrirá nuevos modos de enriquecimiento intencional de la vivencia?
    En el presente texto, trazo el primer conjunto de hallazgos fenomenológicos con respecto a la estructura constitutiva del progreso de enriquecimiento de la percepción visual mientras se dibuja un modelo vivo. Al hacerlo, consigo definir el marco de trabajo en un nuevo campo de investigación, al cual denomino Fenomenología del dibujo.

  • 10:30-11:30, Aula 33 (Edificio Central, última planta)

    Cruz González Ayesta: (Universidad de Navarra) “La intelección según J. Duns Escoto. Su génesis, su naturaleza y su intencionalidad”.
    Resumen: Escoto distingue entre el conocimiento abstractivo y el intuitivo. En este trabajo me ocuparé de algunas cuestiones que desarrolla al explicar el conocimiento abstractivo. No entraré, sin embargo a discutir el tan conocido tema de si este es el modo propio de conocer del entendimiento humano pues no es el objeto específico de mi investigación. En efecto, mi interés se centra más bien en describir cómo explica Duns Escoto la intelección.  Curiosamente en los textos principales que se van a tomar como fuentes (la parte 3, de la distinción 3 del primer libro de las Sentencias, conocida como De Imago, y las Cuestiones Quodlibetales 13 y 15), se puede observar que Escoto maneja una doble perspectiva; de un lado explica la genética de la intelección, y de otro la noética de la intelección. Es decir, explica cómo se produce la intelección y cómo se refiere a lo conocido. De ello resulta que la intelección es una cierta entidad absoluta: una cualidad. Aunque sea de modo breve me referiré a estos tres aspectos en este trabajo: la producción de la intelección, que Escoto también llama verbo o noticia actual; la intelección como actio de genere qualitatis; y, finalmente, la intencionalidad entendida como una relación.

     

    María Jesús Soto-Bruna: (Universidad de Navarra) “Conocer como dotar de significado en Nicolás de Cusa”.
    Resumen: La mente humana es para Nicolás de Cusa imagen de Dios; pero esto no implica existir como una suerte de copia que se limitase a reflejar el mundo. Al ser imagen, es capaz de hacer manifiesto el contenido del Logos divino. Pero es sobre todo “imagen viva” que imita al Absoluto “recreando” lo creado, lo cual quiere decir que, al conocer, dota de significado a las cosas del mundo. En este sentido se dice que su acción es asimilativa o nocional, pero no intencional, pues ve y conoce a los entes dentro de sí, al advertirse a sí misma como imagen. Podría afirmarse que “produce” su propio actuar, no la realidad.

    Ciertamente, la creación material es manifestación o teofanía, pero el  conocer humano, además, “encuentra todas las cosas en sí mismo como en un espejo viviente dotado de vida intelectual, el cual mirando a sí mismo ve en sí mismo todas las cosas como asimiladas a sí” (La caza de la sabiduría, XVII, 50). Su acto de conocer consiste en configurar, midiéndolas, las cosas creadas: “Reproduce en ella lo que no es ella misma –lo real– que comienza a existir de nuevo, mas no en cuanto real, sino en cuanto species, como complicatio intentionalis” (D. Gamarra). Estamos ante una idea de mens como mensura que replantea la idea clásica de intencionalidad. No obstante, la mente humana no pierde nunca su carácter de dependencia respecto del origen, pues su función culmina en hacer visible la invisibilidad esencial del Absoluto. 

     

    Merced Alicia Mercado García“Conocimiento del tiempo e intencionalidad”.
    Resumen: Una de las posturas célebres respecto a la ontología del tiempo es el subjetivismo. Ese criterio se opone a una existencia independiente respecto de las capacidades intelectuales del ser humano. El objetivo de nuestra comunicación es el de volver a las fuentes tomasianas directas para entender el modo en que el tiempo no puede constreñirse a una intención del alma o en términos clásicos, a un concepto. El tiempo, siendo ubicuo implica varias complicaciones técnicas en su análisis y con frecuencia se ha llegado a la tajante negación de su existencia. Mas ¿cómo ha de entenderse que el tiempo no se limite a un concepto? ¿Qué explicaciones están explícitas o implícitas en los textos que puedan ayudar a ponderar correctamente la existencia o inexistencia real del tiempo? Consideraremos como escrito de base el Comentario al libro IV de la Física, especialmente las observaciones de Tomás de Aquino sobre los héroes de Sardo (In Physc. 4 lect. 16 n6 ). Nuestro análisis pondrá en relieve el vínculo -ontológico- entre tiempo y movimiento como uno de los argumentos centrales para desentrañar la problemática sobre la intencionalidad del tiempo. Y seguiremos el proceder cognoscitivo propiamente humano para reconocer la pertinencia o no de otros autores al considerar al tiempo como un mero concepto mental. Para ese recorrido citaremos principalmente el Comentario a los libros del alma. En donde se expone en gran medida la constitución de los conceptos y el proceder del intelecto humano. 

  • 15:30-16:30, Aula Magna (Edificio Central, planta baja)

    Miguel Armando Martínez Gallego: (Universidad Complutense de Madrid) “La intencionalidad propia de las tendencias en Max Scheler”.
    Resumen: Max Scheler sostiene que existe una intencionalidad estrictamente tendencial irreductible a toda intencionalidad teórica y afectiva. Su correlato son metas y fines, donde los segundos corresponden al estrato superior de la volición y las primeras a las vivencias tendenciales previas a la voluntad libre. Estas últimas no constituyen, por tanto, un ámbito ciego y azaroso, sino que tienen su propio campo de correlatos intencionales y su legalidad propia. Pese a la gran relevancia filosófica de esta descripción de lo tendencial, discutiré dos tesis con que Scheler la acompaña. Primero, rebatiré la idea de que existen dos niveles tendenciales que, aun siendo previos a la aparición de metas, no por ello se reducen a impulsos no intencionales. Mostraré que en ambos casos existe ya una meta, si bien se halla todavía indeterminada. En segundo lugar, teniendo en cuenta que las metas poseen carácter dual, al incluir un componente de valor y un componente teórico, discutiré el modo en que Scheler plantea la donación del valor en el seno de la tendencia. Mientras que él niega la fundamentación de las tendencias en actos afectivos, aparentemente para garantizar la irreductibilidad de lo tendencial, yo defenderé que la fundamentación es imprescindible para mantener justamente la intencionalidad tendencial. Dicha fundamentación del acto tendencial en actos afectivos está, en el fondo, reconocida implícitamente por Scheler en su idea del ordo amoris del sujeto como punto de partida de la constitución automática de metas, la cual ya sería entonces, si bien no moralmente imputable, sí moralmente relevante.

     

    Noé Expósito Ropero (Universidad Nacional de Educación a Distancia, Madrid): “La intencionalidad afectiva según Manuel Granell”.
    Resumen: Manuel Granell (1906-1993) es uno de los grandes discípulos de José Ortega y Gasset. Sin embargo, tras su exilio en Caracas a partir de 1950, su obra y su figura han sido prácticamente olvidadas en la actualidad, a pesar de ofrecernos una sólida propuesta filosófica en torno al proyecto que concibió como una “ciencia ethológica”, de ahí el título de su obra más importante, La vecindad humana. Fundamentación de la Ethología (1969). El objetivo de mi ponencia será, en primer lugar, presentar brevemente la obra del filósofo ovetense transterrado para, en segundo lugar, y centrándome ya en la temática de este encuentro, esbozar algunas tesis en clave fenomenológica que nos ofrece Granell sobre la “intencionalidad afectiva” en un ensayo de 1987, tales como las siguientes: “Los fenómenos afectivos también son intencionales: no hay amor sin objeto amado. Lo que ocurre es que el sentir amoroso no sólo tiende a su término, sino que retorna para su íntimo goce. El acto intelectual objetiva y permanece neutral. Su intencionalidad es objetivadora. Los sentimientos dan un paso más: se «refieren-a» los objetos para vivirlos, sentirlos, valorarlos. Obsérvese que sin tal retorno, la conciencia sólo sería un espejo del ahí. Gracias, precisamente, al subjetivar y a la íntima reacción ante lo subjetivado, no estamos inermes ante el mundo. Un ejemplo máximo de esa entrañable reacción es el valorar, el estimar valores. Pero, en rigor, todos los actos de conciencia, intelectuales o volitivos, se producen desde la oscura decisión del sentir”.  

     

    Jesús Miguel Marcos del Cano: (CSIC, Madrid) “La intencionalidad de los sentimientos en la discusión Husserl-Geiger”.
    Resumen: En su artículo de 1911 ‘La conciencia de los sentimientos’, Moritz Geiger defendía la imposibilidad de una observación analítica de los sentimientos. En un momento de su argumentación, Geiger critica el carácter intencional de los sentimientos defendido por la escuela de Brentano y, en particular, por Edmund Husserl en el famoso parágrafo 15 de la Quinta investigación lógica (1901). Husserl respondió a Geiger en una serie de manuscritos de próxima publicación (en el volumen 43 de Husserliana) a los que este investigador ha tenido acceso gracias a un adelanto para investigadores preparado por el Archivo Husserl en Lovaina. El objetivo de esta comunicación es, en primer lugar, retroceder a la comprensión que cada uno de los filósofos tiene del fenómeno de los sentimientos. Examinados los planteamientos básicos, mi objetivo es demostrar cómo las diferencias en la comprensión y delimitación del mismo fenómeno del sentimiento son el fundamento del desencuentro entre Geiger y Husserl. Estas diferencias estarían relacionadas con la inclusión por parte de Geiger del placer y el displacer dentro del género del sentimiento (lo que choca con la doctrina husserliana) y con su intento de comprender el sentimiento como un objeto, en lugar de identificarlo exclusivamente como vivencia (y vivencia intencional).

  • 15:30-16:30, Aula 31 (Edificio Central, última planta)

    Gloria del Carmen Balderas Rosas: (Universidad de Navarra) “El papel central de la experiencia y sus implicaciones para la concepción de las ciencias de Brentano”
    Resumen: Es usual contraponer la concepción de intencionalidad recibida de Franz Brentano con el naturalismo que se origina en la obra de Willard Van Orman Quine. En esta comunicación se explorará la posibilidad de aproximar ambas posiciones a partir del papel central que tiene la experiencia en La psicología desde un punto de vista empírico (1874) de Brentano. Con este propósito, se analiza el texto de Brentano considerándolo como un ejercicio de filosofía de la ciencia. Se examinarán en particular tres pasajes en los que Brentano usa el término “signo” y que pueden ilustrar su posición. Como es sabido, Brentano distingue entre fenómenos físicos y psíquicos con el criterio de la inexistencia intencional. Esta distinción permite especificar el objeto de estudio de la psicología y separarla del conjunto de las ciencias naturales. Aunque los fenómenos psíquicos o actos mentales son objeto exclusivo de la percepción interna, que es la única experiencia directa, Brentano admite también distintos tipos de experiencia indirecta. Esta ampliación metodológica implica analizar la interacción entre fisiología y psicología y precisar qué tipo de conocimiento alcanzan las ciencias naturales. La posición que deriva del análisis de Brentano sobre el papel de la experiencia en la psicología implica una concepción en la que el esfuerzo solidario de las ciencias y la filosofía tiene cierta afinidad con el holismo naturalista de Quine.

     

    Nicolò Lorenzetto (Università degli Studi della Basilicata) “The intentionality of feelings and volitional acts. A Thomistic reading of Franz Brentano”.
    Resumen: Brentano’s conception of feelings and volitions as pertaining to a common class of mental phenomena is an important aspect of his theory of intentionality, which distinguishes his attempt of a fundamental classification of psychic acts from the ones proposed by many 19th century thinkers, as well as by later phenomenologists. The German philosopher underlined the unity of the third class of mental phenomena, different from the classes containing presentations and judgements, already in the first edition of Psychologie aus einem empirischen Standpunkt and continued to defend it in Von der Klassifikation der psychischen Phänomene.
    This contribution will be divided into two parts. The first part will be devoted to a recollection of Brentano’s main arguments supporting the unity of the third class: the argument regarding the existence of a gradual continuum between feeling and will, and the argument regarding the manner in which these mental phenomena refer to their content. The second part will aim at developing a Thomistic reading of this theory, by showing the compatibility of Brentano’s second argument with Aquinas’s conception of bonum as the formal object of feelings and volitions, and the utility of his second argument in order to avoid a reductionist interpretation of the unity of these psychic operations. However, an important difference will be underlined, since a Thomist would not support Brentano’s claim of a generic identity between all feelings and volitions, but just between intellectual feelings and volitions, while defending the thesis of a generic distinction between lower passions and intellectual feelings.

     

    Miguel Martí Sánchez (Universidad Francisco de Vitoria) “La originalidad de la descripción del ‘amor correcto’ de Franz Brentano y sus fuentes aristotélicas”
    Resumen: Una de las tesis más originales e influyentes de Brentano es su descripción del conocimiento de lo bueno en una experiencia inmediata del amor correcto (que incluye tanto los actos voluntarios como los sentimientos). En dicha unidad más global y fundamental de voliciones y sentimientos señala Brentano una coincidencia con la doctrina aristotélica de la orexis. Además, según Brentano, Aristóteles advirtió correctamente la peculiaridad del amor correcto -o deseo correcto- (conocido como tal amor o deseo), pero no describió acertadamente el conocimiento de lo bueno a partir de este acto, sino que lo fundamentó en los actos de representación. Ciertamente, por un lado, Aristóteles explica el conocimiento de lo bueno de este modo, porque lo que quiere es justificar dicho conocimiento de modo racional con el fin de que la elección -y por consiguiente, la acción- del sujeto sea deliberada, prudente y buena. Sin embargo, por otro lado, también es verdad que Aristóteles describe el ejercicio del amor correcto en el contexto de su caracterización de la persona virtuosa, prudente y amistosa. Por consiguiente, Brentano señala con originalidad un elemento del pensamiento ético de Aristóteles que a menudo pasa desapercibido debido al predominio de interpretaciones de su ética centradas solo en el aspecto práctico de la vida del sujeto. Esta interpretación de Aristóteles permite a Brentano realizar una mejor descripción del conocimiento de lo bueno en general y desarrollar -sobre todo por la gran afinidad entre actos voluntarios y sentimientos- una lectura de la ética aristotélica fundamentada en el ethos u ordo amoris de la persona.

  • 15:30-16:30, Aula 32 (Edificio Central, última planta)

    José María Carabante: “Intencionalidad y luminosidad de la conciencia. La concepción de Eric Voegelin”
    Resumen: La intencionalidad de la conciencia ha sido estudiada clásicamente en el ámbito de la gnoseología y se ha analizado sus implicaciones. Con la presente comunicación queremos dar a conocer la noción de intencionalidad y de conciencia de Eric Voegelin, uno de los filósofos políticos más importante del siglo XX. Voegelin estudió el tema de la conciencia por influjo de Husserl, pero fue su constatación de la falta de idoneidad del método de la teoría política el que le hizo interesarse por cuestiones gnoseológicas y epistemológicas. Al hilo de ello, y mediante una crítica a la concepción husserliana, Voegelin, en conversación con A. Schütz, analizó las consecuencias del modelo propuesto de Husserl para, finalmente, reconocer que tenía poco alcance ontológico. Con ello, exploró la cuestión de la conciencia, descubriendo los dos modos que tiene de referirse a lo real: el intencional y el que denominó “luminosidad”. La propuesta de Voegelin es poco conocida, pero tiene una singular importancia metafísica y puede aportar luz a las cuestiones que se debaten en el congreso.

     

    Abel Miró i Comas (Universitat de Barcelona) “Intencionalidad y conciencia en el punto de partida de la Metafísica”.
    Resumen: La fundamentación de la metafísica como ontología, a saber, como ciencia del ente en tanto que ente, es, en último término, una autofundamentación, pues parte de la experiencia humana del conocer, en la cual ya está operando, como condición constitutiva de todo conocimiento, la comprensión del ente, o, mejor dicho, del ser y de la esencia del ente. Estamos ante una completa inversión del planteamiento «crítico», que considera que la pregunta «¿qué podemos conocer?», entendida como referida a los contenidos alcanzables por el conocimiento humano, posee una anterioridad fundante con respecto a la «afirmación del ente». Desde el punto de vista de Tomás de Aquino, en cambio, la pregunta gnoseológica está ya instalada en la comprensión del ente, de modo que si corresponde a la metafísica ocuparse del conocimiento es únicamente en la medida que es una ontología: «La filosofía primera considera la universal verdad de los entes. Y, por ello, corresponde a ese filósofo considerar de qué modo se relaciona el hombre con el conocimiento de la verdad [Sententia libri Metaphysicae, II, lect. 1, n.1]».
    El conocimiento intencional de la esencia de las cosas que aparecen en la experiencia sensible, que es el objeto propio de nuestro entendimiento, se concreta e implica el conocimiento del ente, de modo que dicha esencia es concebida espontáneamente, con anterioridad a cualquier especulación filosófica, como participante del ser, que es su acto y su perfección. Queremos ahondar en nuestra comunicación, siguiendo los libros Sobre la esencia del conocimiento y Sobre la estructura de la subjetividad, de Francisco Canals Vidal y de Antonio Millán Puelles respectivamente, de qué modo la circularidad entre la intencionalidad y la autoconciencia permite justificar el conocimiento del ente como base de cualquier otro conocimiento, como «primum cognitum». 

     

    Pedro Enrique García Ruiz: (Universidad Nacional Autónoma de México) “Levinas y Henry: el sentido de una fenomenología no intencional”
    Resumen: Desde una perspectiva común que se reclama de la fenomenología, Levinas y Henry realizaron diversas críticas al pensamiento de Husserl, principalmente en lo que se refiere a su concepción de la conciencia como una actividad que pone, como origen de toda significación, los horizontes de sentido que remiten a un sujeto constituyente. Nuestra comunicación busca esbozar algunos aspectos de lo que llamo una “post-fenomenología” en Levinas y Henry, ya que en ambos encontramos una crítica del análisis intencional que remite a la tesis de que hay un sentido más originario que no es instaurado por una conciencia reflexiva o intencional, sino por una serie de determinaciones que remiten a una experiencia de alteridad radical, en el caso de Levinas, o una manifestación de la vida para Henry, que se resuelven en la defensa de la vida afectiva pre-reflexiva como aspecto fundamental de una filosofía que renuncia a la figura de un sujeto trascendental como fuente de toda significación.

  • 15:30-16:30, Aula 33 (Edificio Central, última planta)

    Peter Mullan (Universitat Abat Oliba) “Kant’s influxus physicus and human knowledge”.
    Resumen: Kant spent his critical period trying to answer the question, “what is the ground of the relation of that in us which we call representation to the object?”, as he himself phrased it in his letter to Marcus Herz in 1772. While many are familiar with his transcendental study of the subject’s categories and how they determine the object of possible experience, many fail to notice the effect of his dynamic view of the universe, as consisting in forces. Jeffrey Edwards, in his Substance, Force, and the Possibility of Knowledge, shows how a small anomaly in the Critique of Pure Reason regarding the physical world is revealing of Kant’s metaphysical view of the world around us. This anomaly reached its full consequence in the ether proofs of the Opus postumum.
    Alongside the apperception and its a priori conditions for knowledge, Kant’s dynamics implies a world of influxus physicus, or a whole of interacting forces. In an endeavor that occupied him even before his critical period, Kant tries to go beyond Leibniz’s preestablished harmony and show that bodies do in fact interact and affect each other. He ends up conceiving force as the constitutive of matter in his Metaphysical Foundations of Natural Science. This leads him to conceive of the ether as the unique material condition for the possibility of knowledge.
    Kant’s view of the physical world inadvertently affects his theory of knowledge, and affect his attempts to find the ground for representation of the object in us.

     

    Carlos Ortiz de Landazuri: (Universidad de Navarra) “La intencionalidad práctica del modelo subsuntivo aristotélico-leibniziano después de Wittgenstein y Anscombe. Un debate entre von Wright y Apel”.
    Resumen: Se reconstruye el modo como von Wright y Apel interpretaron el tránsito del primer al segundo Wittgenstein, una vez localizadas las paradojas que se originaron en el positivismo lógico, Con este fin recurrieron al uso que Anscombe había propuesto del silogismo intencional práctico aristotélico para justificar así las relaciones que el último Wittgenstein había establecido entre la explicación causal y la comprensión teleológica. Además justificaron esta propuesta en razón de un principio de razón suficiente, al modo como ahora también exige el seguimiento de un modelo subsuntivo leibniciano de cobertura legal. En efecto, el joven Leibniz en los Nuevos ensayos sobre el entendimiento humano de 1703 o en sus primeros Ensayos juveniles de 1679,  habría también recurrido al silogismo práctico aristotélico, o simplemente hipotético, a la hora de postular la justificación del ideal regulativo incondicionado de un lenguaje matemático universal, o simplemente garantizar una ulterior aplicación lo más correcta posible en un determinado ámbito de la experiencia, en virtud de un principio de razón suficiente. Se pretende así evitar el recurso a un racionalismo dogmático como el postulado en 1714 por el último Leibniz en la Monadología, o el que posteriormente volverá a reeditarse en el positivimo lógico de Russell y del primer Wittgenstein, sin advertir que puede haber muchas posibles estrategias para que el silogismo intencional práctico pueda llevar a cabo una introducción de estas diferentes formas de explicación causal y comprensión teleológica en conformidad con el principio de razón suficiente, sin necesidad de tener que introducir unas exigencias abusivas que pueden acabar siendo totalmente contraproducentes. Pero a pesar de este acuerdo  básico, hubo profundas diferencias entre von Wright y Apel en el modo de concebir el seguimiento del principio de razón suficiente. En efecto, para von Wright el seguimiento de un modelo explicativo-comprensivo de cobertura legal que pretende estar conforme con el principio de razón suficiente exige la participación intencional condicionada en un determinado juego del lenguaje que lo hace posible. En cambio para Apel la posible conformidad de un modelo de este tipo con el principio de razón suficiente exige la participación intencional incondicionada en un juego transcendental de lenguaje que está a su vez sobreentendido tras todos ellos.

     

    José Ignacio Murillo (Universidad de Navarra): "La intencionalidad en el Curso de Teoría del conocimiento de Leonardo Polo".
    Resumen: La noción de intencionalidad ocupa un papel central en el Curso de Teoría del conocimiento de Leonardo Polo. Polo recoge los orígenes medievales de la noción y su tratamiento contemporáneo, sobre todo en torno a la fenomenología de Edmund Husserl, pero ofrece una caracterización original dentro del marco de su propuesta de método para la filosofía. Cabe destacar algunas de las notas de su descripción de la intencionalidad. La intencionalidad resulta decisiva para comprender el peculiar carácter activo del conocimiento, pero corresponde al objeto y en modo alguno al acto que lo posee. No está vinculada a la conciencia, pues se da desde las formas más básicas del conocimiento sensible, que son inconscientes; sin embargo, cabe llamar conciencia a algunas formas de intencionalidad. La intencionalidad es distinta en los diversos niveles y modalidades cognitivas. No se opone a la representación, pues cabe una intencionalidad, como la de la imaginación, propiamente representativa. Además, la intencionalidad intelectual se encuentra unida a la temporalidad, pero de un modo diverso al que propone Husserl. Por último, la intencionalidad es un conocimiento limitado; es más, cabe un conocimiento intelectual temático pero no intencional. La descripción de la intencionalidad se presenta así como un paso para detectar lo que este filósofo denomina "el límite mental" en condiciones tales que quepa abandonarlo.

¿Dónde y cuándo?

Pamplona

3 y 4 de octubre de 2019

Aula Magna del edificio Central

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